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i ¿AÑO TRES. NUMERO i5 9 CRÓNICA U N I V E R SAL ILUSTRADA. Jtd ÍN A C E C H O Se ha anunciado mucho la borrasca parlamentaria. Esta vendrá el cuarto ó quinto día de sesión; tal vez la semana próxima; de seguro, cuando nadie la espere. Mas, la psicología de nuestras Cortes, es y será siempre la misma: conflicto á día señalado, conflicto aplazado ó fallido. Tan barata profecía de los más previsores de nuestros políticos cuenta, desde ahora, con un precedente más. Al creer de las gentes, no eran las Cámaras españolas, sino las cavernas de Eolo las que se abrían el día 14. Todos los periódicos acusan hoy la decepción. Levantado sobre el pavés por la mayoría, el Sr. Maura ha perdonado la vida al Gabinete Villaverde. ¿Es esto generosidad? No; la humillación es más cruel que la muerte. La mano del ilustre orador se resiste á dar el golpe de misericordia. ¿Por qué? Porque, puesto á la cabeza de la grey conservadora, al lanzar del Gobierno al Sr. Villaverde, dará á éste derecho á decir á la Corona, la cual le habrá de pedir su consejo en cuanto á la sucesión: Mi sucesor no puede ser otro que el Sr. Maura. Él está á la cabeza de la mayoría para derribar Gobiernos conservadores; él debe afrontar la inherente responsabilidad, encargándose del Poder. De otro modo, dejándole arbitro de destruir y designar y apoyar Gabinetes del partido imperante, se reconocerá dentro de éste la existencia de un subpoder moderador, más inmediato y eficaz que el de la Corona. ¡D. Antonio Maura y sólo D Antonio Maura puede sucederme en el mando! Pero, las crisis extraparlamentarias de Diciembre y de Enero, están por discutir en las Cortes; pues lo que sobre ellas se ha dicho, hasta el presente, no merece el nombre de debate. El Sr. Maura, primera víctima de esas crisis, que ha encarnado valientemente la integridad, la dignidad del Poder parlamentario, ¿cómo habría de discutirlas desde la cabeza del banco azul? ¿Se podría dar una posición más violenta ni más falsa? Sin duda 1 ninguna, el Ministerio ha previsto situación tal, como la ha vislumbrado todo el mundo, y á los equilibrios, á que en caso tal habrá de entregarse el Sr. Maura, fía su venganza. Su pensamiento se revela en la tenaz espera de la adversa votación y hasta en el deseo, manifiesto ayer en el Senado, de provocarla. ¡Ni tus desdenes, ni tu acritud, ni los aplausos de la mayoría para ti, ni su gesticulado desvío para conmigo, me harán abandonar el Gobierno! ¡La votación; venga la votación, que es un hecho que no admite diversidad de interpretas- iones! El Sr. Maura ha visto desde lejos el objeto de la maniobra, y rehuye semejante hecho. El Gabinete pende del Poder, como del árbol el fruto maduro y aun pasado. Una ráfaga que sople inesperadamente, lo derribará. ¿Por qué no esperar la ráfaga? Los oradores de oposición, especialmente los republicanos de más alcances y mayor elocuencia, miden bien el momento psíquico, para tratar de las crisis. ¿A qué fin emplazar las baterías de superior calibre para abrir brecha en un paredón que se está cayendo? Esos proyectiles se reservan para emplearlos contra cualquier Gabinete conservador que venga detrás del actual. ¡Y así se pasan las sesiones, esperando de un momento á otro la caída del Ministerio! ¡Y así el tiempo se pierde! Mientras tanto, los asuntos exteriores se obscurecen y se complican. El proyecto de casamiento de D Alfonso XI 11 con la princesa Patricia se declara fantástico en Londres mismo, y la cuestión de Marruecos toma un cariz amenazador. En Madrid nos preocupamos poco con ello. ¿Quién se saldrá con la suya, Villaverde ó Maura? Esto es lo que importa. MANUEL TROYANO. B MADRID, 18 DE E JUNIO DE r 9 o 5 NUMERO SUELTO, Elígese después al Sr. Díaz Cordobés para formar parte de la Junta inspectora de la Deuda, y el Congreso pasa á reunirse en secciones. A las siete y cuarto se da cuenta del resultado de las secciones y se lee el orden del día para el lunes. El Sr. ROMERO ROBLEDO: Se