Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C DOMINGO 9 DE JULIO DE igo 5. PAG 5 suelen pedir á Dios 3o que más convenga al enfermo, ó sea la terminación de una p s t a palabreja equivale á buena muerte agonía penosa. A principios de siglo, en ó muerte anfiapada y endulzada, con ciertos pueblos había despenadores que abreviaban los últimos instantes de un fines humanitarios. ES ser humano ha sido siempre egoís- rudo batallar con la muerte. Los ajustita, ha deseado vivir bien, gozar en pro- ciados, antes de serlo, le piden al verduporción, y para ello, claro esíá que los go una buena muerte, y cuantas frases se viejos, los deformes, los incurables estor- escuchan á modo de consuelo en los duelos, tienden á ensalzar las enlajas de un ban, molestan, perjudican. En! a India se les ahogaba en e! Gan- fallecimiento tranquilo, de una huida ráges. Los judíos y los espértalos aislaban pida del batallar mundano. tajas de que sólo vivan, gocen y triunfen los fuertes, los vigorosos, los atrevidos. La mujer y el hombre deben ser siempre libres y obedecer al soberano instinto. Los hijos son accidentes del amor. El amor es eterno, y cuando las sociedades futuras se encarguen desde el naamiento, del nuevo ser, io deformes, los imperfectos, serán suprimidos, como lo serán los tuberculosos, los epilépticos, los enajenados; l o s unos voluntariamente, Y 1 GO. tOl REDACTORES PE LOS PERIÓDICOS COMPONIENDO El NUMERO DFL URO, CO ÍCORD A NGriClElO luí Olí DURANTE LA HUELGA DE LOS TIPÓGRAFOS Y MAQUJMMAS ó destruían á los enfermos y á los mal conformados. Estas cosas son conocidas y se repiten en todas las conferencias, discursos y sermones encaminados á fomentar ía caridad en pro de fundaciones diversas. De poco tiempo á esta parte, se leen trabajos y artículos esparcidos por periódicos y revistas, donde se inicia con alguna pudorosa timidez: la idea de que puede ser lícito abreviar los sufrimientos del incurable, y ya por sus indicaciones ó por las de la familia atribulada, proporcionarles un eterno sueño. Esta idea, triste es decirlo, cruza por ía mente de los que rodean a un moribundo. La amante esposa ei hijo apenado Hasta hace poco tiempo hemos conservado muy calladamente el odio á lo viejo, a lo deforme, á lo inútil; es más, llevados por un espíritu de compasión malsana, temos procurado defender al débil, respetar al anciano, levantar al caído, reformar a! llamado incurable. Ahora ya no hay razón alguna para fingir lo que no se siente. La verdadera caridad estribará en propinar á esa turba de seres que perturban la marcha social eutanasia á todo pasto. Los médicos, al realizarlo, no cometerán delito alguno. Además, en otras esferas el procedimiento se pone en pi áctica con éxito completo, preconizándose las ven- sacrificándose por la patria ó por la humanidad, los otros a la fuerza. En la literatura, en el arte y en la política se está ensayando con éx to ei procedimiento. Hay que acabar con los viejos, obligándoles á morir; es indispensable proclamar la juventud ó la fuerza como dominadora eterna. Declaro que todo esto me entusiasma y seduce, y desearía vivamente que se difundieran tan regeneradoras ideas. Asistir á la desaparición de ¡o abortado, de lo deforme, de lo leproso en el arte y en la literatura, ¡qué placer tan intenso! ¡Proclamar la robusta alegría y el vigor generoso reyes del mundo! Acá-