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A B C MARTES i. DE AGOSTO DE i 9 o5. PAG. 5 Predicar en desierto 1 levamos tres años de envenenamiento con leche en Madrid. Tres años durante los cuales las autoridades de todcs los partidos han visto con la indiferencia más punible que un alimento de primera necesidad se convierta en activo veneno en cuanto aprieta un poco el calor. ¿Por qué sucede esto en Madrid y no ocurre en otras poblac ones donde los descuidos en maíena de higiene son tan grandes o mayores que en esta villa? ¿Que se hace en Madrid con la leche, a ciencia y paciencia de las autoridades? enfermedad exclusivamente madrileña, y se sufre con resignación, con la misma que las autoridades españolas toleraban en Cuba el vómito, y que los norteamericanos hicieron desaparecer al primer trimestre de su dominio. Bueno es que mi amigo Vincenti nos haya dado música gratuita para alegrar el ánimo, bancos gratuitos para descansar en la calle y agua barata para el aseo privado. Pero io primero que necesitamos para gozar de todo eso es vivir, y aquí es an libremente conjurados contra la salud pública el pescadero, el carnicero, el lechero y el tendero de comestib 1 es. bres vayan á adquirir á precios cajos mercancías ajeriadas. Como no molestaron á nadie, como se limitaron á quejarse, convinimos todos en que el paro había fracasado, y nos quedamos tan contentos y envenenando infelices. ¿Es que se necesitan los procedimientos violentos para atender las quejas juntas? Hay que vadar la copla de la petenera: hay que pedir al señor alcalde mayor que prenda a los ladrones y. á los asesinos por procedimientos alimenticios, á Jos que tienen convertido á Madrid en un aduar marroquí, a los que no temen BRUSELAS. LAS MESTAS DE JULIO, CONMEMORATIVAS DE LA ¡NDEPtNDENCiA DE BÉLGICA 1 oí i 1 n i Repárese que van tres años y numerosas victimas; repárese que no sabemos en qué han quedado las diligencias que en todos los casos ha instruido el Juzgado de guardia, y repárese que todos los días dan los periódicos de Madrid numerosos bombos á todos los alcaldes habidos y por haber. La leche es el alimento de la infancia; la mortandad de niños en Madrid es excepcional; ¡quién sabe lo que á ello contribuye la manipulación á que se dedican impunemente los expendedores del preciado líquido! ¿No hay pena en el Código para los autores de esos delitos? El envenenamiento por la leche es una Los alimentos baratos, los alimentos del pobre, no son alimentos en Madrid, son substancias tóxicas preparadas por la codicia y la perversión de los expendedores. Para vender á una madre, en vez de leche, un activo veneno que ponga fin a la existencia de su hijo, se necesita tener muy mala sangre. Pero para tolerar el delito años y años consecutivos, ¿qué se necesita? ¿Por qué van aquí las gentes á presidio, si sus atrocidades quedan impunes y se repiten periódicamente? Los obreros se reunieron hace pocos días para protestar del precio de los comestibles, causa principal de que los po- comprometer muchas existencias por ganar diez céntimos. En una palabra: que haya música, pero que haya higiene ante todo y sobre todo. EMILIO SÁNCHEZ PASTO 1? IBL 1O MANIA. LIBROS CAROS Los bibliómanos per se y bibliófilos y bibliógrafos por accidente, son, en su inmensa mayoría, casos, no sé si clasificados y todo, de alienados más ó menos pacíficos. Yo desprecio las clasificaciones, tinglado lógico que cualquiera puede armar á su gusto; basta con decir que desde luego diputo la bibliomanía por gene-