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ANUNCIOS OR PALABRAS, CLASIficados en secciones. De una á diez palabras, 1 peseta. Por cada palabra más, 10 céntimos. Las abreviaturas y cada cinco cifras se cuentan como Tina palabra. Al importe de cada inserción deberá añadirso dioz céntimos de peseta por el impuesto del Timbre. Los originales se remitirán á la Administración de A B C acompañados de su importe en metálico, sellos de correos, libranzas de la Prensa ú otro giro análogo, el día antes de la fecha en que deban ser publicados. ARPILIJERAS RPILLERAS F U E R T E S para sacas de paja á 4 pesetas arroba. G- rases. Fnencarral, 8. ESPECÍFÍCOS OS C O N F I T E S STTN. producen una deposición natural diaria sin dolor ni irritación. Pomo, una peseta. Gayoso. Arenal, 2 y farmacias. Por mayor: Pérez Martín Velasco. IÍA DOSIS DE ESTÓMAgo Artificial, tomada antes de comer, produce una perfecta digestión. Caja, 7,50 y i pesetas farmacias y Arenal, 2. P A serva. -A las diez y media: El alma del pueblo. -A lasonoe y tres cuartos: El perro chico. diez y tres cuartos: La reina del couplet. -A las doce: El arte de ser bonita. jy SAETÍN. -A LAS OCHO Y IVI tres cuartos: (Inauguración) El caballo de batalla (estreno) -Carceleras. -La czarina. -Los granujas. MÚSICA U I T A R R A MÉTODO flamenca (música y cifra) por Jt. Marín. Circulares detalle. Administración, Moratín, 7, ó Sociedad A u t o r e s Arenal, 20. G D U ABZUELA. -A LAS OCHO tres cuartos: El barbero de Sevilla, -A las diez: La czarina y La pitanza (estreno) -A las once: Bohemios. -A las doce: La maja. Z FARMACIAS SLATA. -A LAS OCHO Y tres cuartos: El coco. -A las nueve y tres cuartos: Las estrellas. -A las diez y tres cuartos: La última copla (reprisse) -A las doce: ¡La peseta enferma! E FARMACIAS TARIFA Militar. Hortaleza, 49, Teléfono 154; San Bernardo, 57, Teléfono 140, y Paseo de las Delicias, 14. ATÁLOG- 0 DE NOYED. Vdes. Pídase Director Oficinas Publicidad, Tallers, 2, Barcelona. C POSTAUES nuevos semanales (verdad) Precios al por mayor y menor, sin competencia. G- ran Exposición. Untrada libre. -Mensajerías. -121 mejor servicio. Jacomotxozo, 4. ACADEMIAS CADEMIA SUAREZ INclán. Preparación Minas, Industriales, Caminos, Sobrestantos, Estadística. Santa ü n gruoia, 11. A ESPECTÁCULOS POLO. -A LAS OCHO Y media: El húsar. -A las nueve y media: El primer re- 4.000 A ÓMICO- -A LAS OCHO Y media: El contrabando. -A las nueve y tres cuartos: El dinero y el trabajo. -A las C RAMÓFONOS. KO DEben comprarse sin visitar la casa Ureíúx, Barquillo, 14, y Prim, 1 (antes Saúco) G PRUÉBENSE LOS CHOCOLATES DE LOS ÚNICO DEPÓSITO EN MADRID LHARBY, Carrera de San Jerónimo, 6 SO E 1 BL 1O TECA DE A B C de gimnasia, no tenía ninguna clase; una mariposa revoloteaba á su lado y una abeja zumbaba no lejos de él. Todo era calma y tranquilidad en torno suyo; la Naturaleza parecía sonreirle, y en aquellas apacibles horas de la siesta no esperaba ser molestado en aquella soledad por ningún ser humano. Esto, sin embargo, no debía de ser así, pues de pronto creyó oir un vago rumor de pisadas, que se fueron acercando poco á poco, haciendo crujir la arena. El escolar se incorporó cautelosamente y se puso á escuchar. ¿Quién podría venir á tal paraje en semejante hora? Mirando por entre los arbustos, creyó divisar una figura de mujer. ¿Qué partido tomar? Escabullirse sigilosamente era ya imposible, porque el más ligero ruido le hubiera hecho traición. No le quedaba más remedio que permanecer quieto y confiar en la Providencia para salir bien del atolladero, pues todavía podía ocurrir que ¡a persona que se acercaba tomase una dirección opuesta á la de los frambuesos, en cuyo caso se consideraba salvado. Los segundos le parecían siglos y su zozobra aumentó más todavía al notar que los pasos se acercaban. Inclinó la cabeza todo lo que pudo y por unas ramas vio que la persona que! c producía tan atormentadora angi sru era una mujer. Esto le tranquilizó por el momento, pues la cuestión, si es que llegaba á existir, no seria tan violenta como si se tratase de un hombre; pero no tardó cu sobrecogerse de nuevo. Habí? reconocido á la persona en cuestión, y esto le aterraba. Era Gertrudis Eberhsrdl, a hija de! dueño de la finca, y una muchacha adorable, admirada y cortejada por casi todos los estudiantes de la ciudad. Era el ídolo del colegio; bajo sus ventanas paseaban, rondándola, los escolares, y las iniciales de su nombre estaban grabadas en ios tableros de las mesas y en los respaldos de los bancos de todas las clases. Mostrábase en general desdeñosa; por esto, sin duda, por Era Gertrudis Ebcrhardf... sus Herniosos ojos negro; y por la exuberancia de sus formas, c conocida con el sobrenombre de Juno. E Tiesto, que también se contaba entre los admiradores del btüo sc: o, prefería s robustas aldeanas á! as hijas de! a ciudad; pero Gertrudis constituía una excepción para él, y esta era la única que le llamaba ia atención. E! año anterior y durante ios bailes de Pascua habíase negado á bailar con ia hija del boticario; era la muchacha de complexión tan débil, que temía estropear su cintura de alfeñique con sus manazas de aldeano, En cambio, con Gertrudis Eberhardt bailaba con mucha frecuencia sin abrigar estos temores; verdad es aue ella parecía tener cierta predilección por Gruber,