Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
B C. DOMINGO 6 DE AGOSTO DE ioo5. PAG 8 CRÓNICA ILUSTRADA L PANTEÓN DE El panteón donE 1 NFANTES de ha de ser sepultado S. A. el infante D Fernando en el Real Monasterio de El Escorial en la mañana de hoy, se comenzó á construir en el reinado de doña Isabel 11 y se terminó en el de D. Alfonso XII. Visitando el Monasterio el rey D. Francisco de Asís, vio el sitio donde se guardaban los féretros de los infantes de España, y lo halló en tan malísimo estado, que á poco se dispuso la construcción del actual panteón. Toda su rica ornamentación de mármoles se encomendó á la dirección artística del ilustre escultor D. Ponciano Ponzano. P L REY DE DINAMARCA De la en -Y EL KAISER t r e vista celebrada en Copenhague entre los Soberanos de Alemania y Dinamarca, es la fotografía que figura en este número. Representa el desembarco del Kaiser á quien salió á recibir el anciano rey Christian. Los telegramas han dado cuenta de la cordialidad verdaderamente cariñosa que ha reinado entre el Kaiser y el Rey en esta visita, cuyo misterio se comenta por la prensa extranjera. yARAGOZA. MANIOBRAS D e las DE CABALLERÍA maniobras practicadas en Zaragoza por el regimiento de Lanceros del Rey, publicamos una fotografía. Representa el paso del río Huerva sobre un puente de 11 metros de largo por i,3o de ancho construido en ochenta minutos bajo la dirección del capitán arquitecto D. Fernando Altolaguirre. LA LOTERÍA I a lotería en España es casi constantemente objeto de la preocupación general: las esperanzas anteriores al sorteo y el reparto de los premios después, constituyen un motivo de curiosidad pública que lleva consigo no pocas desilusiones. Se ha probado tantas veces el cálculo inmoral de la lotería, que es innecesario repetir argumentos conocidos. La posibilidad de ganar mucho dinero sin hacer nada vence todos los escrúpulos, y ninguna razón es bastante poderosa para ocultar los atractivos de la fortuna. En esto, como en otros muchos actos de la vida, se manifiesta la inconsecuencia del individuo con sus propias ideas. Los adelantos de la fotografía y del grabado han hecho progresar también los procedimientos de impresión del billetaje. Así resulta curioso comparar un billete del siglo pasado con los que actualmente circulan; para los hábiles falsificadores modernos no sería empresa difícil la imitación. El anverso llevaba como contraseñas unas borrosas iniciales y el sello de la administración expendedora; el reverso quedaba en blanco, sin ninguna de las indicaciones que hoy se ponen mencionando el número de premios y disposiciones vigentes. Fuera de España existe también gran afición á la lotería; la de Hamburgo ha hecho una gran propaganda en nuestro país, y la del Estado existe aún en Italia. Esta última nación es la cuna de la lotería; basta recordar que en la antigua Roma los ediles arrojaban á la multitud pequeños trozos de pergamino con indicación de los lotes, que consistían en joyas, vestidos, esclavos, caballos, etc. Por sus valiosos regalos se hicieron famosas las loterías organizadas por ¡os emperadores Nerón y Heliogábalo. En Francia se instituyeron con asistencia de la corte en el siglo xvin, y el año 1836 fueron abolidas. Como detalle poco conocido, merece consignarse que gran número de los monumentos de París se edificaron g ¡acias al producto de las loterías del Estado; entre ellos se cuentan San Sulpicio, la cúpula del Panteón, el Puente Real, la Escuela Militar y el Hospital de la Piedad. Hoy sólo se autorizan las destinadas á la Beneficencia pública, y se verifican varias en el año. Si de Europa pasamos al Extremo Oriente, encontramos el Hua- Hoey, que juegan en China, el Annam y Tonkin. Consta de treinta y seis cartas representando animales simbólicos; los agentes recorren las