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A B C JMEVES 13 DEJUL 1O DE i 9 o5. PAG. 7 recibió una coz de un caballo que le des- esta batalla, el ejército á que se hallaba trozó un pie, y otra al examinar los nc- agregado Herrera fue el que llevo á tables trabajos de zapa que efectuaban cabo uno de los movimientos estratégilos nipones desde Belisan E hacia ¡a cos más bonitos de esta guerra, marchanmuralla china, detrás de la cual se halla- do fuera del alcance de la exploración ban establecidos los rusos en fuertes y rusa, hasta situarse a lo largo de la vía bien artilladas posiciones. Esta última vez férrea, al N de Mukden, dando frente fue sepultado por los escombros que al S. O y amenazando por completo y produjo la explosión de una granada ru a muy gravemente la línea de comunicacioen el parapeto que le ocultaba del fuego nes de Kuropatkine con su base de opeenemigo, y alcanzado en el pie izquierdo raciones. por un casco, que le fracturo el peroné. Tp 1 Centro del Ejército y de la Armada, Estando en el hospital de sangre, los dando una vez mas prueba de su jefes de las piincipales unidades del ejer- amor y entusiasmo por la cultura militar, cito á que estaba agregado, los de los ha ofrec do su cátedra de la Escuela de Estados mayores, los generales de las di Estudios Militares al capitán Sr. H e visiones y el propio Nogi fueron á visi- rrera, y en ella dará cuenta, en el próxitarle, interesándose vivamente por su es- mo curso, de sus impresiones, sus trabatado. Los médicos japoneses se apresura- jos y sus estudios, en todo aquello que no sea preciso omitir en cumplimiento de ron á asistirle; pero el doctor Harmmar agregado militar del ejército sueco, que respetabilísimos deberes. había simpatizado extraordinariamente Entre los compañeros de este ilustrado con nuestro compatriota, pidió y obtuvo oficial, que le profesan sincero cariño y autorización, como lo hlizo ya cuando su- leal admiración, se agita la idea de darle frió la primera herida, para encargarse un banquete para expresarle su gratitud del capitán Herrera hasta su completa por la altura á que ha colocado el nombre del Ejercito español y el de su patria, no curación. EL CAPITÁN DE E. M. D. EDUARDO HERRERA En los, trabajos del sitio de Puerto sólo en las operaciones militares, sino en DE LA ROSA Arturo no ha encontrado novedad alguna mult tud de rasgos de nobleza, de cariRETRATO HECHO EN TOKIO dad y de desprendimiento, que omitimos pues al lado de aquel general hasta algu- en la forma de llevar á cabo el ataque re- en este artículo por no ofender su monas semanas después de la celebre batalla gular y los trabajos de aproche, obser- destia, pero que constan en documentos y de Mukden, no; se trata de algo mas, se vando solo un empleo racional y concien- comunicaciones oficiales del Gob erno trata de que el expectador de todos estos zudo de todos los conocimientos genera- japonés, que obran ya en nuestro Minissucesos que tanto han de influir en la vi- les de fortificación. Ademas de los múltiples y repetidos terio de Estado. da militar, tenía ya creada en torno suyo, Toda clase de homenajes adecuados antes de partir para el Japón, una justa ataques y asaltos que precedieron a ¡a al éxito de su misión, merece el hombre aureola de hombre ilustrado, activo, de toma de la pla ¿a de Puerío Arturo, ha inteligencia clarísima y de técnico con- asistido álos comba es de Shijodai, Izab- que por su arrojo, su intrepidez, su tacienzudo, á la par que de observador me- jo, Yio- Katon, donde le hirieron también lento, s patriotismo y su cultura, tan ticu oso y de militar modelo de espíritu el caballo, y a ¡a famosa y memo- able bien puesto ha dejado en el Extremo O T iente ei pabellón español. batalla de Mukden. y de virtudes profesionales. En las operaciones que precedieron á O ALCAZARREÑO Quien llega ahora hasta nosotros desde el teatro de la guerra, no es, pues, un militar adocenado, es uno de los jóvenes más prestigiosos, mas brillantes y de mas sólida reputación profesional del Ejercito español. Por eso al vetle aquí de nuevo, vuélvese hacía él la opinión militar, ansiosa de conocer algo, por lo menos, de la intimidad y de Jos vastos problemas de esa contienda que con razón asombra al mundo. l- íl capitán Herrera se ha encerrado en un mutismo comprensible, dado el carácter de la comisión que ha desempeñado, y son vanos cuantos esfuerzos se hacen por conocer hoy el fondo de sus observaciones y sus estudios. Demuestra grande y sincera gratitud hacia los japoneses; elogia con entusiasmo su seria y meditada preparación para Ja guerra, así como su organización y su perfecta instrucción. Con frases sencillas y presentando ejemplos muy notables, describe el cuidado especial que todo el mundo pone, entre aquellas tropas, en coadyuvar, prescindiendo de todo genero de consideraciones, al fin comú- n: á la victoria. Y esto dice que se revela muy especialmente en ¡os altos empleos, evidenciándose así cuan grande es el espíritu militar y la disciplina de aquellos oficiales, jefes y generales. Herrera ha sido herido dos veces: una LOS AGREGADOS MILITARES ESPAÑOL, TURCO Y ALEMÁN Y EL CAPITÁN JAPONES SHIMANSHJ al reconocer con unos oficiales japoneses DEL EJÉRCITO DE NOGI. unas posiciones al pie de Kenzan, donde EN LA FOTOGRAFÍA APARECEN COLOCADOS EN EL INDICADO ORDEN tan Herrera impresiones, iuiciosy comentarios, tiene en este caso un fundamento especial. N o se trata tan solo del oficial que, agregado al ejercito de Nog presenció todas las operaciones del sitio inmortal de Puerco- Arturo, siguiendo des-