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1 EAÑO TRES. NUMERO 176. CRÓNICA UN 1 VERSAL ILUSTRADA. MADRID, 5 DE JULIO DE 1905. SUELNUMERO TO, 5 CENTS. D. Francisco Silvela tenía el conven ¿Consecuencia? Las mujeres en este cimiento de esta verdad, y aunque care- país valen más que los hombres en cuanto ció de energía para sobreponerse por al carácter. Ellas son el espíritu conserJ A EMPRESA La labor más ardua completo á los motivos de amistad, de vador, el ánimo capaz de resistir á toda ELECTORAL y penosa que pue- parentesco, de domesticidad, que son los reforma. Lo único lamentable, tristísimo, de caer sobre Jos gobernadores de pro- más perturbadores en las contiendas del es que empleen esas bellas energías en vincia, es, sin duda alguna, la Jabor elec- sufragio, dejó relativa espontaneidad á los defender la roña del cuerpo y la del toral. Esta espera, para empezar, á los distritos en la designación de los candida- alma, en resistirse al agua y al progreso. funcionarios que ayer se despidieron del tos para los dos Parlamentos elegidos ENE Monarca. Entran, pues, dichos señores bajo su presidencia, y no tuvo por qué en sus funciones por la puerta más estre- arrepentirse. OS PRESUPUESTOS EXTRAcha y llena de obstáculos de cuantas su ORDINARIOS. EL EJEMPLO Veremos si en la convocatoria que va á cargo presenta. DE FRANCIA verificarse, se toma en cuenta esta enseEn realidad, sacar de los comicios una ñanza y se mejora cual pudiera efectuarEl Sr. Urzáíz es enemigo de los presupuesmayoría adicta al Gobierno, es empresa se. La premura con que ha de señalarse tos extraordinarios; así lo ha manifestado cateque no reclama las fuerzas de Hércules. el plazo de aquélla recomienda más y góricamente. Quien recuerde sus actos cuando La educación política del cuerpo electo- más ese relativo, pobre, exiguo progreso fue ministro en 1901, no extrañará su actitud ral de nuestra nación ha sido tal, que en de nuestras costumbres públicas, pero de ahora. El equilibrio material no basta. Un presuese terreno domina el escepticismo. Así progreso al fin. Mientras el abandono de también su moral que Ja mayoría abrumadora de los distritos lo los comicios por lo más fuerte y sano del puesto tienela proporción equilibriogastos entre consiste en de los que quiere es un representante ministe- cuerpo electoral quite energías legales sí y en su armonía con los verdaderos recursos rial en Cortes. El diputado ó el senador á las ideas y haga viable y hasta inevita- del país. Crear una cuenta aparte será siempre ministerial dispone de mayor suma de in- ble á ese contratista de elecciones que falsear la verdad, sin la cual no puede haber fluencia con el Gobierno; puede servir se llama cacique los Ministerios ten- certidumbre matemática, ni se puede establemejor á los pueblos que le dieron el acta; drán siempre la mayor suma de tuerza en cer cifras exactas. Así es como vienen pronto sacar número considerable de credencia- sus manos. Y ya que la utilicen, cabrá las- sorpresas desagradables. Otros países han tenido su período de disles para los amigos; ayudar á éste en sus pedir que la empleen menos mal. cusión sobre cuestiones que hoy Sía intentamos pleitos; favorecer á aquél en sus negocios; MANUEL TROYANCÍ dilucidar nosotros. Sírvannos de ejemplo. amparar más eficazmente á los alcaldes y El final del segundo Imperio fue en Francia Ayuntamientos, para que sigan haciendo una época de discusiones económicas. Menude las suyas y, en una palabra, propor- QESTOS Y MUECAS dearon entonces teorías nuevas que lo abarcaLAS ATETAS DE IA PELW V 7 1 S ban todo, desde el individualismo puro de los cionar superior participación en el goce del Poder público: único objeto atribuí ¡Sombras desgarradas y augustas de la sucesores de Bastiat, hasta las ideas atrevidas do á la política por todo buen español. tía Chiripa y de la Potajera, manes de de los discípulos de Proudhon, que aún vivía. Algo de prejuicio hay en ello, porque la Pepa y la Juana, huesos carcomidos Sobre el presupuesto pesaban gastos excesivos, Napotampoco escasean representantes de opo- de la Pelundris, la