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SEAÑOTRFS. NUMERO 227. CRÓNICA UNIVERSAL ILUSTRADA. el comercio haría adiestrarse ea ella á los comisionistas á quienes manda con sus productos á la América latina. Esto, que (UNA ErfTREVISTA INTERESANTE) España debe hacer, Jo realiza ya con lisonjero éxito Italia y ha empezado á realiNuestra Hedaotor- fefe, Sr. Casíelt, nos envía por teléfono la información interesantísima que publicazarlo Portugal. Estoy seguro de qv los mos á continuación: Gobiernos americanos secundarían, moral 1- ablaron algunos periódicos estos días y materialmente, esa obra redentora del de la misión que eí ministro d e Ins- idioma patrio, en su propio y directo betrucción pública ha confiado á D Adol- neficio y en bien indirecto, pero eminenfo Calzado para establecer en París una temente práctico, de España. escuela que difunda el habla castellana ¿Y cómo acoge la idea nuestro Goallende la frontera. bierno? pregunto al Sr. Calzado. Como la noticia podía ser incompleta El ministiQ de Instrucción Pública y acaso encerrase ana iniciativa de resul- con gran entusiasmo; con tanto, que detados prácticos y patrióticos, decidí avis- seaba ver establecido dicho Centro en tarme con el Sr. Calzado, que ahora pasa París antes de que Loubet viniese á M a en San Sebastián unos días, y que acogió drid. Le he hecho ver que labor tan imcon benevolencia mis pretensiones de portante no puede improvisarse. Requierepórter insaciable. re tiempo y calma, y desde luego el se No se trata de una escuela española ñor Mellado me ha encargado la redacen París, me ha dicho mí respetable ción de un anteproyecto, tarea en que me amigo, sino de un Centro de escuelas ocupo- Quiere el ministro que los proque forme profesores de lengua española fesores de esos Centros sean españoles y para aquellos países donde miles de seres procedan de nuestro magisterio, sin que, hablan nuestro idioma, pero adulterado, al pasar á cumplir su misión en el extrancorrompido. Pasan de dos millones los jero, pierdan sus derechos ni su lugar en judíos diseminados en el mundo, espe- el escalafón. Este deseo es muy legítimo cialmente en los territorios danubianos, y es perfectamente compatible con ía idea en la Turquía europea y asiática y en que informa el proyecto. Conque ya lo África, qae conservan en uso ía lengua sabe usted, terminó diciendo el Sr. Calespañola, y es lástima que este hábito zado, dándome un apretón de manos, llegue á extinguirse, cosa que puede su- mientras yo procuraba reavivar en mi meceder si no se pone remedio, porque el moria lo que acababa de decirme para idioma de los países donde cultivan por reproducirlo en unas cuartillas, por juztradición el nuestro algunas familias tien- garlo de interés y por completar la inforde, naturalmente, á absorberle. Así la mación que sobre el asunto ha sido sólo influencia francesa en el Norte de África esbozada estos días, se trata, no de una va imponiendo su idioma y acabará con escuela, sino de un Centro que envíe el español que allí sigue hablando, desde profesores de español á aquellos rincones hace cuatrocientas años, la raza hebrea. donde aún palpita y donde puede resurEn Turquía cunde el turco, y en los Bal- gir el idioma de nuestra patria. Ya que canes el griego. En ConstantinopJa hay hoy por hoy, y por circunstancias espe 5o.000 judíos qae hablan español, y en ciales que no se ocultan á quien siga paso Salónica 75.000- En Smirna, en Mace- á paso las vicisitudes d e la política, no donia y en otras poblaciones europeas y pueda realizarse lo que con harta razón asiáticas se habla también; mal español, pide eí D r Pulido, realicemos al menos pervertido por el tiempo, lleno de pa- lo que con poco esfuerzo y poco sacrificio labras anticuadas, como mercar por com- puede hacerse en bien de Jos intereses prar, asma por así, agora por ahora, etc. españoles. pero