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SUSCRIPCIÓN PAGO A N T I C I P A D O POR CADA M E S España, pts. i,5o. Portugal, pts. 2. Unión Postal, 2 francos. Admini jtracJón: 55, Serrano, 55, Madrid NÚMERO SUELTO, CINCO CÉNTIMOS EN TODA ESPAÑA ABC N. i5o. MADRID, 9 DE JUNIO DE 1905 y muebles, últimos días de liquidación. P r c c i a í l o s 5 0 PUBLICIDAD SOLICÍTENSE TARIFAS Anuncios económicos. Reclamos. Anuncios por palabras. Noticias. Informaciones. Administración: 55, Serrano, 55, Madrid LA CERAüniCA INGLESA sigue liquidando con grandes rebajas todas sus existencias en su nuevo local hasta fln de mes. SASTRERÍA DE EL LOUVRE, 33 Y 35, ALCALÁ, 33 Y 35 PERDIDA Cartera do caballero nueva, en su caja; gratificarán: arretas, 41, p o r t e r í a sala ceden c. s. AtoPher. a 111, junto Antónó Martín cha, El gran crédito de esta casa está basado en que hace t r a j e s le r i c o g é n e r o s i n g l e s e s á 10, 12 y 15 duros con esmeradísima confección y e l e g a n t e c o r t e por tener l o s m e j o r e s c o r t a d o r e s le E s p a ñ a Gabanes con forro de seda, á 12, ÍA y 16 duros. Visítese esta casa. C a b a l l e r o le G r a c i a 10 y 12, e n t r e s u e l o s Nuevo Hotel Barcelona Construido ad lioc. Baño, teléfono, ascensor, luz eléctrica. Hospedaje, desde 6,50 pías. Almuerzos y comidas, desde 3 ptas. AFff LM. Ai KS, 7 esquina Preciados, 13, M A D I C I LO MAS SELECTO ARENAL, 16 Medallas, E e n d e n t i í s Pulseras y sortijas de petición, etc. Únicos talleres premiados en Exposición de Bellas Artes. del llarfjücsdcl icariesoro P í í l a s e e n l o s rin ip a l e s cstal leciuiientos Se ha enterado y acudo presuroso á comprar telas á la calle de F n e n c a r r a l líS y 15. V e n t a e x t r a j u d i c i a l porque se vende b a r a t o v e r í l a d Nadie compre vestidos de lana sin ver los que de gran fantasía da esta casa á 8, 10, 12 y 15 pesetas corle. S c í i a s p r e c i o s a s p a r a v e s t i í l o s y b l n s a s á 1,25, 1,50 y 2 pesetas vara. A l p a c a s n e g r a s b r o d i a las á 0,75, 1 y 2 pesetas. A l p a c a s l i s a s c a i l a n i a z o s e t a m i n e s g a s a s b a t i s t a s c é f i r o i i l p i s perenal e s y mil artículos más casi de balde. U n i a a s a u e v e n r t e l o s g é n e r o s b l a n c o s de algodón con más de 30 o de rebaja. V e l o s y m a n t i l l a s b l o n d a y c l i a n t i l i y á precios inverosímiles. N a d i e c o m p r e sin ver antes los precios del 13 y 15 le l a c a l l e le F n e n c a r r a l Casa en San Sebastián: AVENIDA, 3 8 GRANJA LADY AMHERST I r i e p n l (Guadalajara) Gallinas Lcf Jiorn (norteamericanas) l one oras incomparables. Las más l a c i i e s de criar, que más pronto se desarrollan y más B t a r a t a s de mantener. VENTA DE POLLOS De exposición. 8 pesetas uno. i Desde 50 pollos se hace un Escogidos. 6 uno. I 26 por 100 de rebaja. PRECIOSIDADES en blusas y trajes de señora, muebles y objetos. P e a yo. 5, tien 4l a le i l v e r i a SEÑORAS DE OCASIÓN? Blusas ya acreditadas en Modera Style Cedaceros, 2; faldas, trotteur, vestidos piqué y de hilo bordados se siguen cenfeccionando últimos modelos de París de todos precios. 91. A H a b i t a r t e B a r q u i l l o 1. 1. l e r e c h a MUEBLES Se alquilan, compran, venden y cambian. Horfaleza. 39. 