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j AÑQ TRES. NUMERO 262. CRÓNICA líNIVERSAL ILUSTRADA. MADRID, 29 DE SEPTIEMBRE DE i9o5. NÚMERO SUELTO, 5 CÉNS. En la especie de acorch amiento del alma nacional, enfermedad la más grave que padecemos, Ja vida pública no interesa ya sino por ¡o que todavía tiene de teatrafy pintoresca. Es este un espectáculo que resulta muy caro y algo monótono; -pero que siempre atrae espectadores. Así, nadie habla hoy de lo que podrán dar de sí como útil y práctico las Cortes que van á reunirse, sino de las sesiones agitadas, tumultuosas, que de ellas se esperan. Hay de por medio una incógnita que cada cual procura despejar con sus cálculos: ¿Cuánto tiempo resistirá el Sr. Montero Ríos las fatigas de las discusiones que fe aguardan? ¿Hasta qué pumo, satisfecha la ambición de presidir el Consejo de ministros, y cumplido el deseo de poner sobre la vía y dar impulso para una buena carrera á parientes, amigos y paniagudos, el jefe del Gabinete hallará en su voluntad suficiente aguante para soportar en el banco azul el terrible martillo de las oposiciones? Porque si bien es cierto que de la más numerosa de éstas, de sus censuras, de sus ataques le defienden la benevolencia extraordinaria que con ella ha usado, las simpatías que el Sr. Maura inspira y la conveniencia de este señor de romper con la vieja rutina de la crítica negativa y sistemática, también es verdad que de la más temible por su empuje y posición, de la republicana, no puede esperar ni consideración, ni respeto, ni cuartel. El Sr. Montero Ríos no ha experimentado nunca el efecto de las fieras y directas arremetidas de que suelen ser objeto en las Cortes los presidentes del Consejo de ministros; aun de consejero responsable, sin tanta categoría, aplicó su previsión y su prudencia á rehuir el papel de principal mantenedor en los torneos parlamentarios, donde había que combatir y ser combatido con mayor furia. Ahora, estas reservas de la personalidad no so posibles sin apelar á declarada fuga; Jos subterfugios son inaceptables. Por estas razones ha pasado ya á firme creencia la presunción de que D. Eugenio- -pese á las sugestiones de su amor propio- -á los primeros debates, donde le hagan hablar con algún calor y al enfriarse iueg ceja un catarrillo, comenzará á pensar en Jas delicias del amado y tranquilo hogar. La repetición de aquéllos pondrá punte final á su abnegado ejercicio del peder. Esta previsión ha pasado ya á la categoría de cosa juzgada. La espera de semejante acontecimiento prestará algtma variedad á esta vida pú- O BSERVACIONES DE LA GENTE blica tan igual, tan monótona, que parece llevar tras de sí el aburrimiento. Hasta caben apuestas sobre si el insigne gallego será botado del banco azul por D Nicolás Salmerón, por Blasco Ibáñez, por Lerroux ó por Rodrigo Soriano. Hay también quien pone por el bote de lanza de un liberal, cuya paciencia se agotó. Lo que nadie admite es que, si se prolonga debidamente la legislatura, la acabe D. Eugenio á la cabeza del Gobierno. Es decir, que ante la opinión general, ante el juicio público se hallará, el excelentísimo señor en crisis desde el momento mismo en que se abra el Parlamento. Cada español puede comprobar la verdad de estas indicaciones con la observavación propia y con el parecer de los demás. MANUEL TROYANO MADRID AL DÍA p l aniversario de la gloriosa pasó inadvertido para Madrid. Ni un mitin de los que hay á cada paso y para cualquier cosa, ni un acto que significase recuerdo de lo que hace treinta y siete años conmovió en lo más hondo á toda la sociedad española. Todo cambia, y es bueno tener en cuenta que no siempre cambiar es progresar. Anoche mismo, el cronista de un popular diario se duele del espectáculo que ofrecen ciertas clases para quienes no hay en las calles de Madrid mujer casada ó soltera, sola ó acompañada, merecedora