Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
á. los lectores de nuestro folletín JEII todos los núme- ros publicaremos vates COK nunierací ín correlativa. Aquellos tie nuestros Sectores que preseuteja en nuestras oficinas la colección completa de vales correspondientes á los nún? eros de A B V basta terminarla publicación de la novela. Corazones heridos recibirán gratis anas elegantes tapas impresas en relieve g ai- a encuadernar cüclta novela. N! EL MÁSFANTÁST CG DE LOS SUEÑOS ha podido ir más allá, en la región de lo maravilloso, de lo que, como histórica narraeión, contiene el encantador libro ti talado í ¿a Filosofía d e i a Snüuencia P e r s o n a l Revela, en efecto, esta obra el ecreto de todo humano éxito y da á conocer esa algo intangible y sutil que informa el M a g n e t i s m o P e r s o n a l poder que subyuga al mundo entero y haca quo cualquier pers. uua obedezca y ojéente los mandatos ó deseos de otra. ¿No han tenido éxito vuestros prepósitos? p ¡1, v néreo, matriz. Médico eximidlo del H. de San Juan de Dios. De 11 á 1 y de 3 á 5 2,50 ptas. Económicas, de 8 á 11 m. y 7 á. 10 n. Estudios, 20. gaseosas por no poderla atender su dueño. Matute, 5,2. e derecha. De 9 á 11. MUCHO DIKEBO se puede ganar con la lectura de nuestro libro. Edición para España se remite 4i KA TI í. Dirigirse: Sección de Pubiicdad. Apartado 278. BARCELONA TAPAS para encuadernar la novela CORAZONES HERIDOS, publicada por ABC. VALE NÚM. 31 DEVEKO alCOMERCIO é industria; facilidad para el reintegro. A propietarios, con letras aceptadas, se ¡es facilitan cantidades. Caños, 8,6 á 8. Leed esta obra y sabréis por qué. ¿Habéisif? esperado, deseado, trabajado en vano, míen- k tras que otros, sin aparente esfuerzo, adelantándolo á vosotros, han tenido éxito completo? Ni lo uno ni lo otro obedecen, cireunstan oialmente, al acaso. Todo efecto depende de una causa y tiene su razón de ser; en este notable libro hallaréis la clave. El limite que pj separa el éxito del fracaso, está en é tan claramente demostrado, que fnera imposible dejar de discernirlo. Leedlo; conoced el seereto del éxi to de Napoleón, orno asimismo el á qué se debe la acumulación de la El inmensa fortuna de Rocfcefeller. Podríais, sólo en algunos días, alcanzar esfe maravilloso poder y ejercer sobre vuestros semejantes una influencia tal, que llegaseis á haceros dueños absolutos de su propio destino. E s t e l i b r o s e r e m i t e franco y g r a t u i t o No demoréis ni un solo día el pedirlo, dado ya lo limitado de su tirada. Como se ha publicado en español, italiano, francés, alemán é inglés, -puede pedirse en el idioma que más convenga Franquéese la carta con 25 céntimos, ó envíese, sencillamente, una tarjeta postal de 10 céntimos. Dirección: w NEW YORK INSTITÜTE ÚF SCIENCE Dept. 138. H. ROCffESTER. If. Y. (E. U de A) CAUSEN, 1 l.o Admite anuncios, reclamos y noticias para todos los periódicos, haciendo grandes descuentos. Esquelas de funeral y aniversarios á precios muy reducidos. Pídanse tarifas combinadas LA PREMSA LESMES, PELUQUERO, COLUMELA, 4 STHTÍVTOTO ESMERADO, ADELANTOS SIGLO XX 1 14 BIBLIOTECA DE A B C 9 CORAZONES HERIDOS 11 5 ¿Qué hacer, Dios mío? ¿Qué hacer? Ante esta nueva contrariedad, Ricardo se sentía más desgraciado que nunca. Se operaba en él una especie de aniquilamiento de toda su energía y de todo su valor. Ya no sentís la decisión que había tenido otras veces. Cuando, á la muerte de su padre, había sacrificado su porvenir, todas sus esperanzas de -jQué hacer, Dios mío? ¿Qué hacerí venturas y sus juramentos, el sentimiento del deber era lo único que le había sostenido. Toda su voluntad se había concentrado en aquel esfuerzo, y todo su espíritu en la consecución del honor que trataba de conquistar. Sufría resignado, porque se trataba de reparar los errores de su padre, y, sin darse cuenta de ello, experimentaba esa especie de vanidad que procura el tener conciencia de que se vale algo. En la ocasión actual no le sucedía nada de esto. Si renunciaba al testamento, faltaba á lo que había jurado; si Jo aceptaba, tenía que venderse. Después de haber sacrificado su felicidad, su independencia, y después de haber truncado su vida por completo, no le quedaría siquiera su dignidad de hombre. -Sí- -murmuró, -mi digni ad. Después de haberlo arrojado todo por la ventana, tendré- que abandonar también mi delicadeza, y no podré por menos de enrojecer, no sólo ante mí mismo, sino delante de esa mujer. Ser falso, mentir siempre, siempre... ¡Cómo tengo que aborrecería! ¡Y ella siempre ahí, tratando de leer en mi corazón, espiando mis pensamientos, sufriendo por mi causa, y el sufrimiento de mi víctima constituyendo un eterno remordimiento para mí. ¡Qué situación más odiosa! Y Ricardo, sin cesar en su estremecimiento, recorría á grandes pasos aquella estancia, en la que había encontrado una decepción tan horrible. Pero después de todo, ¿no era el dueño de! a situación? Nadie más que él conocía aquel escrito. Algunos meses más y el conflicto hubiera sido irreparable. Susana sería su mujer, los acreedores estarían pagados y Rogelio habría ya recogido ia dote de su hermana. No tenía más que callarse y destruir aquel documento. Enfrente de aquel capricho de la vieja, se encontraba con que tenía que cumplir un. deber sagrado. ¿No constituía aquella fortuna la rehabílitación de su padre, el honor de su apellido y el porvenir de su hermana? -Sí- -se contestó á sí mismo. -No tengo el derecho de hacer desgraciada á esa mujer, y todavía seré menos culpable conservando esa fortuna que ella no espera, que quitándole todas las probabil idades de que sea dichosa. I I I I IMlIlHimiliiniliei nm iinriinniii; in: M! iiir TMn m