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A B C MIÉRCOLES 9 DE AGOSTO DE i9o5, PAG. 5 raban ser cosa mvy notoria y manifiesta, en suma, una gran verdad. En esta contradanza de verdades chiA cabo de sorprender á uno de mis chi- cas y grandes andamos empeñados descos hilvanando complicadísima men- de que nacimos, y casi siempre a los tira. Los demás, que conocían la verdad sinceros las soberanas mentiras nos atro- como aquel, sin deseos de ocultarla, la pellan como a bailarines inexpertos. disfrazanon muy lindamente en us deIndudablemente, una persona verídica claraciones. Y la verdad no apareció en- puede refenr un hecho equivocadamente, tera, en su esplendida desnudez ni si- transcurridos unos cuantos días Su proquiera en camisa, como decía Quevedo, pia concienc. a trata d ¿rectificar, y al sino muy apañadita con toda clase de hacerlo, parece que miente. En cambio, adefesios y garambainas. el embustero nato, al 1 epetir su fábula Recordando que horas antes un hecho falaz y calumniosa con una segundad vulgarísimo, al alcance de todas las pupi fonográfica, sugestiona al auditorio y las e indigno de ser comentado ni embe convierte lo narrado en hecho histórico, Jlecido, lo referían dos o tres periódicos pasados unos cuantos días. ¡MINTAMOS, ALMA, MINTAMOS! La frase amor de niño, agua en cesiillo, se puede apJicar a muchas mujeres y a muchos hombres. Preguntad a los políticos por la verdad y todos afirmaran que son sinceros. Las simpatías que sienten las coquetas, en veinticuatro horas son también since risimas y cordiales Lo que llamamos perfidia cuando lloramos un desengaño, es ni mas ni menos que una rectificación momentánea de juicio respecto a nosotros, que para desgracia nuestra suele ser definitivo La mujer detesta lo provisional; para ella las cosas son o no son Tienen el ansia de lo absoluto, de lo eterno Sus afirmaciones son rotundas Dicen ai arran- V r S f t r I i i iii f i V 1 itA J J- SAN SEBASTIAN. A PECTO DE UN TENDIDO DE LA PLAZA DE TOROS EN LA CORRIDA DEL DOMINGO ULTIMO í ot Muño de de manera distinta, me he dado a pensar que casi siempre, de modo involuntario, mentimos todos mucho mas de lo que parece a primera vista Desde luego nuestra imaginación, esa melóme en iodo, nos hace ver las cosas a su modo, y solo cuando pronuncia el vulgar como si lo viera, es cuando ncso ros damos crédito a nuestros ojos Asi se explican aquellos interrogatorios apretados de los antiguos escribanos y jueces, en cuyos autos consignaban que el testigo, después de lomado e resabido juramento en foima debida de derecho, que- do en decn verdad. Y unos la sabían por haberla oído decir, otros por lo aver vis o por vista de o os, los mas decían que p o r tal eia abido y tenido e ansí era pub! coy notorio, y muy escasos ios que decla- Odiamoslo provisional, lo incierto; deseamos saber Jas cosas de modo rotundo, y en nuestras impaciencias, exigimos detalles, pedimos juramentos, sobre todo en el capitulo amoroso, y cuanto mas enorme es el engaño, nuestra codiciosa i anidad lo acepta como moneda corrienle. Luego viene el hacer rebotara la monedilla contra el suelo, el morderla, el dudar acerca de su falsedad, pero a poco que nos suena bien, la conservamos, procurando que siga su curso. Se ha dicho q e los niños y las mujeres mienten Yo creo que lo que hacen es no afirmar nunca a medias, y lo que piensan de momento es para ellos articulo de fe. Las negativas son categóricas, estan dispuestos a entusiasmarse o a odiar con rapidez. Eso es todo te, todas, que le quieren más que a su vida, refiriéndose a la propia, y no pocas viudas pueden testificar que se referían a 5 a vida del ser amado, perdido y reemplazado. Las circunstancias modernas de la vida piodicen en los cerebros una inestabilidad morbosa, y en la lucha por la verdad tratamos de acumular datos en favor de ella, y asi ponemos la mano en un fuego imaginario, y juramos por las almas de nuestros seres queridos, y aseguramos que nuestra falta de interés por lo referido es la mejor garantía de nuestra veracidad Pero en el fondo de nuestra conciencia comprendemos que si sabemos muy poco de lo que por nosotros pasa, ignoramos todo lo que ocurre en de 1 redor nuestro.