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A B C SÁBADO 2 3 DE SEPTIEMBRE DE icp 5. PAG- 5 funciones de! poder real en los casos previstos por la Constitución, sabrá respetar minuciosamente los derechos de! pueblo servio, y como oficial conservará ese amor para con el Ejército que yo mismo tengo. Al siguiente día de! a presentación, el príncipe Jorge prestó juramento de fidelidad á la Constitución. Honra las leyes del Reino. As! únicamente ganarás las simpatías del pueblo, sin las cuales vacilan aquí los tronos -le dijo en aquel acto el Rey, su padre. Y añadió: No olvides nunca que es el Rey quien debe servir á su pueblo, y no el pueblo quien debe servir al Rey. Procura ser buen monarca; así merecerás las bendiciones de tus subditos. Recuerda que un soberano feliz no puede existir más que en un Estado feliz. El príncipe Jorge va á emprender un viaje al Extranjero y probablemente permanecerá en Francia algún tiempo, conforme á los deseos de Pedro 1. Dícese que, aun cuando la inteligencia del joven Príncipe es viva, como lo prueba su aprovechamiento en el estudio, su carácter es un poco difícil. Que su temperamento es obstinado, antojadizo y vehemente, lo prueba su aventura con la hermosa actriz de! Teatro Nacional servio, la Srta. Dechauska Georgevitch, por cuyo amor se escapaba de Belgrado cuando se obligó á la artista á salir de la capital. Y llegó á faltar una semana entera del Konak sin hasta pasado encontraran. go Miguel de Cervantes Saavedra. Sucesos que, príncipe Jorge ese tiempo, lesu nido amoEl había hecho de su vida confados por Francisco Navarro roso con la actriz en un pueblecito de Austria. Ledesma. En su primera página una deEl comandante francés Levasseur, ayo milidicatoria cariñosa dice: tar del Príncipe, abrazó á éste á su regreso al A su querido amigo y viejo cantarada el Konak por ruego del rey Pedro, que le dijo: ingenioso hidalgo Luis Gabaldón, con un Vamos, comandante, tout est bien, qui fi nil bien. abrazo de Paco. Pero la rigidez de Levasseur estaba muy re ¡Comprenderéis ahora por qué he sentido tan honda la herida, por qué tan sentida, y por su voluntad sólo habría tenido agudo el dolor ante muerte tan irrepa- frases de reproche para el fugitivo. La otra aventura es otra prueba del carácter rable! ¡Terrible cosa! de Jorge. Iba de paseo en coche con Levasseur Entrando en el Ateneo á la izquierda, por Belgrado, y al ver un grupo de campesihay una estatua de Cervantes. Aparece nas de gran belleza que regresaban del trabajo, el autor de Don Quijote como disponién- detuvo el vehículo, estrechó las manos de los dose á escribir en las abiertas páginas que jóvenes que las acompañaban y quizá dirigió frases efusivas á las jóvenes. El comandante un genio le ofrece. Pues bien, hace dos noches, cuando bajó furioso y le reprendió, jorge montó rávarios leales conducimos á hombros el pido y ordenó aljcochero que lanzase al galope los caballos. Así lo hizo el servidor, y cuando féretro, me pareció que al pasar se ani- pudo Levasseur alcanzarle, dijo muy indignado: maba dulcemente la expresión de Cer Sabed, Príncipe, que soy yo quien manda vantes, y que apartando la mano de su al cochero. pluma arrojaba como Ofelia esparcidas Y al regreso en el Konak, impuso al Prínflores sobre el cadáver de mi amado ami- cipe diez días de arresto, que Su Alteza cumgo, y cubría después con una gasa negra plió como buen subordinado. E 1 gacetillero se despide de sus amigos y lectores por unos cuantos días. Éxperimenta la necesidad de ver el eclipse y comienza á tomar las cosas con calma. La costumbre de comentar á diario tantos fenómenos sublunares como sobrevienen un día y otro día para sorprender nuestra buena fe y perturbar nuestras digestiones, le ha creado en pocos meses la situación de espíritu más propicia á la contemplación de fenómenos astronómicos. Por segunda vez, en poco tiempo, vamos á presenciar algo extraordinario y formidable; vamos á ver ¡en España! cumplirse las leyes. Y concluía así: Vamos á ver cumplirse las leyes... y hasta otro eclipse. Cuando Paco me leyó estas cuartillas en la redacción, ¡qué lejos estaba de pensar que ese ¡hasta luego! breve, de su artículo, iba á ser infinito; que el anuncio de otro eclipse sería el de la luz de sus ojos y el de la fuente de su numenl Sobre mi mesa de trabajo hay siempre un libro mentor de la buena lectura, el faro más potente que iluminó la gloria de un inmortal. Se llama El Ingenioso Hidal- la página abierta por el genio. ¡Pobre Paco del alma! ¡Hoy le lloramos como gran escritor, como periodista ilustre, como nervio satírico! Yo le lloro además por algo insustituible, irremplazable: por su cariño de viejo camarada. Descanse en perpetuo reposo quien tanto nos deja que aprender, quien tanto nos deja que imitar. ¡Ay, sí! ¡Terrible cosa es la vida! Luis