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S ÁÑQTRES. NUMERO 208. CRÓNICA U N I V E R SAL 3 LUSTRADA. de la crisis que calificó de oriental el señor Urzáiz hasta la de carácter parlamentario, qu ¿puso fin á ¡a situación conservadora. Y aun cuando el tiempo transcurrido y el cambio total de partido en el mando han echado ya sobre el rescoldo baitante ceniza, todo dependerá de los pulmones de aquellos representantes del país que soplen sobre las ascuas. El margen dejado á los debates de presupuestos no será grande. Ayer quedó in sicado en estas mismas columna- ia dificultad de contar con sesiones dobles y el peligro de confiar en el espíritu de sacrificio de las ruturas Cortes. Por lo tanvo, el Gobierno ha de cuidar preferentemente de no perder un solo día, para no verse á fines de Diciembre en los apu- 1 ros trágicos en que ya se vieron los con- servadores por la misma fecha de 1903. j ¡Ya es ocasión de que sirva de algo en Üspaña 3 a experiencia ajena! S MADRID, 6 DE AGOSTO DE i 9 o5. NUMERO SUELTO. 5 CENTS. mos declarar que la orquesta tiene semejanzas notabilísimas con el partido liberal gobernante. En ella hay diversos bandos ó parcialidades que rara vez se ponan de acuerdo, y menos que nunca cuando ajena. intentan ejecutar alg jna obra de Wdgner. El señor ministro de la Gobernación En particular, las trompas se parecen á afirma que no habrá aplazamiento de las los partidarios de Urzaiz: están, por lo elecciones. El i o de Septiembre se verigeneral, completamente distanciadas de ficarán éstas, según se ha anunciado. ¡Es la mayoría. El maestro Villa lucha tanto natural! El aplazamiento acabaría con la ó más que Montero Ríos y García Pneto existencia del Sr. García Prieto y con lo juntos. Nosotros se lo agradecemos de que de seriedad resta al régimen constiveras. tucional. Claro está que cien veces hemos oído í orque aquí lo único relacionado con las mismas obras mejor interpretadas; el sistema representativo bastante á inpero qué demonio! ya se ha dicho que fundir todavía algún respeto á los Gosomos un público veraniego, benigno, biernos, es la legalidad en la cobranza de bonachón... los impuestos. El día en que un MinisteA veces ocurre que una obra a rorio lieo- ie a! 3i de Diciembre sin lener manza en fa de Beethoven ó el andante Üos presupuestos aprobados y los periódidel quinteto de Mozart) por lo muy cocos digan á los contribuyentes: No panocida y practicada, sale á las mil maraguéis, pues el Poder ejecutivo tiene tanvillas, y es de ver entonces el entusiasmo to deixcho para exigiros el tributo como con que aplaudimos todos y la satisfacción MANUEL TROYANO el transeúnte que pasa á vuestro lado y que demostramos. echa mano á vuestro bolsillo no habrá Ej implo debía ser este hecho sencillo forma de recaudar una peseta. para nue c tros gobernantes. El país lo Ante e! temor de tan pavoroso confliccomponemos dieciocho millones de ciuto han caído del Poder algunos Gabinetes y otros se han visto obligados á re- p n ios Jardines del Retiro han comen- dadanos buenísimos, benévolos é inocenunir las Cortes antes de lo que sentaban zado los conciertos, bajo la dirección tes. Aguantamos todas las desafinaciones. N o nos quejamos de nada, y estamos ansus deseos. Y este peligro existe ahora, del reputado maesn- o Villa. siosos de que la orquesta interprete reaunque lejano y no difícil de conjurar. Ei numeroso público que asiste á los Por eso, alargar el plazo de las eleccio- Jardines las noches de concierto se com- gularmente una pieza facilita para aplauk nes sería imprudencia temeraria. pone de personas forzadas a la benevo- dir á rabiar. Pero ¡por Dios y poi lín los tres meses últimos del corriente len: ia por sus especiales ciicunstancias. Beethoven! ¡un poco de armonía y de año las Cámaras habrán de constituir. -e, Dígase con