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TRES, NUMERO 186. CRÓ- NICA UN 1 VERSAL ILUSTRADA. por temperamento; vigorosa naturaleza de pasadas épocas, que ha quedado en la presente como quedan en los desmontes esos conos de tierra indi cadores del ORISJS POR TODAS PARTES ¡Crisis ministerial! ¡Reunión de la antiguo nivel y del movimiento ocasionaAsamblea republicana! ¡Parece que la do en el suelo; voluntad que no se rinde política no toma en cuenta para nada las ni aun al continuo y doloroso choque de la realidad. En 1873, el papel y la acción consabidas imperiosas vacaciones! ¡Crisis ministerial! ¡Lo más grave que de Nakens habrían sido poderosísimos, nor nalmente puede ocurrir en nuestra incontrastables. Pero desde entonces, en vida pública! Ahora esa crisis se agrava bien ó en mal, las cosas han cambiado por la circunstancia de estar tierno, muy mucho. tierno, casi recién nacido, el Gabinete. Este cambio ha influido no poco en el El Sr. ürzáiz quiere irse; el Sr. lirzáiz espíritu del Sr. Salmerón, pero sin hase va. Ha deseado rodear de tantas for- berle redimido de cierto habitual tributo malidades la concesión de los créditos, pagado al deseo de revolución, que ha que ia carga de aquéllas ha resultado sido la mayor impedimenta de su obra. abrumadora. El ministro saliente ha dado El hombre que ha afirmado siempre la una razón que ha impresionado de modo necesidad de mirar hacia el derecho, no poderoso á la opinión pública: de los cré- hacia el Poder, de realizar aquél, no de ditos anteriores dídicados á la cuestión codiciar éste, se halla mal situado para agraria en Andalucía, la mayor parte del ejercer de dictador revolucionario. D e dinero no ha ido á parar á los hambrien- ahí su conducta en contraposición con las tos trabajadores, sino á los terratenientes esperanzas de los antiguos progresistas y más ó menos ricos, cuyas fincas han sido de ios impenitentes federales. Este es el en parle expropiadas para las obras pú- choque probable que sobrevendrá en la blicas, en las cuaies se trabaja allí. Asamblea. Esta será la inevitable crisis En nuestro lastimoso e s t a d o social del partido. esto ha parecido tan verosímil, que, para Es la nota característica de la época. ¡a mayoría de la gente, la actitud de! se- ¡Todo en crisis! ¡Todo en crisis! ñor Urzáiz ha quedado justificada. Este MANUEL TROYANO señor nada pierde con su salida del M i nisterio. La cuestión está en quién haY MUECAS brá de sustituirle. Porque es muy posible ¡NO SÉ SJ que algo más fuerte y de mayor transcendencia que los créditos sea la honda El señor presidente del Consejo de causa del suceso. Por otra parte, hay ministros hizo ayer tarde un gesto que le cierta confianza de que el censurable he- es habitual: un gesto que pudiéramos llacho apuntado no se repetirá. Ei conde mar del Noroeste. Es el ademán céltico de Síomanones tiene inteligencia, tiene de la resignación dulce, suave y acaso en carácter, tiene ambición de renombre y el fondo un poco socarrona. Esta raza de popularidad, y harto se! e ha de alcanzar Finisterre tiene una clarísima conciencia que servir conveniencias de caciques y de lo irreparable, y no se resuelve ni se caciquetes, en daño de los necesitados rebela, antes procura sacar de ello todo el obreros, equivaldría á grave mengua de partido posible. N o otra cosa representa su prestigio. Y, aunque sólo fuera por el gesto del Sr. Montero Ríos. esto, él, que no peca de inocente ni de La cabeza pálida, plateada, ladina, del blando, no se prestará á cosa alguna que señor presidente se inclinó un poco hacia no ceda en bien de la generalidad. ei suelo. Los brazos se extendieron apaciY mientras esta crisis se resuelve, la bles; las manos hicieron ún ademán de Asamblea republicana se reúne, la cual contener algo etéreo que se presintiese ó es ¡o probable que represente á su vez adivinase pronto á caer ó á empujar. Luego una leve sonrisa subrayó las disuna crisis del partido. Por