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1 ¿AÑO TRES. NUMERO 174. CRÓNICA UN 1 YERSAL ILUSTRADA. irse á llorar ó á lamentar, cuando menos, su merecida destitución y las desgracias de su patria y las pérdidas de sus barcos, salía riendo y fumando, satisfechísimo, de un restaurant de París, acompañado por una archiconocida mujer galante... No sé si esta fotografía habrá circulado por Rusia, pero el verla explica no solamente la derrota de las escuadras en los mares y de los ejércitos en tierra, sino también sucesos cual los de Odess y Libau. Buka ha muerto: la misteriosa veneración con que el ruso reemplazaba este su primer sentimiento de terror, ha fenecido también. Los gobernantes rusos, como los de algunos otros países, no han sabido trocar los miedos de la niñez en los amores de la juventud. Vacío ese rincón del sentimiento, él mismo se ha llenado con una pasión destructora y sanguinaria. El terrorismo no es más que un miedo envalentonado, un pavor convertido en odio. El mayor poeta ruso del siglo xix, el desgraciado Alejandro Puchkine, que murió en duelo pocos días antes que Larra se suicidase, dejó medio compuesta una bella y amplia crónica dramática, algo semejante al J tcardo TJl de Shakespeare y á alguno de los grandes cuadros históricos de nuestro Lope. Hablo del admirable Spris Godonoff. De ella conviene recoger dos frases hoy muy oportunas. En el segundo cuadro, que pasa en la Plaza Roja, de Moscou, la muchedumbre lamenta que el intruso Boris no acepte la corona. Un hombre exclama: ¡Oh, gran Dios! ¿Quién nos gobernará? ¡Desgraciados de nosotros! ¡Ya no tendremos quien nos gobierne! En el tercer cuadro, la multitud prosigue en sus lamentaciones. Una mujer que lleva en brazos un niño, le dice, viéndole llorar: No llores, ea, no llores, que vendrá el Buka á cogerte. Momentos después, B- r ¡s Godonoff asoma por la puerta del Kremlim. El pueblo, al verle aparecer, se postra de rodillas, llorando y suplicando; ringla por ringla, como olas que en la playa mueren (tal es la expresión del poeta) se echan al suelo aquellos infelices suplicando á Boris Godonoff que se digne aceptar la corona y el collar de Monomaco, es decir, el cetro de Rusia, que él anhela disimuladamente. La misma mujer de antes le dice al chiquillo, con expresión viva, de cómico y cruel efecto Vamos; ahora que hay que llorar, te callas. Mira, como no llores, vendrá el Buka y te cogerá. El chico llora y la mujer se apacigua. ¿Qué pueblo era éste que lloraba por amo y á quien el coco hacía reír, callar ó gemir, según Jas ocasiones? No se había visto hasta ahora. Hoy ya lo vamos viendo. Pero lo indudable es que el Buka ha muerto. R. I. P. y dichosos los pueblos que TÍO tienen miedo á ningún coco rojo ni negro. ENE ÜMADRJD, 3 DE JULIO DE i 9 o 5 NUMERO SUELTO, 5 CENTS. toria; da al cabo, con discreción, sin ardimientos, su juicio sobre el tema: ¿Debemos llevar nuestra dominación al imperio africano? ¿Ha de perseverar todavía en nosotros la fantasía desenfrenada, el ansia de ensueños imposibles, el afán de salir por el mundo á la buena ventura, dejando abandonada, exhausta la propia casa? Ellos- -decía Montesquieu en sus Cartas persas, hablando de los españoles; -ellos han hecho descubrimientos inmensos en el Nuevo Mundo, y no conocen todavía su propio continente. Todo nuestro país está por explorar, por colonizar, por mejorar. La obra que tenemos por delante es inmensa. No contamos con agua; nuestros ríos corren hondos, rápidos, turbulentos entre tierras resecas. Jovellanos, en su informe sobre la ley agraria, notaba que los labradores del interior sienten repugnancia invencible á regar sus tierras; el bello cana! de Urgel- -145 kilómetros de largura- -permaneció un año sin usarse cuando acabó su construcción; los cuatro canales de la depresión del Ebro- -el citado, el de Tauste, el Imperial y el del Delta, -riegan en la actualidad 78.605 hectáreas y pueden regar 138.i 38; el canal del Esla, en la provincia de Zamora, fue aprovechado el primer año por los terratenientes propincuos; pero al año siguiente- -dicen. los autores de la Memoria del mapa geológico, correspondiente á esta provincia- ni aun aquellos que habían experimentado las ventajas del riego se sirvieron de él. Sin agua, sin ansias de emplear la que corre, existen páramos de una desolación infinita, desesperante, como la Mancha, que abarca Albacete, Ciudad Real y Toledo; como la Hoja, en León; como la Lora, en Palencia; como la Brújula, en Burgos; como la tierra de Sayago, en Zamora. No hay