franqueza ¡ue vamos allí los juicio, señores de la orquesta! ENE y, á juzgar por lo que? e oye, la tarea que no hemos tenido posibles para verano ¡era muy fácil. La frase si mi adver- near fuera de Madrid, lo cual, en último sario me vence, por lo menos le ensuciaré resultado, no es nada denigrante. E te el cía se escucha á cada paso; es la ú -público de señoras y caballeros, que cuíinu manifestación del despecho; pero en bren muy bien las formas y aun fingen inventiva y facundia para ¡a picardía po- cierta interior satisfacción, muy lejana, á EN CESTONA. UNA SALIDA VAGA lítica progresamos siempre. La ptopia la verdad, del fondo de sus almas, repree va usted va. Azorín? ocurrencia y la imitación proveen de re- senta con bastante exacthud á la nación- -Me voy ya, D. Leonardo. cursos para el indicado fin, cada día con española. 4 ie sentido una viva emoción; nos hemos esmayor abundancia. Así es probable que Hidalgos siempre, á fuer de españoles trechado por última vez la mano y he visto per- las amenazas se ejecuten en gran número castizos, sabemos ocultar muy bien, con derse á lo lejos, por la galería acristalada, al y te. labor constitutiva se prolongue. elegantes perifollos y noblis actitudes, buen amigo. Eran ¡as siete de la mañana; á Tampoco sera obra de pocos días la nuestras miserias y nuestros hastíos. Por esta hora, en el balneario, ya están todos los contestación al Mensaje de la Corona y una peseta y diez céntimos constituímos bañistas levantados; todos van á beber sus vasu discusión. No olvidemos el lapso de una pequeña élite, separada del vulgo por sos de agua clorurada. Yo me dirijo á la tatiempo que llevamos sjn ¡a representación una verja. Aquello esta muy bien. Todos quilla para arreglar mis cuentas; pero el señor Administrador no está; sin embargo, ésta es nac onal en funciones; pues no se debe los concurrentes somos unos infelices, una hora en que salen viajeros para tomar en apreciar las de las sesiones escasísimas deseosos de pasar el iato agradablemente la estación un expreso. Experimento una ligeque sirvieron de marco á la agonía m -y e i ello ponamos una buena fe casi casi ra contrariedad; he escrito ligera porq ie, Histeria! del Sr. Villaverde. Hay trc s paradisíaca. ¿Que tiran cohetes? Pues nos eü realidad, no es honda, puesto que ya e. toy cris s por discutir: la que ong nó la caída divertimos con los cohetes. ¿Que empie- avezado a estos pequeños lances. de D Antonio Maura y la entrada del za á tocar un órgano horrible, en el que Y creo lo más oportuno el dar unos paseos general Azcarraga en el Poder; a que danzan va ios muñecos? Pues acudimos á por el ancho corredor. P ¿ro en este momento pro lujo la dimisión del general y el en- los muñecos, y contenemos un gesto de comienza un estrépito formi iable en el pasillo; cardo de formar Gabinete dado al señor indignación ó de espanto cuando el órga- van y vienen tropeles de sirvientes; mudan rui Villaverde; la que determinó la retirada no acomete la putrefacta sinfonía de Se- dogamente los ilíones; arrojan furiosos c ibo de agua por e ¡suelo. Estoy encantado; a vi de este malogrado hombre público y el míramis. sión de mis casas levantinas donde aquella Han: amiento de los liberales. ¿Cuando se Las noches de concierto, nuestra bue- buenas mujeres no pue Jen vivir si no arman toha visto el Parlamento español con tanta na voluntad se manifiesta de un modo mas das la mañanas una horrorosa baraúnda, viene primera materia para los debates que son significativo y elocuente aún. Sin que esto á mi espíritu. r ¡D licioso- -exclamo- -deliciode gus o? sea ofender á la Sociedad de Conciertos so! Y sonrío ligeramente, Y luego me preCabe escoger, según las aficiones, des- ni al joven maestro que la dirige, debe- gunto si habrá venido ya el administrador. CONCIERTOS Y DESCONCIERTOS S