Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. MARTES 3 DE JUNIO DE i 9 o5. PAG. 6 establece; comparaciones que no habrán podido menos de producirle piofunda tristeza, haciéndole reflexionar sobre la suerte que en España han corrido estas Ciencias, a las que el reinado del gran Carlos 111 auguraba un porvenir risueño, y para las que aquel monarca destinaba, como es sabido, el suntuoso edificio del Museo del Prado. Mas grandioso que este e incomparablemente mayor es el que en South- Kensington lle a el nombre de Natura History Mu eum, hallándose compuesto de un cuerpo central flanqueado por dos torres de más de 600 metros de altura, de dos alas que se extienden á uno y otro lado de aquel en una extensión total de más de 200 metros por 16 de anchura, y se termi 1 cada una pot un asto pabellón qut lrar en el esas series de animales alineados en los escaparates y uniformados hasta en sus actitudes, que lejos de instruir fatigan la atención del visitante, lo que se halla es multitud de vitrinas que contienen cada una de ellas un episodio de la vida de cada especie, sorprendido y tomado del natural por hábiles e inteligentes observadores y reproducido con escrupulosa exactitud. Una simple ojeada sobre ellas basta para aprender cuanto pueda haber de interesante en la vida de los animales allí representados; pero no esto sólo, sino que elevándose de lo particular a lo general, se procura además enseñar al publico cuanto se relaciona con los principios generales de la Ciencia, asi, la adaptación al medio, el mimetismo, la variabilidad de la esoecie los tipos de oigani- C URIOSIDADES MADRILEÑAS. SAN ANTONIO DE LA FLORIDA. La villa y corte ha cambiado por completo. Ya no se visten los madrileños con el negro paño segoviano, sino, por el contrario, de sedas de colores brillantes, cubriendo la cabeza de empolvada peluca. Las mujeres, melancólicas y enlutadas de sendas tocas, han rasgado el velo del templo de la seriedad y la negrura, luciendo en su lugar la airosa falda ó guatdapiés, llamada así por broma, pues apenas si llega á la mitad de la pantornlld, después de ceñirse de tal modo á las cade- EL REGRESO DEL RFY A ESPAÑA. LA FAMILIA REAL AL LLEGAR AL NUEVO PUENTE DE MARÍA CRISTINA DE SAN SEBASTIÁN l ot 11 ule e forma el dngulo del edificio. El cuerpo central, comparable a la nave de una catedral de estilo romano- bizantino, presenta en su fondo una monumental escalera que conduce á las galenas altas, y en cuyo primer descanso aparece la estatua de Darwm, como presidiendo aquel incomparable conjunto. Pero no es la grandiosidad y belleza del edificio, notab e, sin embargo, por la severidad de las lineas y la sobriedad en los adornos que en el domina, lo que atrae la atención del visitante, sino que bien pronto se olvida la impresión que aquel produce, atraída ¡a curiosidad por la riqueza y la disposición de las colecciones en él alojadas. El Museo británico, como la mayor parte de los de Europa, tiende á llenar dos fines: la cuitara pública y el progreso de la ciencia; al primero de ellos atiende con las colecciones expuestas al público, y al segundo con las inmensas senes que se conservan en los laboratorios y gabinetes de estudio, las cuales, como muchas otras colecciones de exposición, se desarrollan aquí en galenas perpendiculares al edificio principal Distingüese este Museo particularmente por el especial cuidado con que en el se atiende a que la presentación de los objetos este hecha de modo que resulte de su vista la mayor utilidad Daia el publico; asi es que en vez de encon- zación, las modificaciones que un órgano ó sistema de ellos experimenta en la serie anima! y otros muchos principios no menos interesantes y trascendentales, se hallan explicados por medio de ejemplos escogidos con el mayor cuidado y expuestos en las vitrinas de la nave central, ó desarrollados en las capillas que se abren a los lados de aquélla, logrando así lo que no se consigue en otros Museos y que debiera ser el objetivo de todos ellos: esto es, que una visita á aquellas colecciones instruya deleitando. El coste total del edificio, comprendido el lujoso mueblaje, todo de caoba, se ha elevado a unos 23 millones de pesetas, y la asignación de que disfruta, comprendido el personal y material, alcanza á millón y medio de pesetas. Los que no conciben aquí la existencia de un Museo como no sea para obtener de el la inmediata aplicación á la enseñanza universitaria, tengan este ejemplo presente y sepan, ademas, que en aquel Museo no se da otra enseñanza que la que resulta del examen de las colecciones, mucho más útil, sin duda, que la metodizada en cursos y programas, y que la universidad más próxima es ía de Oxford, porque en Inglaterra se atiende con igual solicitud a la instrucción del público en general, como á la de los que aspiran á grados académicos. B. ras, que tanto monta como verlas desnudas. El espíritu popular, subyugado por las auras borbónicas que trajeron las exquisitas elegancias de Versalles. y cansado de la rígida existencia que le hizo sufrir el desdichado D. Carlos 11, llega al desbordamiento de la alegría y el jolgorio, oyéndose por todas partes rasguear la vihuela, acompañada de picarescas coplas, con las que se han olvidado los salmos y rosarios... El buen rey Carlos 111, que ha perdonado á los pueblos sus débitos mandando pagar las deudas de sus antecesores, instituido la lotería, regularizado el correo y urbanizado á la villa y corte, ya vestida de limpio, oye los aplausos de los madrileños, que lo aman, dá idole cuando sale ruidosas ovaciones. Había fomentado D. Carlos las magníficas arboledas de la Florida, comenzando en ellas la devoción del paduano San Antonio al otro lado del río, y en la llamada pradera del Corregidor ya existía por entonces un pequeño adoratorio de este Santo, sostenido por la exclusiva limosna de las lavanderas. n mnuTni- i nuMiiuMUiniiTTrrrT ITII nmallín Tilnirffl pimm ni imrntni 1 rmi r