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uEVES 2 7 DE DE bre le decimos por cortesía: ¡Cúbrase usted! debíamos decn al que nos alarga la mano: -Métasela usted en el bolsillo. Pero nada. Hay que alargar también la diestra, para que el otro nos la coja, nos la apriete, nos la columpie y nos la sacuda al final. Y si esta operación resalta molesta para nosotros mismos, todavía es mas intolerable verla practicar con los seres queridos. Tenga usted mujer, tenga usted novia, ó tenga usted hijas y presencie tranquilo y sonriente que todos los que las saludan í ALICANTE. LLEGADA DEL SEGUNDO TREN BOTIJO De MADRID Fot iios, pues todo el celo demostrado por as autoridades y todos los trabajos de los zapadores- minadores y de los bomberos, se veían contrariados por aquellas lamentables deficiencias. El edificio, como puede apreciarse por la fotografía que publicamos en este número, quedó destruido totalmente. p L PINTOR Acaba de morir en París HENNER el famoso pintor Juan Sacobo Henner, cuyo retrato publicamos, uno de los artistas franceses de mayor tnéri t o en los últimos cincuenta años. Había nacido en Bernwiller, pueblecillo de la Alta Alsacia, en 1829, de una familia humilde, que á fuerza de sacrificios pudo enviarle á Strasburgo á estudiar la pintura, por la que sentía verdadera vocación. Fue discípulo de Guerin, y luego en París estuvo en los Estudios de Drolling y de Picot; pero lo que más influyó en su personalidad artística fue el estudio que hizo de las obras maestras de Holbein. Henner, después de atravesar por crisis muy penosas durante su vida estudiantil, ganó el premio de Roma con su cuadro Mdan y Eva encontrando el cadáver de Abel. En J 858 fue á la Ciudad Eterna, donde completó su educación artística. Susana en el baño, Bíblis, La mujer en el dvoán negro, Cristo en la Cruz y San Sebastián, son los cuadros más notables de este artista de personalidad tan marcada. Realista en el fondo, acertaba á dar á sus obras una delicada y poética vaguedad que las revestía de especial encanto. AUTIZO DE El día del Santo PaADULTOS trón de España, á las seis de la tarde, se celebró en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Angeles, de Bellas Vistas, una fiesta religiosa interesante. Se administró el sacramento del bautismo á tres adultos que hasta ahora habían llevado los nombres profanos de César, Palmira y Espartaco. Al bautizo, que se efectuó con gran solemnidad, asistió gran número de fíeles. Nuestra fotografía representa el momento de recibir bautismo el mayor de los hermanos. TREN BOTIJO A El lunes de esta seJ ALICANTE m a n a salió de Madrid el segundo tren botijo de este verano. De su llegada al mencionado puerto insertamos en esta página una instantánea que demuestra la extraordinaria animación de estas excursiones populares. vengan con sus manos lavadas, y hasta sin lavar, á cogerlas, apretarlas, sacudirlas y columpiarlas las suyas. ¡Basta de saludo manual! Pensad en los microbios, lector- as amables, y á todo hombre que os presente la manaza, presentad vosotras ante los ojos el puño cerrado y, sacando el índice y el meñique, pronunciad las palabras sagradas: ¡Lagarto, lagarto! MANOTEO TQ azón tenía el padre de tas Hijas del Zebedeo cuando se oponía a que se celebrase en su propio merendero la boda de las niñas, y exclamaba: ¡Eso nunca! ¡La salud antes que todo! Por motivos de salud, andamos ahora ocupados los doctores en suprimir el saludo, porque, para regocijo de los aficionados á los juegos de palabras, ahora resulta que el saludo... no es saludable. Esto en la época de los viajes, con sus naturales despedidas y encuentros, adquiere una gravedad suma. Sabedlo, amigos y novios: el dar la mano no es sano. Cuando estrecháis una mano estrecháis unos microbios. Pe o, suprimido el manoteo, ¿cómo vamos á saludarnos? preguntan preocupadísimos los saludadores de oficio. ¡Mímicamente! Como nos enseñan desde pequeñitos cuando nos dicen: Dile adiós á ese caballero Con el pañuelo, como cuando saludamos desde la ventanilla del tren. B Yo celebro con toda mi alma que el apretón de manos se desacredite, porque Siempre he sido opuesto al sobo de la cortesía. ¿Qué amistad ni qué ocho cuartos puede significar el que á uno le cojan ni le aprieten ninguna parte de su cuerpo? Hay personas que aun cuando le vean á usted diez veces al día, las diez se apresuran á presentarle la mano. Del mismo modo que al cjue se descu- Llevándose la mano á la cabeza, como los militares. Colocándola sobre el pecho, como los cantantes. Dando tres saltitos y una vuelta rápida, como las estrellas del Circo. Con la sombrilla, el abanico ó el bastón, en la forma que se saluda en esgrima. Antes que darse la mano con microb os, de cualquier modo, aunque sea como saludan los barcos á las plazas, á cañonazo limpio. CARLOS LUIS DE CUENCA