español al fin, que se mantiene vivo ANGSL MARÍA. CASTELL después de cuatro siglos, y cuya desaparición será inevitable si no se acude á fomentar el uso de nuestro idioma, porque la vida moderna, con sus costumbres o hay que asustarse. Quien ha dimiy sus necesidades hace que los padres tido es el funcionario mejor pagado eduquen á stís hijos exigiéndoles el cono- de todos cuantos desempeñan un cargo cimiento de idiomas que, como el fran- político en ambos hemisferios: Sord Curcés, el inglés y e! alemán, son hoy por zon, virrey de la India inglesa. hoy de una conveniencia científica y coLord Curzon es un inglés modelo. mercial umversalmente reconocida, Y RO Tizne, cuarenta y seis años y representa es sólo por lo que á los judíos se refiere veinticinco. Sobrina del difunto lord por lo que ese Centro de escuelas es ne- Salisbury y secretario particular suyo cesario. En París hay una colonia ameri- en 1885, su tío le elevó á la secretaría cana numerosísima, que habla un español de Estado ó ministerio déla Indiaen 1891 desnaturalizado por eí mal uso y la falta y le envió en 1898 á Calcutta con un suelde enseñanza práctica. Con ésta purifica- do terrible: una porción de arrobas, esríase v se mantendría nuestra lengua, y terlinas. Además, por lo que pudiera l MADRID, a 5 DE AGOSTO DE i 9 o5. NUMERO SUEL- TO, tronar, se casó con una yanqui guapa, rica y de una belleza delicada y quebradiza, con aquel punto de esplín necesario, indispensable para ser amada por un inglés bien nacido. Lord y lady Curzon han vivido seis años y pico en la India como unos monarcas orientales, como unos Sardanápa los sin barbarie. Recuérdense las espléndidas fiestas del Durbar, en DeJhi; los cortejos y procesiones de elefantes, las revistas de tropas indias, las cacerías de tigres, las expediciones al Pamir... ¡Oh, cierto que lord Curzon no debe de haberse aburrido en aquel país maravilloso! Por otra parte, es un administrador perfecto, escrupulosísimo. La metrópoli espiaba satisfecha de ét. Mas he aquí que, terminada la guerra del Transvaal y no sabiendo la Gran Bretaña qué hacer con su famoso caudillo Kitchener, le envía al Indostán... y allí se acabó la tranquilidad de lord Curzon. Kitchener, el general de los ojos fríos, á quien ninguna pompa oriental ni occidental seduce, ha encontrado no se sabe qué deficiencias en eí ejército colonial. Por esta causa ó pretexto ha estallado la discordia entre Kitchener y Curzon, y éste presenta ahora su dimisión, tirando por la ventana el puesto más envidiable del mundo. Curzon es, pues, una hechura del nepotismo inglés, que también hay en esc gran país yernócratas y sobrinistas; pero ¿se sabe aquí de muchos yernos, sobrinos, albaceas y testamentarios capaces de abandonar eí puesto más encantador y más lucrativo, ni siquiera una mísera Dirección general de sesenta mil reales con descuento por pique más ó menos, ENE OVIEDO LAS BELLAS AMIGAS ictoria, dígame usted, por favor, ¿que es el THuberu? UNA DIMISIÓN Victoria tiene el pelo rubio, sedoso; sus labios son delgaditos y encarnados. Y sus cejas se arquean maravillosamente sobre unos ojos dulces. -El fiuberu, Azorín- -dice Victoria- -es un hombrecillo pequeño, pequeñito, can una barba negra, vivaracho, que corre par el aire y hace que tes nubes choquen y estalle ¡a. tormenta. -Victoria: yo quiera que un Nubetu haga caer el agua en primavera sobre los jardines, para que las rosas crezcan lozanas y luzcan ea los cabellos de oro que usted posee. Luisa me mira con, sus ojos entristecidos. -Luisa- -Je digo yo- -yo conozco unos genios misteriosos que vagan por los campos de Asturias; se llaman los Busgasos. Luisa: ¿cómo son los Busgosos? Luisa es lánguida, es lenta en sus ademanes; á veces se está pensando un rato sin hablar, en silencio inefable, mientras sus miradas se pierden á lo lejos, en ensueños remotos. Su tez es