1. ¿MUEBLES Plaza del Ángel, 6. -EL CENTRO 36 DIBLIOTECA DÉ A B C CORAZONES HERIDOS 33 -Entonces mi hermana no tendrá más que veinticinco mi! francos. -También hay un medio- -agregó M r Pierson; -nadie conoce la existencia de ese depósito... Basta ya, caballeiro! H u b o un instante de silencio. Ricardo, más tranquilo de lo que había estado hasta entonces, continuó con acento que indicaba una resolución firmemente adoptada: -Ya sabe usted cuáles son mis intenciones, y cuento con su cooperación para llevarlas á la práctica. Como tutor de mi hermana, renuncio en nombre suyo á la herencia de mi padre, y percibirá los veinticinco mil francos depositados en poder de usted. E n cuanto á mí, acepto todas las cargas de la liquidación, y unirá usted al activo lo que me corresponde de los ahor r o s de mi madre; estoy seguro de que si ella estuviera presente, aprobaría la conducta de su hijo. Además, puede usted repetir á los acreedores lo que dije á mi padre en su lecho de muerte: N o tendré un momento de reposo hasta que todos queden debidamente pagados. M r Pierson, más conmovido de lo que quería aparentar, leyó en la mirada del joven una inquebrantable resolución. T r a t ó sin embargo, de intentar un último esfuerzo. -H a c e usted mal, muy mal, y eso no le producirá más que pesares. Fíese de mi experiencia; va usted á luchar con lo imposible y á atarse de pies y manos, para no conseguir más que vegetar y arrostrar todo género de penalidades. Tómese usted tres semanas para reflexionar, un mes; nada nos a p r n i a -Créame usted; sé estimar todas las observaciones que me sugiere su amistad, y le estoy reconocido. P e r o para mí y para lo que pueda sobrevenir, ciertas cuestiones no se discuten siquiera; si dentro de tres semanas, de un mes ó de diez años, no pensara lo miiimo que pienso hoy, sería digno de compasión. M r Pierson le cogió las dos manos y se las estrechó con fuerza. -L o que hace usted- -dijo- -es una locura; pero es grande, es generoso y es noble. Después el notario cogió su sombrero y la cartera de sus papeles y salió apresuradamente, temiendo deiar traslucir su emoción producir de quinientos á seiscientos mil francos; en segundo lugar, con dos hoteles en París, que constituían la dote de su madre de usted, apreciados en unos ochocientos ó novecientos mil francos; y o espero que la venta de estos inmuebles cubrirá los créditos hipotecarios. E n cuanto á las demás deudas, el dividendo que podremos ofrecer será insignificante, si es que queda algo después de pagados todos los gastos. Ricardo estaba aterrado. Las cifras que había oído, excedían en mucho á lo que había previsto. Un sudor frío bañaba su cabeza. Inmóvil, con los ojos fijos en el vacío, volvía á rehacer mentalmente los cálculos de M r Pierson, tratando de luchar contra la evidencia. Después, y con cierta vacilación, exclamó: -P e r o mi tía... la S r t a Bremont, es muy rica. El notario inclinó tristemente la cabeza. -N o se torture usted- -exclamó; -yo la conozco bastante. E n diversas ocasiones he estado encargado p o r su padre de usted de arreglar sus cuentas con su hermana; una herencia en la que él había resultado beneficiado, estuvo á punto de p r o v o car una ruptura completa entre ellos. Tenga usted la seguridad de que su tía no dará ni un céntimo; su misma herencia ha de resultar problemática. Siento mucho tenerme que expresar en estos términos; pero en cuestiones de negocios, es preciso ver las cosas como son. Ricardo se había puesto de pie y, con la cabeza inclinada como abrumado p o r el enorme peso de su desgracia, paseaba en silencio á lo largo de la habitación. Al cabo de un instante se volvió á sentar, sujetándose la frente entre las manos. Deshonrado! -exclamó con un acento de amargura indecible. M r Pierson replicó: -Yo lo deploro sinceramente; pero permítame que le dé un consejo de amigo, y tómelo usted como tal. Enfrente de una situación tan espantosa, y aunque esto suponga un sacrificio inmenso, no le queda más que una sola cosa que hacer: renunciar á la herencia... Ricardo no le dejó concluir. Renunciar á la herencia de mi padre! Jamás; eso sería ver-