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SUSCRIPCIÓN PAGO A N T I C I P A D O POR CADA M E S España, pts. i,5o. Portugal, pts. 2. Unión Postal, 2 francos. Administración: 55, Serrano, 55, Madrid NÚMERO SUELTO, CINCO CÉNTIMOS EN TODA ESPAÑA L IMII 1. Xt) NlMII X H B M I M i B B O B B B O n O B S VaMUMS t a H a n ABC LO MAS SELECTO PUBLICIDAD SOLICÍTENSE TARIFAS Anuncios económicos. Reclamos. Anuncios por palabrts. Noticias- Informaciones. Administración: 55, Serrano, 55, Madrid N. i56. M A D R I D i 5 D E J U N I O Dfc 1905 PETRÓLEO GAL IHIPORTANTE REGALO A LOS LECTORES DE A B O Carrera breve y sin gastos. -No más rutina Por 5,50 poseías en Madrid ó 6,25 por correo, se entregará un tomo en tamaño 32 por 22, de la- importantísima obra nueva Teneduría de libros por partida doble, Cálculo mercantil, Correspondencia. Sistema métrico decimal, Inventarios, Balances, Operaciones, Prácticas de teneduría, Preparación de las cuentas para abrir y cerrar los libros y otros muchos datos in- teresantes, titulada: C o n t a b i l i d a d l u c r e a u t i l sisnplifiííada al alcance de todas las inteligencias, del profesor mercantil don Manuel F. Fnnl, con coya obra cualquiera persona puede hacer la carrera de Comercio y la do Tenedor de Libros en toda, su extensión teórica y práctica, y en el corto plazo de 30 días, sin necesidad de recurrir á los auxilios de Escuela, Academia ni profesor alguno. Dirigirse á D. Manuel F. Font, calle de la Magdalena, 11, principal, Madrid. CAOUCA E l I A 22 D E JUNIO A los pedidos se acompañará libranza del Giro Mutuo ó metálico en sobre monedero. ELO Cliocolates d e C a r a c a s Chocolates d e Oua. yaqiml. Chocolates d e Soconusco. Manuel Ortiz. -PRECIADOS, 4- -Teléfono 1470 ESPECIÜLES del Marqués del Heal Tesoro P í d a s e en los principales establecimientos liquidan 4.0 ü 0 camisas cab. blancas y do céfiro á 3 y 4 ptas. LA GLORIA, M o n t e r a 2 8 r O M P R n casa 70.000 duros ó dos de 35.000. Vendo hotel en San Sebastián, ó permuto por casa en Madrid. Mes. o Romanos, 30. Sr. Montes PRECIOSIDADES en blusas y trajes de señora, muebles y objetos. P e i a yo. 5, t i e n d a d e Silveria ¿Quiere Vd. verse libre de moscas, mosqui- bos, chinches, correderas, pulgas y polilla? Pida Vd. el insecticida LEYER. Es infalible. De venta en bodas las perfumerías y droguerías. T O D O S U VAL. OR por alhajasy papeletas del Monté I. A CASA QÜB: VIENOS COBRA MUEBLES DE OCASIÓN? Plaza del Ángel, 6. -EL CENTRO rRIi II E, 6 ABANICOS, SOMBRILLAS Y PARAGUAS. M. BE BIEGO. PUERTA BEL SOL, 13 CORAZONES HERIDOS 57 ...é bastante aburrido... á Ricardo que se marchaba p o r uno de los paseos, exclamó la primera: ¿Q u é significará esto? A i r de la Rochemordau, que ya había notado la falta de entusiasmo del joven, comenzó á inquietarse, á pesar de la confianza que mostraba su compañera, y dijo dirigiéndose á ésta: -M u c l j o temo q u e este matrimonio tenga que tropezar con algunas dificultades. i, -Paciencia, paciencia; va he concertado más de uno en mi en lo alto de su cabeza, sin nmguna coquetería. Su vestido, de un color claro, cortado p o r una modista de pueblo, disimulaba los encantos de su talle esbelto, aunque algo desgarbado. Sus facciones eran regulares, y sus ojos negros, grandes y un poco rasgados, tenían algo que denotaba el asombro y, hasta si se quiere, la cortedad. E n todo su aspecto había una especie de torpeza y de rusticidad triste, aumentada aún más p o r la timidez. A los veinte años. Juana de la Rochemordau no había conocido de la vida más que sus tristezas. Su infancia habíase deslizado junto al lecho de su madre, siempre enferma, y á la edad en que el espíritu se abre á todas las sensaciones, n o había visto más que llorar y sufrir. M r de Rociiemordau, que no había sabido hacer dichosa á su mujer, huía de aquel lugar en el que no había espacio para la alegría. Juanita, después de haber jugado sin estrépito en aquella misma alcoba, aprendió á leer, á estudiar y, sobre todo. á amar y á sacrificarse. La mayor ventura de la niña, su único regocijo, consistía en poder prestar pequeños servicios á su querida enferma y en atraer una sonrisa á aquellos pálidos labios. La madre y la hija se adoraban y se compenetraban. La muerte de M a d de Rochemordau arrebató todo lo que era alegría y ternura en el corazón de su hija. Juana tornóse huraña y sombría; á los catorce años creyó que su vida había terminado. S u padre, que nunca había hecho ningún mérito para hacerse amar, se consideró impotente ante aquel desaliento y no intentó nada para remediailo. Ante la mirada d e aquella niña juiciosa y reflexiva se consideraba juzgado, y esto ¡e irritaba. La idea de contraer un segund o matrimonio le absorbía bastante tiempo para ocuparse de su hija. J u g a d o r y gastador, había derrochado la fortuna de su primera mujer, y encontrándose otra vez arruinado, se casó con ¡una viuda rica, p e r o vulgar y d e baja condición. Juana, siempre contrariada en todo lo que su naturaleza encerraba de instintos nobles y delicados, vivió aún más solitaria, y aquella mujer que vivía en la casa de su padre era considerada para ella como una extraña. M a d de la Rochemordau lloró, se irritó, y todos sus dis-