Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. JUEVES 5 DE AGOSTO DE rgójy PAU 8 I F- 1 v. irv jf. icsi. fi- J ÜAJNÍ AI DtI! COLOCACIÓN UE LA PRIMERA PIEDRA DEL MONTE DE PJEDAD POR S. M EL REY Fot. Aniceto Y el pellizco, ó el puñetazo ó 1 noíicia, con re, en efecto, de uno en ctro por toda la clase, como las ondas hertzianas, dicho sea con perdón del telégrafo sin hüos. en el plan de enseñanza con carácter urgentísimo. Mire usted por dónde la pedagogía va á servir para enseñar á los chicos á saber vivir. ¡Oh jóvenes amables que en vuestros tiernos años... la tabla de Pitáaoras o Luego, de mayores, el instinto comunicativo pierde su prístina ordinariez, y suprimidos el- pellizco y el pescozón, se concreta á Jas noticias, especialmente á las malas. ¿Quién averigua una mala noticia sin apresurarse á hacerla correr? ¿Será cierta? ¿Será falsa? Eso averigüelo Vargas; nosotros cumplimos con propagarla. Alguna vez, por excepción, ocurre que sabe uno alguna noticia agradable, y dicho sea en honor de la humanidad, no siendo de las que pueden utilizarse en Bolsa, se propaga también generosamente. No ha hecho Sir James Crichson Brown más que decir en Londres que podemos y de- cantáis en dos por cuatro. Colegas de Regúlez, los que con baile y canto sabéis los reyes godos por schoiis y por tango. Dad tregua á los palotes con que el instinto gráfico os tiñe y emborrona las planas y las manos. Descansen algún tiempo los números... de canto y e! propio Chindasvinto y el mismo Gundemaro. Hay algo más urgente, más útil y más práctico y, si se quiere, digno y, si me apuran, sabio ¡Cien aaaños! -Perfectamente. ¡Ciento! Ya lo sabéis, muchachos, y que no se os olvide este deber primario (quiero decir primero) porque después hay Varios. -Conque ¡ojo! y á vivirlos como estáis obligados; y si, lo que no espero, hay alguno tan malo que no vive ¡os ciento, ese... ¡irá al camposanto! Con estas lecciones recibidas en la primera edad, una balanza de precisión para no comer nunca ni más ni menos de lo que nos conviene, un cuentagotas para regular la bebida, una fortunita decente para darse buena vida sin cavilaciones ni desvelos, y un cuajo lo suficientemente desahogado para no emocionarse por nada, puede cualquiera vivir cien años, aunque sea en los Cuatro Caminos. Oído á la pregunta que os hace el catedrático. ¿Cuántos años se deben vivir? Mucho cuidado. Nada de- apresurarse. Fijaos bien. ¿Cuántos años? ¿Comprendéis la pregunta? ¿Estáis bien enterados? ¿Cuántos años se deben vivir? ¿Entendéis? ¿Cuántos? Pues, responded con orden y afinación. CARLOS LUIS DE CUENCA bemos vivir cien años, y ya ha llegudo la buena nueva hasta la Bombilla. Cumplamos nuestra misión. ¡Corra! Sepa todo el mundo que el sabio inglés ha descubierto el secreto de la longevidad, que consiste, entre otras cosas, en enseñar á ios niños que tienen la obligación de vivir cien años. fraseos útiles. El alcalde se propone seguir inspeccionando personalmente las calles de la corte, para corregir los abusos y deficiencias que en los servicios municipales encuentre. p l cuartel de San Gil. Ayer comenzaron las obras preliminares de! derribo de este vetusto caserón. rAh Sr. Mellado! Sí impone una reforma