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A B C DOMINGO i. DE OCTUBRE DE jgoS. PAG. 5 ron conformes al determinar la capacidad del estómago de un edil, proponiendo la siguiente fórmula: r X Va nn x, y aseguran que x es igual al infinito positivo, positivo con respecto á E ó sea a! estómago del concejal cubicado. Abel y Pascal, luego de prolijos estudios, afirmaron que la capacidad del abdomen de un médico especialista se deduce mediante la fórmula 7 (n en que la potencia enésima de 7 equivale al infinito positivo para el bolsillo del especialista, y negativo para la misma entraña del paciente pagano. Leibnitz cubicó la boca de un prestamista, que por lo visto se adelantó á los experimentos enunciados de Sonstadt y descubrió lo del oro que contienen las aguas marinas. Según el a u t o r de las Monadas, el sujeto por él examinado podía de una sola buchada arrebatar el Océano, y cuidado que no se exagera, un cubo de agua de un kilómetro de lado, que, según cálculos hechos por un articulista de Le Matin, contienen de 32 á 64 toneladas de oro. Que son los Sueños de oro, zarzuela muy conocida. V. C. r EL CRJMEN DE CJGALES. VISTA DEL CERRO DEL COCERO, DONDE FUE HALLADA LA NIÑA ASESINADA LA MAR DE ORO Cabido es, desde que Sonstadt lo demostró, que las aguas del mar contienen oro. En 1894, Liversidge ratificólas afirmaciones de Sondstadf. De once años á esta parte, las pruebas se han repetido siempre con satisfactouo resultado, y bien puede asegurarse que ningún químico que merezca tal nombré ha alcanzado Ja borla de la sabiduría, sin exponer su opinión acerca de los miligramos de oro que contiene una tonelada de agua malina. Así, pues, bajo la palabra de muchos técnicos eminentes, pueden creer á cierra ojos los hombres, que todo el oro de California, del Brasil, de Méjico, de Hungría y deTransilvania, es nada, comparado con el oro que e x i s t e en las aguas del mar. Lo grave del caso este es que hasta el presente, los procedimientos para obtener al oro del mar son muy caros; pero debe de estar próximo el día en que un bañista, al tiempo de darse un chapuzón, espume las olas marinas y arramble en wnos cuantos minutos con un par de kilos bien corridos de oro. Son curiosas las cifras siguientes: Cada 28.000 toneladas de agua del mar después de ordeñadas á conciencia, producen 1.000 gramos de oro puro, más puro que la nieve de Jas montañas, según repiten los poetas desde Teócrito, pasando por Bion, Moscho, Virgilio, Garcilaso y demás bucólicos mayores y menores. La generación actual de españoles, aunque vivieran cien años, que muchos mortecinos hoy se remozarían al calor del rubio metal, sólo consumiría la futesa de cincuenta y dos billones de toneladas de aguas marinas para pasarlo alegremente, porque unos con otros tocaríamos á más de cuatro mil pesetas oro. Debe legislarse cuanto antes acerca de la propiedad y aprovechamiento de las aguas jurisdiccionales, poniendo á éstas á buen recado para que ni ingleses, ni concejales, ni prestamistas, ni escribanos, ni otros siniestros aguiluchos que tienen fama desde tiempo inmemorial de rapaces, aunque no ¡o sean, se acerquen lo menos posible á este tesoro oceánico. Si las aves de rapiña más conocidas meten también mano al mar y entran á saco en él, nos quedaremos los demás ayunos como lo estamos de los bienes terrestres. La elasticidad de las paredes del estómago es extraordinaria. Según cálculos que tenemos por ciertos, la capacidad estomacal varía muchísimo. Está probado que del agua aurífera hay quien se traga, sin tomar resuello siquiera, dos toneladas. Tales casos son ordinarios. De los casos peragrinos ocupáronse los matemáticos más ilustres, honra de la humanidad. Descartes y Newton estuvie- POSTALES EUROPEAS TERRIBLE. U N LIBRO DOS RAZAS LAS vestigaciones Las clases pobres: In- antropológicas y sociales, se titula el libro que acaba de publicar el sociólogo y sabio italiano Alfredo Nicéforo. En realidad no es un libro, ni una Memoria; es más bien una monografía en que la fría y severa frialdad de los números habla con más elocuencia que todo discurso retórico; Alfredo Nicéforo se propone demostrarnos con su obra un singular problema. Lo mismo que se establece la historia natural de una raza ó jí- f ite EL C R J M E N DE C I G A L E S LA CASA LLAMADA DE DONDE HABITABAN LOS ASESINOS DE LA NIÑA LOS C R Í M E N E S Fotografías Bordslio