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B C. VIERNES 18 DE AGOSTO DE JQO 5. PAG. 6 VALENCIA. OBSERVATORIO L- E LA COMISIÓN NORTEAMERICANA. EN PORTA CCEL 1 PARA HL iSSTUDIO DEL PRÓXIMO ECLIPSE Fot, Hernández deja oir su canto bien acordado; ese sapo ha cantado toda la noche sin desafinar ni un punto. ¡Bien tañe su cristalina flauta el valiente! El cuerpo, cansado por la larga jornada, se halla bien entre las frescas sábanas. El alma recuerda todo lo que ha sentido durante las últimas horas que vivió. Mañana será otro día: cada noche engendra. Por el blanco camino seguirán pasando los segadores, los cosarios, los caminantes, Sos desvalidos errabundos en busca del pan de muchas leguas á la redonda para no cansar á la parroquia, los arriero? los industriales de diseminada clientela, los artistas líricos y dramáticos que aún recorren los pueblos y lugares como en tiempo de Rojas. Todo será igual, y el alma seguirá su curso ¡su ruta, á la muerte cierta, pero serena y animosa, más libre aquí que en Recoletos, y sin nostalgia ninguna, más cerca de sü centro, que es la grande y hermcsá Naturaleza, madre nuestra, ¡mater amahilis! TCAXÁS C A R R E T E R O POSTALES EUROPEAS -U R I O S O P R Á C T I C O R e z a un Y DIGNO DE IMITAR refrán belga que despilfarra más una mujer con una cuchara, que lo que el hombre puede traerle en unas alforjas. En la familia belga la mujer es la pieza principal del mecanismo doméstico. El marido y ios hijos son engranajes secundarios. Por creerlo así, las niñas en Bélgica deben aprender en las escuelas una gran ciencia: la q u enseña á administrar con orden, método y economía los hogares, feminismo práctico del qu? estamos muy necesitados en España. Si la. mujer está llamada á ser el ministro de Hacienda de nuestros hogares, lo mismo puede llevarnos á la miseria que servirnos de ángel tutelar en nuestras adversidades. Leo que en Bruselas acaba de celebrarse un concurso sociológico muy interesante. Se ha tratado de averiguar cómo regulan sus presupuestos las mujeres de los empleados que, con un sueldo de i 800 francos anuales, tienen que atender á las necesidades de su familia, compuesta del padre y dos hijos menores de doce años. Las familias que en Bélgica viven con 1 5o francos mensuales deben ser muy numerosas, á juzgar por la cantidad de respuestas que ha recibido ei Jurado. De su lectura despréndese que la mujer belga es un prodigio de economía doméstica. Por esas contestaciones sabemos también que es una gran equivocación- -al menos entre los belgas- -suponer que las familias de los empleados con escasos sueldos, sea por vanidad ó por amor propio, son menos aptas para regular su vida de una manera práctica y racional que las familias obreras, puesto que constituyen la excepción las que, bajo pretexto de representación, se imponen obligaciones ficticias ó decoran sus caprichos con el nombre de obligaciones sociales. Los oresuouestos enviados al Jurado destruyen la creencia generalizada de que esta interesante clase de trabajadores vive llena de privaciones por sacrificarlo todo á una falsa exterioridad. Pero el resultado más apreciable de este concurso ha sido el dejar demostrado que el crédito es el gran corruptor, el perturbador del orden económico casero, y el origen y causa de todos sus desastres. En efecto; poder comprar sin dinero, es poder gastar sin límites; pero como el límite existe siempre, y como en este caso es tanto más estrecho cuanto más se pretende ensancharlo, resulta que los que se han entregado á ese modo de vivir, á vivir de la trampa, ó vivir trampeando, son las únicas víctimas expiatorias en esta numerosísima clase social. Las conclusiones sacadas por el Jurado de este concurso son que la mujer en la familia representa un papel mucho más importante que el hombre desde el punto de vista económico; que deben, por tanto, extenderse á todas las escuelas de niñas las clases de economía doméstica, puesto que esa enseñanza ha servido á las mujeres en muchos casos para evitar terribles dramas de miseria, y ha sido también el mejor agente propagador que han tenido los economatos, las cajas de previsión y las sociedades de socorros mutuos. Ya lo veis, educando á la mujer creen los belgas resolver en parte un problema social: el principio económico en la familia, por úri lado, y la propagación de. las sociedades mutuales. F. MORA tn rrr nr 1 mrain ni 1111 urna i ma: n