Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. MARTES 26 DE SEPTIEMBRE DE i 9 o5. PAG. 5 este planeta tan malsano en que todos acabamos por morir; pero no es así. La rapidez de la vida no permite abarcar á la vez todo cuanto ella nos ofrece. Es preoso escoger y decidirse, y así resulta que! os hombres que viven vida de placeres son impotentes para trabajar, mientras que los trabajadores son amantes lúgubres y desdeñados de la dicha. Los tinos sacrifican acaso cuanto dignifica la existencia; los otros arrasan los encantos ¿le la vida... y cuando llega el momento puestos de verduras, sus restaurants baratos en donde se ven á obreios y mujeres de blusa larga, dan una impresión del Pans novelesco del año 3o, del París de Sué y de Balzac. Pero de todo el barrio, lo más característico, lo mas típico es el boulevard Saint- Michel, el jardín del Luxemburgo. En el boulevard reinan los estudiantes; el jardín es el jardín melancólico por excelencia, con sus estatuas, sus grupos de arboles y sus macizos de heliotropos, p L BARRIO El carácter del barrio LATINO Latino desaparece. Las primeras callejuelas de este barno que derribó la piqueta, fueron dejando espacios vacíos grandes donde luego se construyeron calles rectas, anchas, con casas altas. A pesar de la transformación material del barrio, la leyenda de bohemia inventada por los románticos subsistió durante mucho tiempo. Hoy todo hace creer, H t í i í 1 r t ív, i %6. i i j i 1 to F AVi ihLk i v: z p! ti O J! culminante, decisivo, los primeros advierten con espanto que su inteligencia ó sus músculos no sirven para cumplir los deberes impuestos, y los segundos que su corazón es inhábil para buscar la felicidad. Pero aún hay algo más extraordinario. Los que viven la vida del placer, pueden, al llegar ese momento culminante y decisivo, detenerse ahitos ó incapaces á descansar derrumbados y jadeantes en el seno tibio de su bienestar y de sus riquezas, mientras que los trabajadores, los que viven del esfuerzo constante de su mentalidad ó del vigor de sus músculos, esos no pueden detenerse, no pueden descansar, porque el descanso supone un retroceso, y retroceder es morir; y así condenados, como el reprobo, á trabajos forzados á perpetuidad, no tienen otro remedio que seguir cumpliendo su pena, pena social y pena biológica, hasta caer en el borde del camino con la razón embobada, con el corazón hecho pedazos, reventados de fatiga... Luis PARÍS iaa i X. yv- ü, -v AYER EN LA CALLE DE JACOMETREZO -L sV. r MADRID. HUNDIMIENTO DE DOS CASAS, OCURRIDO íi v- N tot A B C por la desanimación que se nota en aque- geranios y rhododendros. En medio tiellos alrededores, por el cambio de tipo ne el jardín un gran parterre con un esde la mayoría de los estudiantes, que la tanque octogonal de cuyo centro sale un pamela de Mussette y ¡as melenas de Ro- altísimo surtidor. dolfo llevan camino de pasar al panteón En ese estanque los chicos suelen jugat de la historia, por lo menos á una sala botando lanchitas; en los paseos algunos del museo Grevin. muchachos y muchachas, cuando hace Hay en este barrio Latino calles de buen tiempo, juegan al cricket. En los bancos de las avenidas descanmucho carácter; hay calles en donde no se ven más que tiendas de grabados y de san señores tranquilos, con la roseta roja antigüedades, como la calle de Bonapar- en el ojal; algún abate grueso y encarnate y la de los Santos Padres; hay calles de do, con las melenas blancas, lee un libro; librerías en cuyos escaparates no se ven un vagabundo duerme y un poeta melemás que libros de derecho, como la calle nudo pasa lanzando orgullosas miradas á Soufflot; hay calles en donde todo el co- su alrededor. mercio lo forman tiendas de imágenes saHay en las sillas, viejas arrugadas de gradas, como la calle Madame y la de cofia blanca y otras de cofia negra que San Sulpicio; hay calles tristísimas, silen- hacen media, mamas jóvenes que leen un ciosas, donde no se ve un alma, como la libro mientras sus hijos corretean. calle Garanciére y la calle Fleurus. Hay Y hay viejos, mujeres y niños que se otras calles que, sin tener una especiali- entretienen en echar migas de pan á lot dad, poseen un carácter antiguo y clá- atrevidos gorriones, que andan entre la sico. gente como si no tuviesen que temer nada La calle de Gour, la calle del Dragón, de los hombres. o BAROJA la calle du Bac, con sus tiendecíllas sus