GABALDÓN CRÓNICA PORTUGUESA Lisboa 19 Septiembre. EL FUTURO REY DE GRECIA ¡i primogénito el príncipe Jorge- -decía el Rey Pedro de Servia al concurso reunido para asistir á la ceremonia de ser declarado mayor de edad dicho Príncipe, -ha cumplido dieciocho años, y yo le proclamo mayor de edad en virtud de la Constitución, y le nombro subteniente. Tengo la plena, la íntima convicción de que mi hijo, ai desempeñar las ESPIRIT 1 SMO ce días realizáronse en Lisboa tres sesiones de espiritismo, á las cuales concurrieron un grupo de literatos conocidos, dos poetas españoles, D. Francisco Villaespesa y D. Manuel Verdugo, y el que estas líneas escribe. Todo el mundo sabe que la fenomenología de esta nueva ciencia admite la más airada controversia, porque la condtcionalidad ó el medio en que se observan los fenómenos se presta á los mayores engaños y las trampas más groseras. Tratándose de cosas de ultratumba, es natural que el asunto ofrezca la curiosidad de lo nuevo y de lo imprevisto, y aun que produzca espanto y admiración. Lo maravilloso y lo sobrenatural sumen al espíritu en las investigaciones del más allá del que nada positivo se sabe. T RES SESIONES DE Hace unos quin- La primera sesión se celebró con asistencia de un jurisconsulto director de la revista Estudios Psíquicos, y sirviendo de médium un joven escritor. Suponiendo que allí se hubiese procedido sinceramente (valga la hipótesis) tendríamos que registrar fenómenos de los más extraordinarios y fantásticos, de los que ponen los pelos de punta. Me refiero á los apports (aportaciones demostrativas) Adormecido el médium después de atarlo convenientemente de pies y manrs, declaró entre sollozos y con voz cavernosa que se encontraba en Mérida. Al oirlo el Sr. Villaespesa, conmovido, interrogó al vidente, haciendo un esfuerzo para contenerse. El médium describió una casa de Mérida con un jardín y un estanque, hacía cuya orilla se inclina una señora vestida de blanco. A medida que el mediun habla, e! poeta españo! siéntese poseído de espanto, porque la descripción corresponde exactamente con la residencia de su novia, á la cual ninguno de los presentes podía conocer. El médium declara que va á haber apports; enciéndense las luces y aparecen sobre la mesa una rana y unas flores (dos crisantemos) Unos dieron crédito al experimento, otros no, y se discutió mucho, como era natural. La segunda sesión se verificó en otro sitio preparado de antemano, con todas las puertas cerradas, y habiendo sido registrados todos los concurrentes. El loca! se componía de dos salas, y la puerta que las separaba estaba cubierta con una cortina. En una de las salas se colocó al médium bien amarrado á una silla, y en la otra estaban los que habían de ser espectadores del experimento. Después de algunos momentos de silencio y en plena obscuridad, el médium empezó á agitarse violentamente, á llorar, á reír, hasta que, por fin, dirigiéndose al poeta español le describió el interior de la casa de sus padres: un retraío de hombre barbudo, una señora con dos niños en brazos; un mueble con vajilla al lado de una porliere... De pronto prodújose una fuerte ráfaga de viento que agitó la cortina; violentamente é hizo vibrar los objetos de cristal que estaban colocados en una élagére 9 espaldas del médium. Este manifestó que se encontraba presente el espíritu de un suicida a quien la mayoría de los concurrentes á la sesión había conocido en vida. Descripción del cementerio de Lisboa, fenómenos luminosos y un consejo del espíritu para determinada persona ausente: El alma del suicida permanece junto á su cadáver hasta la descomposición de la última célula. Gran consternación y anuncio de apports, que esta vez eran tres montoncitos de tierra del cementerio, uno de ellos de color distinto al de los otros, y dos bayas de ciprés. Terminpda la sesión, siguióse discutiendo muy animadamente acerca de todo lo ocurrido en ella, sin que hubiera posibilidad de poner de acuerdo á los concurrentes. En la tercera sesión se tomaron todavía mayores precauciones que en la precedente. Al decir del médium, comparecía una novia muerta que dejó como señal de su presencia un trozo de velo, una trenza de cabello y una ramita de flores de azahar, artificiales. Terminada la sesión, se comprobó que los sellos que se habían colocado en las puertas estaban intactos. Y á pesar de todo, un periódico, Jls Tiovidades, dijo que en la sesión se habían cometido mistificaciones. ¿Qué habrá de cierto en ello? -preguntará seguramente el curioso lector. Me limito á contestar que si esto del espiritismo fuese verdad, no escribiría yo las misivas éstas en Lisboa, sino que las dictaría en Madrid al mismo tiempo que aquí las pensaba, porque es de suponer que esto resultaría más fácil que hacer venir una rana de Marida á Lisboa por el aire. AFFONSO GAYO