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A B C. D O M I N G O 27 D E A G O S T O D E i 9 o 5 PAG. j beer, eii vez de los verdadjros modestos porque para eso somos intelectuales. Si líos, acompañado ae su ayudante, seautores, con lo cual no perdían, sino que somos vencidos, ya sabemos lo que nos ñor Ripollés, siendo aclamado por la poganaban importancia los estrenos. espera; si vencemos... usted se conven- blación en masa, que esperaba la llegada Lo malo fue que Fiscowich empezó á cerá de que es noble la idea que nos guía. de S. M Después de la salutación del sospechar infundadamente lo mismo que Y esto fue todo. También di á los presidente de la Diputación provincial y podía suponer el público, y, ni corto ni compañeros cuenta detallada de la confe- del senador Sr. Aceña, el Rey se dirigió perezoso, reunió datos, buscó testigos rencia, y también su inutilidad sirvió para á sus habitaciones para cambiar de traje. suficientes para la prueba de indicios, y levantar de cascos á la gente más de lo A las cinco se efectuó la inauguración del pidió al Juzgado que incoara procedi- que estaba. monumento que á la gloriosa memoria de miento criminal por estafa contra los sePero no fue eso lo peor. Lo peor fue los héroes numantirios se ha erigido á ñores Valverde, Torregrcsa, Ll eó, Ca- que para extender el campo de la lucha, expensas del Sr. Aceña. Ofició el señor lleja y Vives, que él se figuraba ser los para hacer más temible el choque final obispo de Osmá, y el generoso donante legítimos y auténticos Montero y Mon- que á desmesurados pasos se acercaba, del monumento pronunció ante S. M un tesinos. discurso muy elocuente que fue consurgió entonces lo inesperado, lo absurtestado por el ministro de Instrucción Admitió la denuncia el juez del distri- do, lo increíble... pública, Sr. Mellado. Ambas alocuciones to de Buenavista, y empezaron los amarSiNfsio D E L G A D O fueron justamente celebradas por la nugos y crueles días de las declaraciones. merosa concurrencia que asistió al acto Como los estrenos menudeaban que era brillantísimo de la inauguración. un gusto, libretistas y músicos acabaron por perder la o.2? oi: z 2, y no saber á cienAl siguiente día hizo S. M una expetía cierta cuáles obras eran de Barrera, d ción cinegética al Coto de Cidones, reA AVERIA DEL VAPOR Porlostecuáles de Quislant, cuáles de Montesi HORATIO legramas gresando muy satisfecho de la cacería de nos, cuáles de Montero y cuáles de todos publicados tienen noticia nuestros lecto- codornices. juntos... res de la arribada á Vigo del vapor inAcudimos á declarar en favor de los glés, de 5.ooo toneladas, Tíoratio, que procesados los libretistas de las obras en navegando por el Golfo de Vizcaya su litigio, y á deponer en contra, con la fres- frió tan tremendo temporal que se movió cura del mundo, empresarios, avisadores, del sitio donde iba estibada una pieza A N E A M I E N T O D E Casi lodos los copartes, de por medio y hasta compañeros de i5 toneladas de peso y le abrió una LOS T E A T R O S liseos de la Corte y amigos de los reos presuntos, que se ancha vía de agua. Con grandes dificulta- y muchos de los de provincias carecen de las veían en semejante trance precisamente des y peligros pudo arribar á Vigo, gra- más imprescindibles condiciones higiénicas en por hacer un favor á los testigos de cargo. cias á los compartimentos estancos del lo que atañe á su ventilación y sóleacionés. Larga y difícil fue la prueba, porque buque, pues al llegar tenía más de 1.000. Como son locales destinados generalmente á espectáculos nocturnos iluminados con luz aruna palabra obscura, un olvido, una equi- toneladas de agua en las bodegas. preocupa nadie, vocación leve, podían traer malas conseNuestra fotografía representa los tra- tificial, al construirlos, no se que estén proviscuencias para las cinco víctimas; y, por bajos de salvamento, dirigidos por el in- ni Gobierno ni arquitectos, dé otro lado, el miedo á la influencia de Fis- geniero D José Barreras y el primer tos de grandes ventanas que comuniquen con el ambiente exterior, por dónde pehtre mucowich hacía que se acumularan en con- maquinista del Jieratio, M r John Cáin. cho aire y mucho sol: así sucede que la mayotra, aun sin querer los declarantes, carEl buque venía cargado de carbón de ría de los teatros, si en ellos se penetra durangos indecisos, borrosos, pero muchos... Cardiff, y éste, arrastrado por el torrente te él- día en las horas de ensayos, obsérvase Una tarde, cuando menos se podía es- de agua que entraba, obstruía los chupo- tan acentuada obscuridad, qué obliga á andar perar, se presentaron el Juzgado y don nes de las bombas, dificultando los tra- casi á tientas, y donde no haya mucha ventilación y mucho sol, habrá seguramente numeroFlorencio en las oficinas de la calle del bajos. invasión de Florín. Iban á ver los libros, los recibos, C L R E Y EN A las tres de la tarde sa Por si esto microbios patógenos; siendo los no fuera bastante, las liquidaciones... á comprobar, en fin, SORIA del jueves llegó S. M el teatros locales donde se reúnen hacinados á en los documentos oficiales si cobraban Rey á Soria en su automóvil de 35 caba- diario numerosos espectadores, se cómprehdeó no cobraban sus derechos Montero y Montesinos. Pero todo estaba en regla; ¿no había de estarlo? y la visita sólo sirvió para que se acaloraran los presentes, y para que Vital Aza, que á ratos tiene malas pulgas, olvidando que se hallaba en presencia de la justicia, estuviese á dos dedos de ir á ía cárcel por decir cuatro frescas al escribano. D o r aquellos días tuve una entrevista ¡otra! con Fiscowich. Citóme en el Círculo de la Unión Mercantil (terreno neutral) hablamos largamente á solas, y la conversación puede reducirse á estos términos: -Vamos á ver: ¿á qué viene esto? ¿Por qué es ese odio? ¿Qué objeto tiene esta campaña, que á todos ocasiona tales trastornos y perjuicios? ¿Qué daño le he hecho á usted en mi vida? Yo. -Ninguno; ni yo pretendo hacérselo á usted tampoco. Aquí no hay odio ni animadversión personal de ninguna especie. No hay más sino que los autores dramáticos están haciendo ahora lo que todos los obreros del mundo: quieren acabar con el capital para explotarse á sí mismos. Los obreros tarda- SORIA. YJAJE DEL REY. S. M. CON SU AYUDANTE SR. R 1 POLLÉS rán acaso algunos siglos en llegar al fin; PASEANDO EN SU AUTOMÓVIL POR LA PLAZA DE LORENZO AGU 1 RRE Á SU LLEGADA Á LA CIUDAD nosotros... debemos tardar algo menos, Fot. Rioja de Pablo CRÓNICA ILUSTRADA L S RETAZOS HIGIÉNICOS