levanta la sesión. El Sr. SOR 1 ANO: Pido la palabra para decir que el Gobierno no tiene dignidad. (Gran escándalo. El Sr. ROMERO ROBLEDO se pone el sombrero, agita nerviosamente la campanilla y exclama: No hay sesión. El Sr. SOR ANO: Lo que no hay es dignidad, ni vergüenza, ni Parlamento, ni nada. Promuévese un gran alboroto, v los diputa dos salen del salón de sesiones. Eran las siete y medía. SEÑADO SESIÓN DEL OÍA 17 DE JUNIO LA SESIÓN DE AYER p n el banco azul, los ministros de Gracia y justicia, nstrucciónaPúbl ¡ca, Gobernación y Marina. Las tribunas repletas y los escaños poco concurridos. Los Sres. PÉREZ DEL TORO, ORDÓÑEZ, RU 1 Z DE GR 1 JALBA y AURA BORONAT, hacen varios ruegos. El ministro de GRACIA Y JUSTICIA promete contestar á las preguntas que le hizo en la sesión anterior el Sr. Soriano. El Sr. SORIANO anuncia otras nuevas interpelaciones relativas á los puertos francos de Canarias, al separatismo en Cataluña y á la catástrofe ocurrida últimamente en el tercer Depósito. Los Sres. PI Y ARSUAGA, NOUGUÉS y LLORENS hacen también varias preguntas. El ministro de AGRICULTURA contesta al Sr. Llorens, y éste anuncia una interpelación sobre los abusos que cometen las Compañías de todo género, que tienen políticos en sus Consejos de administración. ORDEN DEL DÍA El Sr. ROMERO ROBLEDO: Se va a proceder á la elección de dos vicepresidentes Da comienzo la votación en medio del mayor ordsn, y verificado el escrutinio, resultan elegidos los Sres. Espada y Burgos, mauristas, por i32 y 1 24 votos respectivamente. El candidato del Gobierno, Sr. Molleda, no obtuvo más que 68 votos. Procedióse á otra votación para designar los. tres individuos que han de ocupar las vacantes, de la comisión de suplicatorios; son elegidos, los Sres. Sánchez Guerra, Domínguez Pascual y marqués de Figueroa, también mauristas. La Cámara ofrece animadísimo aspecto. Entre los senadores se ve al Sr. Maura. En la presidencia el señor marqués de Pida! Asisten los señores presidente del Consejo, ministros de la Guerra, Estado, Gracia y Justicia y Marina. Una pregunta del Sr. Alvarez Guijarro, secretario de la comisión de Presupuestos, sobre la razón por la cual se ha retirado del orden del día el dictamen de aquella comisión, pregunta contestada por el señor marqués de Pida) escudándose en sus atribuciones para fijar los asuntos que se han de discutir, origina la intervención en el debate del Sr. Garzón, quien señala dos infracciones, constitucional la una y reglamentaria la otra. El Sr. VILLAVERDE niega estas infracciones y dice que el Gobierno, al rogar al Con greso que se retirase del orden del día la dis cusión del proyecto de presupuestos para 19o5, dirigió igual súplica al señor presidente del Senado. El señor conde de ESTEBAN COLLANTES: El señor presidente ha dicho que había retirado el dictamen sin excitación de nadie, y por lo visto S. S. se ha excitado. (Murmullos. El Sr. MONTERO RÍOS subraya la infracción constitucional, toda vez que si el Gobierno tiene la obligación de presentar á la Cámara anualmente el proyecto de ley de presupuestos el retirar el que se estaba discutiendo sin sustituirle por otro para el mismo año, equivale á no presentar ninguno. El señor presidente del CONSEJO trata de fundamentar la conducta del Gobierno con disposiciones legales, espera que la Cámara de dicará toda su atención al estudio de los presupuestos para 1906. Rectifica el Sr. MONTERO RÍOS. Insiste en la necesidad de discutir y aprobar los presupuestos de J O5. Su estudio está muy adelantado. ¿Cree S. S. señor presidente del Consejo, que habrá tiempo suficiente para terminar la aprobación antes de fin de año, de los que aún no han ¡do á la comisión? ¿Qué conflicto va á crear S. S. en ese caso, á la Corona, á los Poderes públicos y a) pueblo español? Termina el Sr. Montero Ríos declinando la responsabilidad del partido liberal democrático en este asunto. El Sr. VILLAYERDE agrega que no es posible la discusión por separado de ambos presupuestos en las dos Cámaras.