altos motivos de delicadeza, el cretas palabras con que respondía á las Sr. Salmerón ha convocado esa Asam- preguntas curiosas de ios informadores: blea, impulsado por caitas y artículos de- -N o sé, no sé si vendrá el Sr. Urzáiz. Naturalmente, el Sr. Urzáiz no vino; D José Nakens; En el fondo, lo que hay en esto es el eterno litigio entre la pero nadie pudo conocer en el gesto del tendencia revolucionaria, impaciente, fie- señor presidente si el suceso le producía ra, y la política, que trata de ir por el una contrariedad grande ó pequeña. Esa impasibilidad ó esa resignación campo de la legalidad en busca de la septentrional del Sr. Montero Ríos, es ocasión. Los representantes de aquella tenden- una excelente lección para los políticos cia iniciaron y efectuaron Ja Unión repu- hiperestésicos y apasionados; es, al misblicana para que en los propósitos y con- mo tiempo, el indicio de que la calmosa ducta de ésta predominase. El pensa- benignidad propia de los jefes liberales miento y la voz fueron de Nakens, en España, prosigue reinando en el ánirevolucionario por ideas, por carácter. mo del actual iefe, como contraste y co- S MADRID, i5 DE JULIO DE i 9 o 5 NUMERO SUELTO, 5 CENTS. rrección del espíritu agresivo que ha solido caracterizar á los conservadores, particularmente en estos últimos años. ¿Es bueno ó malo este sistema político? ¿Lo calificaremos de ecléctico y bonachón, ó de escéptico y desengañado? Califiquémoslo simplemente de liberal. Los liberales, en España, han sido siempre unos benévolos señores filósofos que, cuando alguien les preguntaba si venía algo muy esperado, solían contestar, como ayer lo hizo el presidente: -N o sé; no sé si vendrá. Y luego lo que fuera, ¡ay de nosotros los liberales! solía no venir. ENE ica CRISIS PARCIAL 1 a cuestión de los créditos extraordinarios ha terminado como ya se preveía hace dos días que iba á terminar: con la dimisión de) ministro de Hacienda. Por todos los síntomas que se notaban, por cuantos detalles salían á la superficie, se veía claramente que entre el criterio sostenido por el Sr. Urzáiz y el sustentado por el conde de Romanones, el presidente del Consejo apoya ría al segundo. Esta impresión acogíamos en nuestro número de ayer, y pocas horas mas tarde los hechos la confirmaban. llegar A las cuatro empezaron Presidencia los ministros. Ninguno de ellos dijo nada de particular al ser interrogado por los periodistas. El Sr. Montero Ríos manifestó que el ministro de Hacienda estaba citado, como todos, y que ignoraba si asistiría al Consejo. Sin embargo, á aquella hora ya el Sr. Urzáiz había anunciado al Sr. García Prieto que se consideraba ministro dimisionario y que no acudiría al Consejo. Este duró hasta las siete, y a) terminar saL ó el primero el general Weyler, quien manifestó que había sido aceptada la dimisión del señor Urzáiz. Poco después el conde de Romanones confirmó esta manifestación, añadiendo que el decreto referente á los créditos había sido aprobado y que é! saldrá hoy para Andalucía. En vista de lo extraordinario del Consejo se acordó también dar á la Prensa una nota oficiosa explicando la crisis, y á las ocho y cuarto recogieron los periodistas la siguiente: Ef presidente del Consejo expuso el estado de la cuestión, recordando á los ministros, por más que éstos lo sabían demasiado, lo ocurrido respecto á las diferencias de criterio manifestadas en el Consejo anterior por el ministro de Hacienda, y que éstas habían consistido, no en la concesión de los créditos de que se trata, sino en que á él no le constaba la existencia de la crisis agraria ú obrera, y que tenía que pasar en este punto por lo que dijesen los ministros de Gobernación y Obras Públicas; que el acuerdo de dicho Consejo había sido el de que los ministros de Hacienda y Obras Públicas redactasen eJ proyecto de decreto, y una vez de acuerdo, se lo entregasen a! presidente para someterlo al examen, delibe- onsejo de ministros.