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A B C SÁBADO 8 DE JULIO DE i9 o5. PAG. 5 LA ENSEÑANZA OBLIGATORIA Joyano! Los españoles saben, gracias á los periódicos satíricos, que era un señor muy feo. Algunos golfos saben, además, que frente al Ministerio de Instrucción Pública hay una estatua que apedrear y que repixsenta á este ilustre hombre público. Esa estatua se descubrió á la chita callando, sin solemnidad alguna, sin discursos ni música, ni acompañamiento del que se usa en semejantes casos. Pero ¿qué ha hecho Moyano? preguntarán muchos. Pues publicar una ley hace más de medio siglo, en la que se lee lo siguiente: supuesto, y á la hora presente no sabrían qué hacer los ministros de Hacienda con el dinero, que llenaría las arcas del Tesoro. D Claudio Moyano no reparó, sin duda, en que las leyes en España no se publican precisamente para que sean cumplidas, sino con el inocente objeto ds aumentar los tomos del Alcubilla y hacer mayor la responsabilidad de los españoles, á los que, según una ficción legal en vigor, se les supone conocedores de todo cuanto lleva publicado la Gaceta desde su aparición hasta la fecha. Hemos llegado al descanso obligatorio. Estamos abocados al voto electora obligatorio. Se reclama todos los días como prin- Se vacuna por fuerza al ciudadano para que no contagie a sus semejantes, pero no importa que su barbarie altere la paz en la familia, en el pueblo ni en la nación. La libertad de ignorancia está más garantida que la libertad de conciencia. Del incumplimiento de la ley ha salido ya un fruio que trae á mal traer á las autoridades: el golfo. Ahora no sabemos qué hacer con este producto de nuestra desidia; se inventan multas crecidas para llevarlo á la cárcel si no las paga, y se hacen Códigos nuevos para ii alojando en el Abanico á los que no tienen que comer ni han sido educados para ganarse la vida, á pesar de que! a lev obliga á una educación rudi- INAUGURACIÓN EN DUESTEIN. MONUMENTO A LOS SOLDADOS Í- RANCESES, RUSOS T AUSTRÍACOS, MUERTOS EN LA CAMPAÑA DE I 8 o 5 f rnt Hutin Tr tnipus Art. j. La primera enseñanza elemental es obligatoria para todos los españoles. Países hay donde se ha considerado como un gran progreso de estos tiempos el llegar á estampar en la legislación el principio que en las anteriores líneas se contiene. Y después de este artículo, Moyano colocó otro para hacerlo eficaz, conminando con la multa de dos á veinte reales á los padres ó tutores que no cumpliesen aquella obligación. ¿Inútil precaución! Si todos los que no han cumplido con el precepto legal desde el año 1857 hasta hoy, hubieran pagado de dos á veinte reales de multa, no habríamos tenido déficit en nuestro pre- cipio democrático el servicio militar obli- mentaría á todos los nacidos en el terrigatorio. torio español. Y estamos muy lejos todavía de la enDigan lo que quieran los modernos señanza obligatoria, á pesar de lo dispues- criminalistas, la falta de escuelas agranda to en la ley y en algunos decretos poste- las cárceles, como ahora se está demosriores, que han repetido el mandato con trando palpablemente en Madrid. la misma escasa eficacia. A pesar de lo cual nadie se acordará El individualismo, que se considera hoy de la ley de Instrucción pública vigente; vencido en muchas de sus conclusiones, se irán haciendo muchas otras cosas obligamantiene fuerte en España en cuanto se torias para el ciudadano, pero Ja escuela refiere á la cultura nacional. El derecho seguirá siendo voluntaria en España. individual que continúa incólume, es el Es verdad que no hace un siglo todavía derecho á la ignorancia. que en las esferas oficiales se ha calificaNo es cosa de que el Estado ejerza su do de funesia manía la función de pensar. coacción en hacer ilustrado al ciudadano. ¡Pobre Moyano! La enseñanza es como la carne de oveja: ¡Quién le había de decir á el, moderael que quiere la toma, y e! que no, la do y retrógrado, que una generación deja. mucho más liberal, progresiva y de-