árboles: se les persigue sañuda, implacablemente. Los castellanos- -escribía en 1782 Guillermo Bowles en su Introducción á la historia natural y á la geografía física de España; -los castellanos aborrecen los árboles, diciendo que sólo servirían para multiplicar los pájaros que les comen el trigo y la uva Los castellanos- -decía en 1855 Richard Ford en su escrupuloso Tíandbook for travellers in Spain; -los castellanos tienen una clásica no percepción del paisaje y una singular antipatía á los árboles En Francia y en Alemania sólo el 9 por 100 de la superficie total permanece inculta; en España el 46. Hay tierras que sólo son sembradas cada tres años; las hay también- -así se dice en la Memoria de la Exposición agrícola de i85 y, página 581- -que son dejadas sin cultivo durante seis, ocho y hasta diez años. Una estrechez, una pobreza aguda, angustiosa, reina en todo el país: el labrador raro es si prueba la carne; en Andalucía, aceite, pan y agua es todo el alimento cuotidiano; en la Información agraria llevada á cabo por el Estado en 1887, el lector ve estupefacto, asombrado, que los vecinos de un pueb ecillo de Zamora, Aspariegos, declaran que se ven obligados á no tener la luz encendida más que hasta las ocho de la noche por economía No existen caminos; el transporte en corambres, que no se ve en ninguna parte más que en España, es el símbolo más elocuente de nuestro atraso, porque ello indica que sólo por este medio, inmune á batacazos y traqueteos, se pueden portear líquidos por anfractuosidades, honduras y recodos. A multitud de pueblos, en las perdidas serranías, es imposible parece vencida y resuelta por el Gobierno la batallona cuestión de personal. Mañana ó pasado saldrán los nuevos gobernadores en dirección á sus respectivas provincias, para posesionarse de sus cargos y preparar, naturalmente, las próximas lides electorales. Huelga decir que van con instrucciones para que sean rectos é imparciales en la contienda. Al menos, así lo dirá el Gobierno, porque es hábito en todos los Gobiernos alardear de buenos propósitos. Rindiendo holocausto á la sinceridad electoral Maura fabricó para su uso una mayoría que es 3 a que ha derribado á Villaverde. Mucha fe profesa este señor en el sistema parlamentario, y es buena prueba de ello la carta que acaba de dirigir á sus amigos recomendándoles que se preparen para las próximas elecciones, aunque mejor prueba de su confianza en el sistema parlamentario ha sido... el tener cerrado el Parlamento todo el tiempo que ha durado su vida en el Poder. De fijo que de no menos respeto á las urnas protestan los actuales gobernantes, y pronto hemos de ver la fortaleza de su sentir, porque las imperiosas vacaciones están encima y no han de ser seguramente de calma sedante, sino de fiebre eruptiva para esos distritos de Dios. Allá van los gobernadores, y es de observar cómo entre la grey adicta a) Gobierno se cuenta por los dedos el número de aquellos funcionarios que llevan tal significación ó cual mandato, prejuzgando ya el fruto y la calidad de la cosecha que ha de dar en cada provincia la presente siembra electoral. Allá van los gobernadores, y puede decirse con el poeta que ¡quién sabe do van! ENTRESIJOS UKA, E L COCO Todos los pueblos D E LOS RUSOS tienen un Coco, un Espantachicos, un Croquemitaine: quiero decir, todos los pueblos donde se cree en la eficacia del miedo para educar á los niños ó para manejar á las muchedumbres. El coco de los rusos se llama 3 t ¡ka, así como e! coco de Flandes se ha llamado hasta hace poco el duque de Jllha. EJ miedo que los pequeñuelos rusos tenían á Buka, al hacerse hombres lo trocaban sus almas ignorantes y sencillas en respeto sagrado al Zar, nuestro padrecito, como dicen todos, grandes y menudos. Ese pavor comienza ádesvanecerse en muchos corazones, y con el pavor desaparece el respeto. Buka no es más que una vana aprensión infantil: el Zar, cuya fisonomía aterrorizada conocen hoy todos sus vasallos, gracias á la potente difusión de los medios gráficos modernos, ya no atemoriza á nadie. Hace pocos días publicábamos en estas mismas columnas un retrato del gran duque Alejo, exalmirante de Ja Marina rusa, aue, en vez de B MANUAL A CONQUISTA El S r D Gabriel D E ESPAÑA Maura Gamazo, acaba de publicar un libro: La cuestión de Marruecos. Yo estimo la sinceridad, el gesto dúctil y afable, e! espíritu de cultura, el amor á la conciliación y al trabajo del Sr. Maura Gamazo. En este libro, él inquiere, investiga, expone con escrupulosidad los antecedentes de la his-