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a ¿4? F 3 sf í- K f J R: S! á- SUSCRIPCIÓN PAGO A N T I C I P A D O ron CADA MEi PUBLICIDAD SOLICÍTENSE TARIFAS Anuncios económicos. Reclamos. Anuncios por palabras. Noticias. Informaciones. Administración: 55, Serrano, 55, Madrid EspKña, p t t 1,5o. Portugal, p t t 2. Unión Postail. 2 francos. Administrilción: 55, Serrano, 55, Mtdrid N. 145. MADRID, 4 DE JUNIO DE 1905 NÚMERO SUELTO, CINCO CÉNTIMOS EN TODA ESPAÑA TflllONIO Señoras y Señoritas Tostadero de oafé. Aroma concentrado, con Eeal PriTÜegio, promiado en cuantas Exposiciones ha concurrido. Sucur! al e n M a d r i d K S P O Z Y M I N A 11. Fuera de preocupaciones necias y ridiculas: las que no se casan es porque no quieren, y lo conseguirán ventajosamente y mejor que en el Extranj e r o dirigiéndose al m u y a c r e d i t a i í o I F e l i p e Jiniéuoz, 4 uille d e Calvo AKetisi v u. o S, M a d r i d Discreción, formalidad y absoluta reserva como siempre. Todas se casan, y i contestan todas las cartas. SE COLOCAN CAPITALES en asuntos do verdadera garantía, al plazo que se desee, obteniéndose segura una buena renta, cobrada por trimestres adelantados. pvT- vrp- n r sobre fincas, censos, vitalicios, nudas U x l N J u I í i U propiedades, resguardo de fianzas, sueldos inamovibles, al comercio, sobre muebles y coches á retirar. VENTA DE MUEBLES T CUADROS ANTIGUOS T MODKRNOS DE BUENAS FIRMAS. VENTA DE COCHES Y CABALLOS, todo procedente de préstamos. HIPOTECAS DESDE EL 6 OíO ANUAL. LA PERLA DEL ADRIÁTICO 18, ATOCHA, 18 P. mumi, Infantas, U, pral. dchi. Di 9 í 1. Esta casa de noTcdades para señora ha adquirido l.OOO c o r t e s d e v e s t i d o s n o v e d a d los que vende al ínfimo precio de 5 6 0 c o r t e merece verlo. ATOCHA, 18, ESQUINA Á ÜROSAS P A 8 A H K T E 0 K 4i UII I 0 mejor tónico contra la debilidad senil ó adquirida. Neurastenia, u n a copita diaria alarga la vida rza y vigor. Borrel, P. Sol, 5. y Gayoso, Arena) Para campo y jardín Almacén- Fábrica de cestas, butacas do mimbre, garitas, veladores de campo, sillerías, cestas dt viaje y campo. Gran novedad en coches de niño. 40 por too de rebaja. l sííin i l l a d e toü Aii eic 1. Fábrica- Almacén de cestas. Por no poderlo atender sü dueño, se cede en condiciones excepcionales el Consultorio de ortopedia y gomas de la calle del C a r i u e u 21. -Dirigirse al propietario del mismo. Nuevo Hotel Barcelona Construido ad hoñ. Baño, teléfono, ascensor, luz eléctrica. Hospedaje, desde 6, ñ 0 ptas. Almuerzos y comidas, desde 3 ptas. CAPKLiLíAWKS, 7 esquina Preciados. 13, M A I I t I I SOMBREROS ziiT: s. r Fantasía para e a b a l l e r o i s y i t á ñ o s d 4 i 20 pesetas. P r e c i o fijo. MUEBLES Se alquilan, compran, venden y cambian. Hortaleza. 39, P É R E Z Y HERNÁNDEZ. -CRUZ, 4 4 e s q u i u a P l a z a d e l Aiigel. i6 BIBLIOTECA DB A B C CORAZONES HERIDOS i3 H D e los labios del enfermo salió un sordo gemido. V- -E s p é r a t e- -l e dijo; -cuando lo sepas t o d o me p o d r á s juzgar. Entonces, muy bajito, con una voz que llegaba apenas p e r ceptible á los oídos de Ricardo y que se elevaba paulatinamente, el padre hizo su confesión á su hijo. E r a como una invocación de todos sus recuerdos, rápida, completa, terrible; recordaba su vida y manifestaba su anhel constante p o r hacerla hermosa, feliz y envidiada, gastando con una despreocupación sin limites aquel patrimonio que pertenencia p o r completo á sus hijos; el olvido d e todos sus deberes, su egoísmo, y á la muerte d e su s u e g r o su cólera y su indignación al saber que n o dejaba nada á su hija; su cobardía en p r e sencia de las privaciones; su negativa á reducir el lujo de su casa, á pesar de los ruegos y de las súplicas de su mujer; y últimamente, desposeído de recursos, desesperado y a sus locas y temerarias especulaciones. Había comprometido capitales q u e n o le pertenecían, y aquella misma mañana había sabido que Itodo estaba p e r d i d o E l golpe, demasiado violento, le había paz de educar bien á sus hijos. Observando que esta m. ísión la desempeñaba á maravilla, se desentendió de ella, juzgando q u e hubiese estorbado á sus ocupaciones favoritas. Ricardo adoraba á su madre. L o que era, debíalo á aquella mujer superior y perfecta, y lo comprendía así. La madre y el hijo vivían en la más perfecta intimidad. Confidente de todos sus sueños de joven, de sus grandes entusiasmos y de sus r a diantes esperanzas, M a d Bremont veía entrar á su hijo en la vida con el corazón lleno de las más hermosas virtudes de la juventud, confianza, simpatía y desprendimiento. Contenta d e su obra, bendecía á D i o s P e r o la buena señora n o debía asistir á este porvenir con tanto esmero p r e p a r a d o A pesar del cariño d e que la rodeaban sus hijos, M a d Bremont parecía dominada desde hacía mucho tiempo p o r ciertos presentimientos que no acertaba á explicarse, y su salud se ib alterando visiblemente. Su marido, alejado como de costumbre de la casa, hacía aún más frecuentes sus ausencias, y Ricardo no notaba, sin sorpresa, que entre sus padres reinaba una gran contrariedad. M a d Bremont estaba herida mortalmente. E n el moment supremo sus últimas palabras habían sido para r e c o m e n d a r á Ricardo que cuidase de su hermana. -A ti- -le dijo- -es á quien confío la felicidad de M a r í a Estas palabras, aunque entonces n o conociese t o d o su alcance, se habían grabado profundamente en el alma del joven. Desde esta época hasta que ocurrieron los hechos que h e mos relatado al principio, transcurrieron cuatro años Había comprometido capitales qac no le pertcnccísn... En la primera linca de canuaics divisó al cochero.