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g A Ñ O TRES. NllMERO 270. CRÓNICA UN 1 VEJRSAL ILUSTRADA. IIMADRID, 7 DE O C T U B R E DE 1905. NUMERO SUELTO, 5 CÉNS. De otra manera quedará la marrullería elevada á primer resorte de Gobierno. Por otra parte, el aplazamiento de la cuestión, envuelto en ese expediente parlamentario, quebrantaría la confianza propia y ajena en la política económica, indispensable á la salvación de España. Los presupuestos dejarán de ser el edificio donde habrá de albergarse dicha política; una serie de pabellones y accesorias adosados á aquél consentirán que cada ministro se extienda por donde le venga en J ana La mixtificación empieza á dibujarse, y es preciso oasar el difumino sobre las- incipientes MANUEL TROYANO CRÓNICA POLÍTICA En la D E CONSEJO EN pital, cuestión caCONSEJO ó sea en la de los presupuestos, los ministros están como esas personas que se encuentran en la necesidad de bañarse y tienen miedo a 1 agua; se acercan á ésta cori 3 a mayor lentitud posible; meten un pie, y lo retiran; meten ksego una pierna, y la retiran también; toman después en el hueco de la mano una cantidad del temido líquido y se la echan por la cabeza y permanecen en vacilación inquieta, cual si esperasen que el baño se secara, hasta que, persuadidos de que no hay otro remedio, cierran ios ojos y se arrojan de golpe. Llevamos así muchos días y muchos Consejos de ministros, circunstancias que prueban te inseguro del paso de esta situación. Si esto ocurre hoy en el misterioso seno del Gabinete, ¿qué va á suceder en las Cortes? La característica del Gobierno es Ja íncertidumbre. Las censuras de h opinión pública hacen ya presa en tan lamentable debilidad. Esto fia de dar mayor efecto á la oposición de aquellas minorías que se preparan á enérgica lucha. Solamente dos ó tres ministros han tomado bien sus posiciones. Los demás presentan blanco por todos iados. Por esta causa la acometida del enemigo habrá de ser más audaz, como de quien espera hallar débil resistencia. Ya So anuncia así el Manifiesto dé los vHJaverdistas, el cual señala puntualmente los flacos del adversario. AI proclamar ta urgencia, la perentoriedad de la obra de reconstrucción, señala la deficiencia de una gestión ministerial que se limita á dar medio paso adelante, medio para atrás, y al fin se queda en el mismo shio. El St. Echegaray aparece firme en su propósito de nivelación. Pero aquellos de sus colegas que más aumentos piden, no aciertas á expresar con su actitud si transigen ó persisten en su demanda. Tamaña inseguridad se refleja hasta en la Bolsa; con ella nada gana nuestro cré. dito. A cada Consejo celebrado por los depositarios de la confianza de la Corona se agearda Ja solución del enigma. La duda continúa, y semejante estado de ánimo se tiacc molesto, intolerable. Parece que la política nacional se reduce á Jo más cómodo para el ministerio. Ese carácter presenta el arbitrio de llevar á proyectos de ley especiales los aumentos de gastos que hoy negarían la nivelación. De suponer es que en los anunciados proyecte? se determinarán las fuentes dz ingresos que han de sufragar esos gasíes sn deí -irrenío alguno de los que íigiriii c. i el presupuesto general. porque equivaldría á no pasar el plumero á todo lo que en Madrid necesita aseo con ó sin visita presidencial. La política estuvo encalmada. No hubo más que Consejo de ministros con variaciones sobre el mismo tema de la nivelación y el superávit, última producción del insigne dramaturgo y ministro de Ha cienda. Se abrió un teatro más, Ja bombonera de la Corredera Baja, como se llama á Lara, y acudió á la solemnidad el buen público madrileño que guarda verdadera devoción á ese afortunado teatrito de don Cádido, por lo que tiene de afortunado y de Cándido. AEMECfc MADRID AL DÍA ontinuó ayer favoreciéndonos el oto ño con un tiempo hermosísimo que Dios quiera conservarnos una veintena de días, hasta que Loubet se marche, para que, cuando menos, el simpático Presidente y Jos extranjeros que con él llegan, vean lo mejor que hay que ver en Madrid, quizá lo único bueno y envidiable, su cielo y su sol. Continuaron también los comentarios á los escándalos taurinos ocurridos Ja tarde anterior, y se comentó el descargo que da la empresa diciendo que los seis toros del jueves le costaron diez mil y pico de pesetas y no siete mil, como se dijo. Se deduce, pues, que la empresa tiene derecho á decir de la ganadería lo que el público dice de la empresa; y de esta deducción se saca otra igualmente lógica: que las empresas no deben acudir á las ganaderías que dan malos toros del mismo modo que el público no debe asistir á las Plazas donde se dan malas corridas. Los escolares que andaban reclamando estos días, supieron ayer que habían obtenido lo suyo, gracias á la bondad y á la justicia del ministro del ramo. Ya se sabe que con los estudiantes todos los ministros son complacientes. Sobre todo en vísperas de acontecimientos. Ingresaron en la Cárcel Modelo los procesados con motivo de la fantástica expedición militar al Estado de Cunani; infelices Tartarines á quienes se hace purgar su romanticismo con un rigor excesivo en estos tiempos en que se duda de todo. ¡Para que no se dude de que existen Cunanis en América ni siquiera Estados en el mundo! Les cocheros acordaron vestir lo mejor que puedan, ya que Jos dueños de los carruajes no les costean los uniformes y ellos no pueden costeárselos. JEl acuerdo es lógico, pero hay que suponer que se contaba con la resistencia de los dueños de los coches y Ja penuria de los cocheros al dictarse la medida, cuyo incumplimiento seria doblemente sensible PARÍS, D I EN O Cuando me dicen que Fran MAL cia adelanta, que el país marcha sin convulsiones á un nuevo estado social más perfecto, que la vida se hace más cómoda, que la ilustración se generaliza, que los. preceptos de la higiene se cumplen, exclamo para mí: -indudablemente, esto va bien. Pero acabo de dejar á un conocido y me encuentro con otro que me asegura todo lo contrario. Según él, el campo francés se despuebla, la sociedad se desorganiza, el ejército es una calamidad, los soldados escandalizan en las tabernas, Jos hombres se emborrachan, las mujeres no quieren hijos, la prostitución crece, no hay moralidad, no hay más que el desenfreno y el libertinaje más absolutos. Y yo, al oír esto, exclamo casi convencido- -Indudablemente, esto va mal. El optimista afirma que Francia está de acuerdo con Alemania, que la última gestión diplomática del Gobierno francés ha sido un éxito, que ya no hay posibilidad de guerra, que los contingentes para los ejércitos se irán suprimiendo poco á poco y que Francia en paz ocupará de nuevo su puesto preeminente entre las naciones y que además será la primera en realizar un cambio en la sociedad. Y al oir esto no puede uno menos de decir: -Indudablemente, esto va bien. Pero Iras del optimista viene el pesimista y vuelve á asegurar todo lo contrario: que Francia ha tenido que bajar la cabeza ante Alemania por la cuestión de Marruecos, como hace unos años tuvo que bajarla ante Inglaterra por la cuestión de Faschoda; que el imperio alemán, está siempre en guardia para lanzarse como una inundación sobre la fértil campiña francesa; que la alianza franco- rusa, ha sido un fiasco que se ha tragado millones y millones franceses, que Dios sabe cuándo volverán, si vuelven; que la paz ruso- japonesa propuesta por los Estados Unidos ha sido una derrota para Jos diplomáticos de aquí; que todo hace creer