casas, procurando no ser vistos por la policía. El jugador elige el animal, sobre el cual coloca su puesta; á cambio de esta carta que le entregan, inscribe en un billete con la misma figura simbólica la cantidad que juega y su firma. El pago lo verifica en el acto. Pasados varios días se reúnen los jugadores en un gran salón, donde se halla suspendido el globo, grotesco y trágico, de donde saldrá el animal fatídico, fortuna de unos y de- esperación de los otros. El jefe de la lotería da un golpe sobre el globo y aparece, pintado con vivos colores, un mono, un dragón, un cerdo ó una araña... Ocurre con mucha frecuencia que el animal simbólico que se presenta no ha sido jugado por nadie, y entonces el jefe de la lotería se apropia todas las cantidades. Esto prueba que la credulidad es igual en todas partes, y que los jugadores aquí, como en China, son incorregibles. fetines para sus jaleos, y con este motivo Jos ha suprimido. No estoy muy versado, lo confieso, en esto de los cafetines, pero algo se me alcanza en la cuestión de escándalos, por lo cual expongo tímidamente una observación. Suprímanse los cafetines y todo lo que no esté como es debido; pero á mi me parece que cuando en un sitio se dan escándalos, es más justo y más lógico suprimir el escándalo que el sitio. Supongamos que un grupo de escandalosos diera en reunirse por las noches en la escalinata del Congreso de los Diputados. ¿Se suprimiría el Congreso ni siquiera la escalinata para evitarlo? No. Lo que se suprimiría seguramente sería el escándalo, castigando á los escandalosos. Créame mi nuevo alcalde y antiguo amigo. Cuando una familia decente oye desde su cas? á las altas horas de la noche, esas églogas de desvergüenzas que entablan las damas y galanes del arroyo, no le preocupa si toman café ó beben limón helado mientras dicen barbaridades; lo que les molesta y les sonroja es el escándalo con ó sin. Yo, que tengo la desgracia de padecerlos en la esquina de mi calle, preferiría que me quitaran el escándalo a que me suprimieran la esquina. Sé de un gobernador que justamente alarmado ante las quejas de los habitantes de su ínsula por la frecuencia con que los cacos les quitaban el reloj del bolsillo, dióse á pensar una medida salvadora al fin Ja encontró radicalísima. -Esto se acabó- -dijo para su fajín. -Des de primero de mes se prohibe llevar relojes en los bolsillos, jlisted cree, Fernández- -le decía al secretario- -que no llevando nadie reloj en el bolsillo se atreverá ningún rata á robárselo? -De ninouna manera- -exclamó el secretao rio con todo acatamiento; -pero dudo que los vecinos obedezcan la orden. -Es que la policía se encargará de regisJOSÉ PÉREZ GUERRERO trar á los transeúntes, y al que se le encuentre un reloj en el bolsillo, le impondré una fuerte multa... ¡Admirable! Pero se me ocurre en este FJarece ser que en las altas horas de la nochz, momento una idea más conciliadora. ¡Venga! que es como llamamos á las más bajas, se- ¿Y s ¡en vez de registrar la policía á los instalaban en sitios céntricos de Madrid unos cafetines, y se cuenta que en ellos había su nva- transeúntes, la dedicáramos á perseguir á los jita de voluptuosidad criolla y sus puntas y ri- ladrones? Discípulo de aquel secretario, me atrevo á betes de zaragatería madrileña y zumba la pandereta, ni mas ni menos que en el popular ca- proponer una medida conciliadora también. POR ESAS CALLES ke- valk de Los picaros celos. Parece ser también que mi antiguo amigo y nuevo alcalde Sr. Vincenti se enteró de que los vagos y gente de ruido escogían estos ca- ¿Y si en vez de cerrar ó suprimir establecimientos desde ciertas horas en ciertos sitios se prohibieran, persiguieran y castigaran los escándalos, en todas partes y á todas horas? CARLOS LUIS DE CUENCA irrroinmiiiuiit gnmm nnn mr wn M ni -mwiTrni nirnnunmnrmimiii-