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A B C. JUEVES. 6 DE JULIO P G 6 mismo sentido; pero. como el peor enemigo de las leyes está en las leyes mis- mas, en los encargados de pedir su cumplimiento, en los encargados de cumplirlas y en el de todos aquellos que en una forma ú otra contribuyen á hacerlas ineficaces, consiéntese el abuso, lo provisional queda con carácter de permanente, y á la sombra de un mal entendido derecho de propiedad, se admite la existencia de una perturbación de todo punto inadmisible No entendieron los americanos la cuestión de esa suerte. En la ciudad de la Habana, en muchos sitios ciudad abandonada y sucia, las más hermosas calles se interrumpían con cercados, en los que se almacenaba toda suerte de inmundicias, los que, con el pomposo nombre de solares, alcanzaban cierta inmunidad; barrios enteros parecían, haber sido víctitimas del terremoto, ó á los que él bombardeo había hecho en parte desaparecer. La Habana, por esas causas, no era una ciudad moderna, ni la vida en ella resultaba, siendo conjunto de esa serie de condiciones que la existencia de la vida en las ciudades hoy exige. Pues bien, y sigamos la historia: los americanos lo comprendieron así, y pocos días después de posesionarse de ella, después de la guerra, dieron una especie de ukase requiriendo á los dueños de esos terrenos para que en un término preciso procediesen á edificar ó é: convertirlos en jardines, y de no ser así, -en este último caso la reforma quedaría hecha por la Administración y con cargo á los propietarios remisos, terminando, si fuese necesario, con proceder á la venta de las fincas, al objeto de atender á esos gastos. ¿Guando habrá aquí gobernantes y gobernados que piensen en serio y hagan que desapareza de una vez el aspecto sucio y pobre de muchas poblaciones, donde están fuera de toda garantía la salud y el ornato! SIXTO ESPINOSA -W M, Uh- 14. t T 1 4 H LA YOLA LUCENTUM DEL REAL CLUB DE REGATAS DE ALICANTE, VENCEDORA EN LAS DE BARCELONA Fot. Cantos está fuera de toda clasificación legal. Dentro de lo que se relaciona con la urbanización, no puede haber otra cosa más que edificios, calles, plazas y lugares de esparcimiento que lo sean al mismo tiempo de higiene. Lo demás es absurdo. La ciudad es ciudad y nada más que ciudad, y todo lo que se separe de esto es inadmisible. Ni bajo el aspecto legal, ni bajo el del ornato, ni baje ese de la higiene, los solares pueden tener explicación alguna. Pudiera pensarse y sería lógico que los dueños de tales terrenos tuvieran señalado un tiempo en que necesariamente debieran edificar. Las leyes que regulan la urbanización establecen ciertos límites al derecho de propiedad, que en este sentido, como en otros, tiene que amoldarse al interés general, y es cosa extraña que en aquéllo que es de condición más necesaria, como la desaparición de los solares, no alcancen esas leyes, y la falta de régimen dé lugar á una continua infracción y á un continuo abuso. La existencia, pues, de los solares carece en absoluto de determinación legal; es, por el contrario, como depósito de inmundicias, como albergue de desarrapados, opuesto á la salud; como lugar yermo, contrario á todo concepto de la propiedad, que tiene como condición primera la de condensarse en. un producto del que en un sentido ú otro resulten beneficios para el interés general. La propiedad no es una cosa caprichosa de la que se puede hacer cualquier uso, ó no hacer ninguno, manteniéndola improductiva; la propiedad tiene necesariamente que determinarse, y si no alcanza un completo desarrollo en la producción, no puede nunca considerarse como remora y como algo que no sea aumento de riqueza ó de bienestar. No sería necesario esforzarse mucho para encontrar en nuestras leyes este EL SABIO GEÓGRAFO ELÍSEO RECLUS FALLECIDO EN BRUSELAS EL 4 DEL CORRIENTE nrmnmnMinntHlinrniiirFirrnT nr 1 Jimnmnnfiii