Pintosilla y la Teme- la opinión reclamaba mejoras costosas. ejército león 111 deseaba, además, aumentar su raria, la Colasa y la Bastiana, regocijaos! y soñaba con gloriosas conquistas. sición que obtienen del Ministerio tanto y más que la generalidad de los adictos. Mientras los golfos, descendientes de Entonces fue cuando por primera vez- Pero esto, que ven muy claramente los Manolo y de Menegildo, del tío Moji- en 1 862- -se distinguieron los gastos ordinaque andan entre bastidores, no se perci- ganga y de Blas Trabuco se avienen y rios de los extraordinarios. Se creó un presube á distancia, y en su gran masa los dis- conforman como corderillos mansos á la puesto ordinario para las necesidades juzgadas tritos opinan que, si no tienen procura- europeización ordenada por el gobernador imprescindibles y un presupuesto extraordinador ministerial, se hallan poco menos que y el alcalde y entregan sus cabezones, rio, donde figuraban construcciones nuevas, Muñozas ambulantes, á la tijera del ra- aumento temporal de las fuerzas de mar y tiedesamparados. Estos hechos tan vulgares prueban que pista y sus denegridos cuerpos al agua rra, exigido por circunstancias políticas del momento; todo lo que, en suma, respondía á sin coacciones, sin amaños, sin trapace- redentora, que rarísimas veces tuvo rela- necesidades momentáneas y era llamado á desción directa con el cutis de los inmorta- aparecer. Para hacer frente al aumento de gas- rías, un Gobierno, solamente por serlo puede contar con gran superioridad en les chisperos, vuestras nietas las golfas tos se crearon ingresos especiales. las Cortes. Los ministros actuales y, so- de la calle, criadas más abajo del Ava- Este es el origen de los presupuestos exbre todo, su presidente, deben de estar piés y más arriba de Maravillas, se nie- traordinarios, que duraron hasta el final del Imconvencidos de ello. Los gobernadores gan resueltamente, radicalmente, brutal- perio. ¿Qué resultado dieron? Vino la guerra irán á sus puestos penetrados de lo mis- mente á recibir en sus cuerpos salerosos con Alemania, y Francia no tenía ni ejército mo. Las dificultades graves empiezan y desmirriados la caricia del agua, ni en ni material de guerra suficiente para la terrible cuando se quiere hacer elegir á Fulano, sus almas bravias el riego de la buena lucha que emprendía; el desorden político y económico eran indescriptibles. En esas conMengano ó Perenzejo necesariamente y educación. diciones era natural la derrota. Y es que la falpor determinado distrito. Los candidatos- -Aún queda aquí sangre- -dijeron ta de unidad en los presupuestos, una división que surjen en Madrid, sin arraigo ni co- ayer las golfas- -y si los nietos de los en la clasificación de los gastos, aunque pareznocimiento alguno en las provincias, por chisperos son unos calzonazos, las nietas ca racional, es un excitante al despilfarro; con méritos de tertulia, por servicios particu- de las manólas sabrán probar su fiera esos distingos desaparecen la moderación y la lares y hasta domésticos, á quienes se condición y resistir las órdenes de la prudencia. La República francesa así lo entendió. trata de dar un acta como podría dárseles autoridad y no reconocer más fueros que sus bríos, ni dejarse meter en cintura, ni En 1872 desaparecieron los presupuestos exun aguinaldo en Navidad, son el tormentraordinarios; sin ellos, to de los gobernadores, la pesadilla de consentir que se les arrebate su autono- mania cinco mil millones pagó Francia á Alede indemnización de mía callejera, su real gana. los que po een fuerzas propias, la perturguerra, y en poco tiempo restableció su crédiY se sublevaron las golfas y no se de- to. Hoy, esa nación, vencida entonces, presta bación de Jas provincias, y, en la mayoría de los casos, la piedra de escándalo de jaron lavar, ni bañar, ni vestir á la fuer- dinero á las demás naciones y soporta los gasunas elecciones y la vergüenza de una za. Lo mismo hubieran hecho la Pelun- tos de un presupuesto enorme. dris, la Bastiana, la Pintosilla, etc. etc. Sírvanos de lección su ejemplo. situación política. Crónica política L