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A B C. LUNES 31 DE JULIO DE IQO 5. PAG. 6 Servíanse las compañías del que les parecía mejor, y ass se iba repartiendo él dinero de los alquileres como pan bendito, sin que a! maestro compositor, dueño absor luto de. la cosa, je diera nadie ni las gracias. Y todos vivíamos felices y contentos. Peto el sistema tenía un inconveniente grave. Como los archiveros, por la cuenta que les tenía, se resistían tenazmente á sacar copias de los materiales que no habían de rendir utilidad seguta, los archivos eran menguados y pobres, las compañías necesitaban á veces alquilar, dos ó más, todo se volvía dilaciones, dificultades y embrollos; y representar en provincias una zarzuela que no hubiera obtenido en Madrid un éxito colosal, costaba Dios y ayuda. Pinta la situación una frase del buen D. Ángel Povedano, el más conocido y reputado de los archiveros de entonces: Si al terminar el estreno de una obra que no había hecho más que pasar le preguntaba algún amigo: ¿Qué le ha parecido á usted, D. Ángel? contestaba invariablemente ál oído del interlocutor: Je, je! No la copio. Y ¿enrámente, suavemente, sin aar una Con lo cuál condenaba irremisiblemente á los autores á no cobrar una peseta chispa de importancia a! proyecto, hoy más por derechos de representación en éste, mañana aquél, en la siguiente semana el otro y el de más allá, todos los todos los días de su vida. y así estaban las cosas cuando entró ga- maestros compositores en activo servicio llardamente en escena un personaje fueron recibiendo la visita de Fiscowich, interesante que había de ejercer en lo su- que les decía: cesivo grande influencia en el teatro; un- -Muy señores míos: El derecho de hombre de inteligencia despejada, en el copia y reproducción de materiales de trato amable y fino, en los negocios há- orquesta que la ley les concede, no les bil, activo y prudente, en todas las oca- produce á ustedes un céntimo. ¿Me lo siones avispado y despierto como él solo, venden ustedes? y gran conocedor del corazón humano en Los músicos, ¡y como no! en cuanto general y del de los autores dramáticos olieron que tenían algo que vender, se en particular. apresuraron á firmar en los contratos Erase (y es, y mil años viva) D. Flo- como en un barbecho, y salían de casa rencio Fiscowich y Díaz de Antoñana, del notario muñéndose de risa y creyenheredero y sucesor de la casa editorial de do que el comprador era una candida paD Alonso Gullón é Hijos, la más impor- loma que daba un puñado de billetes por tante de todas. El cual D Florencio, una cosa que no valía nada. pensando en los materiales de orquesta, Los tales contratos eran sencillísimos. tuvo un momento de inspiración feliz y El autor vendía, cedía y traspasaba á perse dijo sin duda: petuidad á D. Florencio Fiscowich, sus- -El alquiler de archivos musicales pro- herederos ó derechc- habientes. el derecho duce una regular ganancia, pero se re- exclusivo de reproducción, copia é impreparte entre muchos. ¿Por qué no ha de sión de todas las obras que había escrito ser para mí solo? hasta la fecha y de cuantas escribiera en! o sucesivo, y recibía, en cambio, unas cuantas pesetas (de quinientas á dos mil quinientas, según la categoría del interfecto) y el compromiso del comprador de servir los papeles á ías compañías que lo solicitasen, por el precio y en las condiciones que á aquél se le antojase fijar. Como consecuencia lógica de ésto, en cuanto firmaron dos docenas de músicos de cartel, Fiscowich se apresuró á participar á los empresarios la grata nueva de que se había acabado lo que daban y queenlosucesivo notoleraría, conel Código en la mano, que se colocara en los atriles un solo papel que no llevata su sello. Las condiciones de alquiler eran las siguientes: quince pesetas diarias por treinta actos; cincuenta céntimos más por cada uno que pasara de los treinta; seis duros de prima, si la zarzuelita era nueva, y otros seis duros si la Empresa quería que se la enviaran pronto. Con esto y quinientas pesetas de fianza para responder de los desperfectos, todo estaba arreglado. Los demás archiveros fueron hundiéndose poco á poco, y aquel derecho que, según los músicos, no valía nada, empezó á producir de veinte á veinticinco mil duros anuales, limpios de polvo y paja, y á dar como propina al comprador el dominio absoluto de los teatros de zarzuela. chica y grande, puesto que tenía en su mano la primera materia. Así y todo, el nuevo sistema significaba un progreso evidente. La máquina funcionaba mejor; en los almacenes había abundancia de materiales; el servicio se hacía con mayor rapidez y más cuidado; las compañías podían disponer de todas las obras, fuesen las que fuesen, y empezaron á cobrar derechos de representación los autores medianos, que en su vida las habían visto más gordas. M e parece que todo lo dicho está claro también y al alcance de los niños rusos. Q i e n pues... por designio providencial, Chapí tiene un carácter altivo, tenaz, MAD. JULIA BARTE 7 independiente, enérgico y firme. De no CONDECORADA CON LA ORDEN DE LA LEGIÓN DE HONOR FAMOSA ACTRIZ FRANCESA, Jm nircn l