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A B C VIERNES 2 DE JUNIO DE i 9 o5. PAG. 11 Loubet, el Rey, que camina lento, que levanta la cabeza para mirar á las balaustradas, desbordantes de damas suntuosas, y que sonríe, sonríe afable, contestando á la inmensa, atronadora aclamación que le saluda. Y cuando ha acabado de bajar la escalera y ha salido á la calle, todas las damas y los caballeros que le aclamaban, corren presurosos, febriles, al través del soberbio foyer, para llegar á la inmensa balconada del edificio y ver al Monarca subir en su coche. La plaza aparece radiante con millares y millares de focos eléctricos. Una muchedumbre formidable se agolpa en las bocacalles. Son las doce y veinte exactas. El Rey ha salido ya en su coche. La comitiva se pone en marcha. Salimos corriendo de la Opera. Frente á este teatro se extiende una recta avenida adornada con flores y banderas. Esta avenida desemboca en la plaza del Teatro Francés. Por aquí desfila la comitiva y entra en la calle de Rohan. Es corta esta calle. En el fondo está el edificio de las Tullerías que la corta, y á la derecha y á la izquierda corre la calle de Rívoli. La comitiva ha atravesado ya la plaza del Teatro Francés y ha entrado en la breve calle de Rohan. La multitud lo invade todo; una fila de agentes, vueltos de cara á las fachadas, bordea las aceras y EL ATENTADO de pronto, cuando el coche Real acaba R Ó N I C A E S- Yo ruego al señor de dejar la calle de Rohan y va á torcer CR 1 TA E S T A González Besada, hacia la de Rívoli, retumba una detonaMADRUGADA e s t e m u n d a n o y ción. Un griterío inmenso se produce; la enorme masa humana corre y se atropella; los caballos de los soldados saltan POR TELÉFONO Y T E L É- g r a m e n t e estas po- y patean; son derribadas las mesas y las GRAFO cas palabras desde sillas de los cafés que están en las aceras; los hilos telegráfi- se grita; salen coches en todas direcciocos á las cajas de la tipografía. Ellas ser- nes... y rápidamente, por todo París, virán para disipar infundadas alarmas. cafés, círculos, redacciones, se extiende H e terminado mi crónica anterior en la noticia. Se ha cometido un atentado el punto en que el telón de la Gran Ope- contra el Rey de España; los hilos interra cae pausado para finalizar el baile es- nacionales han funcionado; se ha dado á pañol La maíedetta. La función ha termi- la noticia proporciones desmesuradas. nado. Este baile tiene dos actos; es inYo he ido hoy al sitio donde cayó la terminable, es eterno, es abrumador, con bomba, hoy jueves, á las doce. Un comsus gitanos, sus boleros, sus fandangos, pacto grupo se renovaba incesantemente sus seguidillas. en e! centro de la calle. Llegaban damas La gente de las butacas y de los pal- en automóviles eléctricos y en landos cos ha ido poco á poco marchándose. blasonados, que miraban un momento la Media sala está casi vacía, el Rey per- leve huella y volvían á partir. Y esta huella manece inmóvil en su palco, y cuando es sencillamente un pequeño hoyo abiercae ei telón, suena un aplauso. Después to en el pavimento de madera y cubierto la orquesta rompe con la Marcha Real y de arena fresca. la Marsellesa; se grita ¡viva el Rey! y Los curiosos meten en él sus bastones, ¡viva la República! El Rey saluda son- pretendiendo sondarle. N o se podría riendo afablemente y abandona su palco, plantar en él una diminuta planta de clay entonces todas las señoras, con sus lar- veles. Labomba, á juzgar por esta huella, gos trajes de seda crujidora; todos los debía tener bien poca fuerza. Es muy caballeros, con sus fracs, dejan vivamente probable que, á caer debajo del coche sus sitios y corren presurosos por los anregio, no hubiera hecho más que causar chos pasillos del teatro, por las amplias escaleras. Reina un momento de confu- daños en éste, sin llegar á la persona del sión enorme y pintoresco. Llena los ám- Monarca. Y esto es todo. París entero pondera hoy la serenidad bitos el susurro de las sedas que arrastran. y despreocupación del Rey. Las muesTodos corren á posesionarse de las ba- tras de simpatía y entusiasmo van á relaustradas que dan á la monumental esca- doblar. Las parisienses, que estaban enlera por donde el Rey ha de salir. Sobre cantadas con la sonrisa en alto grado los escalones de mármol blanco lucen los bondadosa é ingenua de nuestro Rey, cascos de plata de la Guardia republica- juntarán ahora con más fervor, ante Alna y los vivos rojos. Se oye de pronto fonso X I I estas manos finas, blancas, el retumbar de una