Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
POR EN ASJU 5 SC 5O S UZ ELÉCTBICA BESULta muy buena y muy barata gastando las lámparas incandescentes New- Kork que sólo vende Ureña en Madrid. Barquillo, 11 y Prim, 1. ILUMINACIONES E L E C I tricas, Hispano Francés, contando con personal práctico y amplios talleres. Desengaño, 10, quintuplicado. ESPECIAMBABES B O U PALABRAS, CLASI ficados en Beooiones. De una á diez palabras, 1 peseta. Por cada palabra más, 10 céntimos. Las abreviaturas y cada cinco cifras se cuentan contó una palabra. A l importe de cada inserción deberá añadirse diez céntimos de peseta por 1 impuesto del Timbre. Los originales se remitirán á, la Administración de A B C acompañados de su importe en metálico, sellos de correos, libranzas de la Prensa ú otro giro análogo, el día antes de la fecha en que deban ser publicados. L devolución si no s a t i s f a c e Concesionarios para la venta en España y Portugal. -Hijos de Manuel Grases. -Puencarral, 8 y Atocha, 16. PARA LIMPIAR METALES P Sidól. Garantizamos asombroso resultado, admitiendo la del pueblo. -A las diez y media: El perro chico. -A las once y tres cuartos: Doloretes. producen una deposición ARZUELA. -A LAS OCHO natural diaria sin dolor ni irriy media: El trébol. -A las tación. Pomo, una peseta. Ganueve y inedia: Ideales (estreyoso. Arenal, 2 y farmacias. no) -A las diez y tres cuartos: Por mayor: Pérez Martin VeEl barbero de Sevilla. -A las lasco. once y tres cuartos: Emigrantes y La pitanza. NA DOSIS DE ESTÓMAgo Artificial, tomada anSLAVA. -A LAS OCHO Y tes de comer, produce una pertres cuartos: Los guapos. -fecta digestión. Caja, 7,50 y 4 A las nueve y tres cuartos: La pesetas farmacias y Arenal, 2. cuna. -A las diez y tres cuartos: ¡La peseta enferma! -A ESPECTÁCULOS las once y tres cuartos: El pilluelo de París (dos actos en RICE. -A LAS 2 ÍTJEVE. -una sección) (Viernes de moda) Siempre ÓMICO- -A LAS OCHO Y el dinero (estreno. -El castillo media: El túnel. -A las de Port de Vendré ó los dos nueve y media: La reina del sargentos franceses (estreno) couplet. -A las diez y tres cuartos: El dinero y el trabaPOLO. -A LAS OCHO Y media: Los picaros celos. -I jo. -A las once y tres cuartos: A las nueve y media: El alma El arte de ser bonita. D U ESPECÍFICOS OS CONCITES SUN Z E ARTÍN. -A LAS OCHO 5 media: Czarina, -A las nuevey media: La vendimia. -A las diee y tres ctuufeos: La tirana. -Alas once y tr c uar tos: El caballo de batalla. JOYERÍAS RO Y ALHAJAS NECE sito comprar paia íeíor mas. 46, Hortaleza, 46. M O A RISTONES, IMPBEXTI- taa, Cinematógrafos. Catálogo Director Oficinas Pu- blicidad. Tallers, 2, Bai ceiona. C 4 A POSTALES A r t A MODELOS J KJ J nuevos seminales (verdad) Precios al por mayor y menor, sin competencia. Gran Exposición. Entrada libre. -lleneaienas. -El ruei or servicio. Jaaometrezo, 4. PRUÉBENSE LOS CHOCOLATES DE LOS ÚNICO DEPÓSITO EN MADRID LHARDT, Carrera de San C) C BIBLIOTECA DE A B C además, como algunos de los profesores eran nuevos, no podía hacerse cargo de las cuchufletas que los escolares dirigían á ¿stos. -No vaciló, pues, en separarse de ellos, experimentando alguna amargura por la decepción que había sufrido. Se dirigió hacia los grupos de las muchachas y de pronto su semblante se iluminó, revelando una alegría extraordinaria. Había reconocido á Gertrudis, que estaba entre ellas, y se acercó á saludarla: -Buenas tardes, Srta. Ebenhart- -exclamó. ¡Pero, Gruber! ¿Es de veras usted? -respondió día con cierta expresión de sorpresa. -El mismo, señorita; soy el ladrón aquel que robó las framouesas en su huerta y celebro extraordinariamente que me haya usted reconocido. -Nada tiene de particular. -Es que ahora tengo barba y antes no la tenía. -No importa; en general no ha variado usted gran cosa. -Usted sigue también tan linda como antes. -Muchísimas gracias. ¿Y qué ha venido usted á hacer por aquí? -Ya puede figurárselo. A divertirme un rato lo mismo que os demás. He venido con mi familia y celebro muchísimo haber encontrado á usted, pues esto me permitirá tener el gusto de presentarle á mi padre, si es que usted no tiene en ello íiingún inconveniente. -Al contrario, me consideraré muy honrado, aunque no sé si su padre se acordará todavía de mí. -Eso es lo de menos. Dirigiéronse, pues, al lugar en donde se encontraba la familia de Gertrudis. Después de los saludos de costumbre, Ernesto tuvo que estrechar ¡a mano de aquel señor gordo, de rubicunda y complaciente fisonomía á pesar de sus años. El joven fue objeto de una calurosa acogida por parte de la fa- nilia Eberhart, y tuvo que brindar con él y consentir en aceptar una participación en la merienda, que en abundante can- tfdad habían traído en una gran canasta. Ernesto tuvo que estiechar la mano de aque! S Hor gordo. j Mientras comía, no hacía más que contemplar á Gertrudis, admirando su voraz apetito, sin que quiera esto decir que Gruber se encontrase desganado. Que muchacha más hermosa era aquélla y cuánto ganaba á sus ojos comparándola con aquellas otras señoritas hipócritas y atildadas, que no se atrevían á comer siquiera un par de emparedados delante de los caballeros, para no correr el riesgo de parecer ridiculas á sus ojos. El ya había tomado su partido, y er; su interior daba resue! amenté ¡a preferencia á la muchacha. Cuando la música comenzó á tocar, se acercó á ella para rcw garla que bailase con él aquella vez. iillliimiirfc. siiliUniiifimritlü illililí