Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
líAÑO TRFS NUMERO 19 N 1 CA U SALILUS; RO- I ¿MADRID, 2 3 DE JULIO DE i 9 o 5 NUMERO SUELTO, 5 CENTS. tidos, que ya no luchan por ideas, van desmayando las energías de sus leaders. Sólo Chamberlain lucha en la Gran Bretaña, y no por ideas, sino por intereses. Ha llegado el momento decisivo, terrible, nuevo, inesperado, de que un Gobierno inglés carezca de energía. Por algo hace años se aproximó la Gran Bretaña al Japón; por algo ha provocado la entente cordiale con Francia. Ha habido primsro una gran rebaja en las tallas políticas; luego una gran desilusión militar, la guerra del Sn -de África; después, una gran abdicación, la del espléndido aislamiento; antes y después una terrible decadencia comercial, señalada por la invasión del made in Germany... Entretanto, el corazón de Europa conserva el calor: Alemania no se resiente de flojera. Al ejército que creó Moltke y que está hambriento de acción belicosa, ha venido á sumarse el desparramado, pero no menos numeroso ejército de la acción pacífica, millares de viajantes del comercio y de la industria alemana, que hormiguean por el mundo y hacen, obran, crean intereses, se agarran como lapas aquí y allá, germanizan el mundo en lucha incruenta. N o hay á esta invasión creciente más freno que el señalado por Rudyard Kipling en su famosa oda: El barco mercante es mujer, el buque de guerra es varón. N o es tarde aún, pero no es temprano para anotar una primera debilidad de los ingleses, que por mil razones debe interesarnos mucho en estos días. ENE jero. Después, existen convenios estipulados como entre dos partes civiles contratantes, entre el Estado y las CompaT E GRAN ÍNTERES ñías, las cuales, dirigidas desde un prin Mañana debe reunirse la Asa Ttb ea cipio por hombres hábiles conocedores convocada por el ministro de Ag ¡cultura del asunto, y tropezando con gobernany Obras Públicas a fin de tratar la im- tes nada expertos, ni cautos, ni avisados, portante y ardua cuestión de las tarifas ataron bien los cabos en su favor y con de los ferrocarriles. ellos, en lo porvenir, las manos de miCon frecuencia he oído á un hombre de nistros y Parlamentos de buena voluntad. mucho talento decir: Un buen plan de Sin embargo, esas Compañías tienen en tarifas ferroviarias de transporte signifi- sus conveniencias un regulador, que será ca, para la producción y el tráfico nacio- el punto de mayor empeño y controvernales, trascendencia mayor que la que sia en la Asamblea. Porque, ahora mis. supone un tratado de comercio Y etta mo, con la introducción de los billetes es una verdad que percibe por instinto la kilométricos de viajeros, que suponen una generalidad de la gente. Por ello, á des- rebaja de 5o por i oo en el transporte de pecho de esta especie de acorchamiento éstos, están ganando un dineral. ¿Por qué de ios espíritus, causa detei minante de la no ha de ocurrir algo ana ogo con los arindiferencia glacial con que todo lo mi- tículos de gran necesidad en su arrastre? ramos, la mencionada Asamblea despierDícese que muchos de los representanta vivo interés en todas las personas que tes que las Compañías envían á la Asammiran hacia el horizonte y conocen el blea, son hombres de espíritu amplio, aniterreno que pisan. mados de los mejores deseos. ¡Es posible Con frecuencia, lumbres estudiosos que tengamos que registrar un resultado que han hecho objeto de examen espe- feliz, después de tantos hechos nefastos cial y de atención continuada las tarifas en el índice de los patrios sucesos! ferroviarias y la carestía que en artículos MANUEL TROYANO de primera necesidad origina el subido precio de los tiansportes, han probado que el encarecimiento de la vida proviene de ahí en gran parte y han determinado movimientos de opinión que se han refle- I I n acceso de languidez ó un escalofrío jado en la Prensa. De otro lado, las perde debilidad recorre en estos inssonas interesadas en la prospeiidad d ¿los tantes (quizá hace algunos años) el cuerferrocarriles han sostenido que en país po caduco de la vieja Europa. De las natan pobre como el nuestro, de territorio ciones que forman su contorno, van destan accidentado, lo cual hace la tracción apareciendo los grandes caracteres, los más cara, y con unas líneas generales, que personajes- tipos, ios hombres represenson como troncos sin ramas, porque sólo tativos capaces de guiarlas y de presidir en corto número las vías secundarias- -á sus evoluciones. Este síntoma, notado ferrocarriles de vía esti echa, carreteras, ya en España, en Italia, en Turquía, en caminos vecinales- -afluyen á ellas, la re- Rusia, acentuado recienrisimamente en la baja en los transportes sería la consun- Península escandinava, se advierte hoy ción de las Compañías. en la poderosa Inglaterra. Hay, en esta cuestión, dos opuestos La derrota de Balfour en la Cámara es sistemas radicales: uno, el que considera un nuevo y no presumido aspecto de tal el asunto de los ferrocarriles exclusiva- estado de cosas. Balfour es un político mente como de interés público, qu ¿es el intermedio, contemporizador, talentoso, predominante en Alemania, donde los fe- falto de resolución en muchos casos. Ni rrocarriles son del Estado, quizá, no ¡os posee la genialidad portentosa de Gladsmira sino como instrumentos del bien na- tone, ni la acérrima testarudez de Saliscional; otro, el sistema norteamericano, bury, ni tampoco Ja elegancia ática de según el cual los ferrocarriles son una in- Rosebery, el Alobiades anglosajón. M u dustria privada, que la conveniencia indi- chos de nuestros políticos actuales, simvidua! explota para sac r de ella la mayor páticos, amabies, condescendientes, floganancia posible. Entre nosotros por as jos, en suma, se parecen á Balfour; musubvenciones que el Tesoro nacional die- chos políticos franceses é italianos, tamra para la construcción de las líneas; por bién. Y es lo malo que, mientras estos las ventajas y franquicias concedidas; por hombres directores se ablandan, las clases el carácter privilegiado reconocido á la dirigibles se endurecen, los elementos explotación, el sistema es mixto, de uti- sociales encauzables, se envaran. Conseiidad privada y de interés público, y esto guidas en Inglaterra, como en todas parhace muy complejo el problema. tes, excepto en Rusia, las fundamentales Desde luego, obliga á una serie de conquistas del régimen político moderno, contemplaciones y respetos al capital em- más graves é imponentes problemas se pleado er ¡tal industria, y que en su ma- ofrecen al gobernante y al legislador. yoría, para superior desgracia, es extran- Borradas ias fronteras de los viejos par- Crónica política C URIOSIDADES MADRILEÑAS. EL MES Dñ JULIO DE i63i No es nuevo que el Concejo se preocupe ae hacer más agradables las noches estivales, procurando cómodas distracciones al buen vecindario madrileño. Fue Julio de i63i uno délos más calurosos de aquel Siglo de Oro. Los escasos caudales de agua y la mayor parte de los pozos que por entonces surtían á la Villa y Coirte secáronse casi todos, llegando los vecinos á sentir los tormentos de la sed, no obstante el ejército de aguadores que, hasta ocho y diez leguas de Madrid, salían en demanda del precioso líquido. Los Reyes y los grandes, encerrados en el Buen Retiro, pasaban las noches refrescando con sorbetes y garrapiñas, helados con la nieve que el buen Charqui as guardaba en sus pozos de la calle de Fuencarra! dándose también en los frondosos jardines verbenas y conciertos por la orquesta milanesa que dirigía Pezzani. La famosa cantante romana Luisa Reñí, de notable talento y hermosura, cantaba caracterizando á las grandes mujeres de Ja historia, cosa que producía gran contento, sobre todo al Conde- Duque, del que se decía si andaba ó no aprendiendo el canto con la bella italiana... Mientras la Corte se solazaba, el resto de los madrileños, con la lengua fuera, seguían buscando un poco de frescura en medio de