música que toca el sutiles, maravillosas, que ellas solas pohimno español. Aparecen las primeras seen en el mundo. figuras de la comitiva, y luego, al lado de AZORÍN lista que se puso en el palacio de la infanta Isabel. Por ¡a tarde fueron al regio alcázar, con el fin de saludar á la Reina y felicitarla, el duque de Tamames, el general Blanco, el obispo de Sión, el Sr. Montero Ríos, e! embajador de Austria, el ministro de Honduras, Sres. López Domínguez, Canalejas, Groizard, Polavieja, conde de Vilches, Villar y Villate, Azcárraga, Allende Salazar, Vega Armíjo, teniente fiscal de la Audiencia, Romero Robledo, marqués de Tavara, Capdepón, gobernador de Madrid, ministro de Agricultura, Marqués de Vadillo, de Instrucción Pública y otras muchas personas conocidas. I N F O R M E S VARIOS. El alcalde interi no de Madrid, Sr. de Blas, ha dirigido un telegrama de felicitación á M r Loubet y otro al duque de Sotomayor, para que éste haga presente al Rey la satisfacción con que el Ayuntamiento ha sabido que S. M resultó ileso del infame atentado de que fue objeto. AURA EN PALACIO. El Sr. Maura estuvo ayer en Palacio para expresar á la Reina su satisfacción por haber salido ileso el Rey del atentado de París. El expresidente del Consejo permaneció largo rato en las habitaciones Reales conversando con S. M K L SEÑOR P 1 DAL. Ayer se dijo entre gente política que se propone volver á la vida activa de la política D. Alejandro Pidal. M O L E G I O Uñ ABOGADOS. En nues tro número anterior publicamos la candidatura qae los distintos elementos del Colegio de abogados había acordado en definitiva, para evitar luchas y antagonismos en las próximas elecciones. Titulábamos dicha candidatura de concordia, pues, en efecto, los nombres de los tres notables jurisconsultos que la componen son de los que estiman y respetan tanto el elemento joven como el viejo, y de los que por no hallarse ligados á la política despiertan más simpatías. Pues bien, á última hora se ha roto, según parece, esa anhelada concordia, y elementos, así lo aseguran, importantes del Colegio, se disponen á votar otra candidatura de abogados nuevos y algunos de ellos casi inéditos. Por nuestra parte nada tenemos que oponer á tal propósito, si bien es justo consignar que la mayoría de los letrados del Colegio ve con más agrado que aspiren á ser diputados y, en una palabra, á constituir la junta, abogados que, como Alvarez Ossorio y Planelles, no intervienen para nada en política, que los que por razón de ideas ú otros motivos análogos, pueden llevar al seno del Colegio pasiones que distancien á los que por espíritu de clase deben vivir estrechamente unidos. I i NA DENUNCIA. Un abogado del Co legio de Madrid ha presentado una denuncia contra un compañero. La denuncia va dirigida al decano y en ella se refiere un hecho concreto para el que pide el denunciante un correctivo. UN PASANTE C El O CTAVA CORRIDA D E ABONO. toros señor duque presentó ayer tarde seis finos, bien criados y no mal puestos de pitones; pero como todos los que lleva lidiados esta temporada: esto es, mansos. El lidiado en segundo lugar fue el más bravo en el primer tercio; á los otros pasó tan buey como todos sus hermanos. Entre los seis tomaron 3i varas, dieron 19 tumbos y dejaron para el arrastre nueve acémilas, Y vamos con los matadores. Fuentes realizó en el primer toro una faena de muleta conforme las condiciones del cornúpeto requerían. Entró á matar con fe, y dio un pinchazo en hueso, saltando el estoque. Nueva ración de trapo para una estocada en buen sitio, dada con habilidad. En el tercero muleteó sólo y valiente, pero con baile, sufriendo unos achuchoncillos que, afortunadamente, no le afligieron. Al dar el primer pase á su tercer toro (quinto de la corrida) cae delante de la cara del bicho, librándose de un disgusto por la mansedumbre del Veragua. Entra con ganas de asegurar y deja media estocada en buen sitio. El buey se arranca de pronto y se lleva á Fuentes en la cabeza, sin que, por fortuna, haya que lamentar percance alguno. Dobla el toro y Fuentes escucha una ovación. Mató el sexto, sustituyendo á Machaquito, de una estocada deianterilla, después de uubreve y sereno trasteo. Puso banderi las en el último toro como él sólo sabe hacerlo, estuvo activo en quites y toreó de capa aceptablemente. Fue la mejor tarde que ha tenido en esta temporada. Machaquito, torea el segundo toro valiente y confiado, dándole una estocada corta y ladeada que tumba á su enemigo. Al cuarto le toreó metido en los pitones