del respeto que en todas las capitales cultas inspira el sexo femenino. La galantería i- ecargada é insistente, es una impertinencia; pero si la frase vertida al paso de una mujer no es siquiera galante, y si á la frase acompaña la acciórí, como es corriente, el caso es de los que requieren el auxilio de las autoridades, tanto como la recogida de golfos y mendigos y como la decoración de las vallas en los solares. Esa Carrera de San Jerónimo empieza á ser este otoño, como lo ha sido en los anteriores, en las primeras horas de la noche, sencillamente insoportable. Si son necesarios los guardias montados para hacer guardar orden á los carruajes, son también indispensables los de á pie para mantener expedita la circulación, y, sobre todo, para poner límite á los excesos de gente que demuestra hallarse tan falta de ocupación útil como. de educación social. Ya que no se siente entusiasmo por gloriosas como la de marras, que tampoco haya apego á vergonzosas como las escenas que se presencian. Sigue el aseo de Madrid, y no hay día que no se cuelgue un andamiaje ó se tenga noticia de un nuevo derribo. Si todo esto es debido á la visita próxima de Loubet, y si la obra de rejuvenecer á la villa ha de continuar lógicamente lúe- go, porque también se anuncia para el verano venidero el viaje del rey de Inglaterra, va á ser cosa de pedir por Dios y por todos los santos á las cortes extranjeras que nos envíen cada seis meses uno de sus respectivos soberanos. La noticia del día, ó la que más se comentó ayer fue la telegrafiada por los corresponsales donostiarras, según la cual el balandro JMenúfar, propiedad del Rey y sucesor del Giraldüia, ha cambiado de nombre, teniendo para lo sucesivo, ó por lo menos hasta plazo no muy largo, el de J eina X ¿Es- -preguntaba la gente- -una fuga de vocales... y consonantes, ó una confirmación de aquella frase del Rey, consignada en una crónica nuestra, de que no sabía cual era el nombre de la futura reina de España, al indicarle el propietario de una embarcación de esas su deseo de bautizarla con el nombre de la princesa que haya de compartir el trono de España con D. Alfonso? Y te gente misma que esto preguntaba se contestaba con aire de suficiencia y como fruto de una íntima convicción, que si es fuga de letras, la solución será la palabra Eugenia AEMECE ECOS DEL VATICANO 7 oma, 26 Septiembre. S C L M A E S T R O L E Ó N- El insigne mú CAYALLO sico LeoncavaUo, que tan justa fama ha conseguido con sus obras, no sólo en Italia sino en todo e! mundo, ha tenido la generosa idea de poner su arte y su inspiración al servicio de los perjudicados por los terremotos de Calabria, la tierra donde nació y á la que le unen sus más caros recuerdos. Y para hacerlo del modo mejor y más eficaz, se ha ofrecido á componer un Ave María, que se venderá á beneficio de los desdichados calabreses. La idea, que es muy hermosa por sí misma, resulta más simpática aún por el hecho de haber solicitado el maestro que el Papa le permita dedicarle su obra, pidiéndole al propio tiempo algunas líneas que la avaloren. La carta que, accediendo á estos deseos, le ha dirigido Su Santidad, está inspirada en el nobilísimo sentimiento d e la religión, y el Papa, a! aceptar la dedicatoria, ofrece á Leoncavallo un autógrafo que se reproducirá en todos los ejemplares del Jíve María. L EPISCOPADO Y LOS TodoelepisT E R R E M O T O S copado italiano, siguiendo el ejemplo dado por Pío X, dirige á sus diocesanos respectivos elocuentes excitaciones para que acudan en socorro de las víctimas de los terremotos. Los obispos de las regiones perjudicadas dan admirables pruebas de celo y actividad. Monseñor Morabito, obispo de Mileto, remedia en Jo posible las más urgentes necesidades de aquellos desdichados. AN JENARO Y LOS D U- H a s i d o QUES D E AOSTA o b j e t o de comentarios elogiosos la devoción con que los E