Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 B C. MIÉRCOLES 28 DE JUNIO DE i 9 o5. PAG 6 tenecs n á la raza sefardí, tan tenaz, tan fecunda, tan laboriosa, tan desgraciada. Muy grato es para todos los buenos españoles saber que existen hermanos de nuestra raza diseminados por el mundo y que aún hablan nuestro idioma. Pulido, en sus viajes por Europa, conoció á muchos hebreos de origen español, y con la actividad inteligente que le caracteriza, recogió cartas, documentos, fotografías, retratos, y en pocos días confeccionó un libro que tiene el interés de todo lo vivido. Su labor es patriótica en alto grado, y bien merece elogios y atención sostenida. Además, las crueles persecuciones de que es víctima en los albores del siglo xx la raza sefardí por parte de países que figuran á la cabeza de la civilización, si no justifican, por lo menos atenúan las faltas cometidas por España en siglos pasados. Leyendo el libro de Pulido se experimenta del entendimiento y de la voluntad continúa siendo el enigma de los enigmas Pero á pesar de ello, no hay que desmayar en la difícil empresa. Los exploradores del cerebro, como los déla tierra, quédanse perplejos muchas veces al no explicarse bien ciertos fenómenos que tienen su racional por qué, y as! como antiguamente no se conocían los microbios que sembraban la muerte, quién sabe si algún día se averiguará quiénes son y dónde habitan esas misteriosas telefonistas cuyas aladas y sutiles manos hacen variar de tan caprichoso modo el giro del pensamiento y los impulsos de la voluntad. Entretanto, contentémonos con evitar las enfermedades que destruyen nuestros organismos. Para la propaganda higiénica, el arte secunda á la ciencia, y en artísticos carteles, pintosuelta la brida que le refrena, en las verbenas de la Florida. Las fiestas viejas y populares van en la sangre del pueblo bajo, van en el alma de sus cantares; son como vino de sus pesares y como parte de su trabajo. El madrileño pueblo no siente como otros pueblos: lleva en su entraña algo que es suyo, que es diferente de España entera, y aquí se siente con un marcado sabor á España. En las verbenas bulle, se agita, baila, requiebra, se ríe, grita, canta... se burla de su contento, y su entrañable cantar palpita con su granito de sentimiento. Y por la noche de Junio hermosa, con el aliento de la verbena, k; t iX. v, OFICIALES CHINOS QUE COMPLETAN SU INSTRUCCIÓN MILITAR EM EL EJERCITO ALEMA una impresión honda y grata. Sentimos tiernos afectos hacia esos espíritus inteligentes que llevan en las venas sangre de la que corre por las nuestras, y les amamos como ellos dicen amarnos. Para explicarse en su día las leyes de herencia y adaptación íntimamente relacionadas con los problemas sociológicos, es indispensable estudiar la llamada psicología positiva. El doctor Maestre, poeta, orador, biólogo y catedrático, ha coleccionado en un estudio muy bien hecho todas las teorías y hechos modernamente adquiridos referentes á la localización de los actos psicológicos, presentando gráficamente la organización íntima del cerebro y el mecanismo de las acciones nerviosas. Como dice el Dr. Cajal en su prólogo, que es una maravilla de sencillez y claridad, irá despecho de los inmensos progresos acumulados en el pasado siglo, la fisiología cerebral res de fama ilustran los preceptos médicos. Uno se ha publicado hace pocos días, y es elegante y de positivo interés. Refiérese á la profilaxis del paludismo, esa dolencia penosa y aterradora que tantas víctimas produce. Lo ha dirigido y editado el Dr. Verdes Montenegro. Es un acierto indudable, y contiinplando las bien entonadas figuras y leyendo las breves pa abras intercaladas en el cartel, se aprende más que con una sabia y soporífera conferencia de una hora dé duración. UN ESTUDIANTE ACETILLA RIMADA. LA VERBENA Madrid, el pueblo que ama su vida de toros, garbo, pasión y pena, vino y jolgorio... suelta la brida, pasa la onda voluptuosa de los amores, y el aire llena sabiendo á beso y oliendo á rosa. Lindas mujeres engalanadas con su pañuelo de airosos flecos, ¡cuántas miradas enamoradas, cuántas palabras entrecortadas, cuántos suspiros llevan los ecos! Y algunas veces, por los revuelos del baile, alguna palabra baja de odio, de riña, de amor, de celos, hace que brille por los revuelos la fina hoja de la navaja. ¡El alma brusca del pueblo girn por las pasiones que loco quiere; por unos ojos azules hiere, por unos. ojos verdes suspira, por unos ojos negros se muere! Hermosa noche, de ruidos 1 ena, que sabe á amores y á baile suena.