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A B C SÁBADO i5 removía diariamente mandando el señor Maura. Nadie se impacienta por la apertura de las nuevas Cortes como se impacientaba mandando al Sr. Villaverde. Pocos hablan de la ley de alcoholes; nadie pregunta por las economías del presupuesto, y ni un mal motín alborota una aldea por cuestión de Consumos, como si el pueblo consumido esperara en paz la JULIO DE 1905. P G 6 la murmuración y el quejido de aígun alcalde relevado ó algún Ayuntamiento suspenso, ruidos siempre sintomáticos del período agudo de nuestra tisis electoral Únicamente se habla de distritos y de actas. Y acaso la malicia pone ea eso la explicación de esta armonía del Gobierno y la opinión política. Los hombres públicos no preguntan ahora más que por sus yertas de personajes, ha ejercido esta vez de mediadora y ha impuesto la paz entre las iras de un ministro, tesorero avaro, eon razón, de su tesoro, y otro ministro emprendedor, ganoso, con igual razón, de su popularidad, que no será mal ganada si la gana en el bien de los pobres. Y en cambio de estas caricias que la RUSO- JAPOKESA. CONDUCCIÓN DE HERIDOS JAPONtSES AL NORTE DE LA MANCHUR 1 A. UN ALTO EN LA LA GUERRA R abolición promefda por buena parte d i los hombres del día. Los egoísmos regionales no se han soliviantado viendo cómo el dinero de toda la nación roma el camino de Andalucía, y han- acallado fraternalmente el lamento de sus propias necesidades ants el lamento más doloroso del hambre de aquella región, donde la providencia puso todos sus cuidados y gracias y los hombres pusieron todos sus descuidos y perezas. Y hasta la Prensa de partido, azuzadora habitual en las re- opinión hace al Gobierno, ¿cuáles caricias hace el Gobierno á la opinión? Frío, mudo, reservado, no ha hecho todavía declaración formal de sus amores, ni promesa de las dichas que, sin duda, le prepara en el secreto de su corazón. Silencio sospechoso en la cuestión religiosa, silencio olvidadizo en las cuestiones internacionales que llaman á nuestra puerta, silencio perjudicial en las cuestiones económicas y sociales que tenemos de puertas adentro. Sólo rompe este silencio actas; los electores no preguntan sino quién será su diputado. El Gobierno no tiene por hoy más programa que el de traerse una mayoría. ¿Será ese el único programa de los partidos españoles? Si es as í- -y lleva trazas de serlo- -no vale te pena de mudar Gobiernos para resolver tan menudo problema y resolverlo siempre del mismo modo. La buena pasta de este pueblo m e r? rr. ás cariño. BUGENJO SELLES iimBiuiann ira