Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Num. J 3o ABC Pág. 3 t Yiül X. TVJAmAt iaiJi FL GENhRAL RUSO K I P P T P E Y SU CSTADO MAYOR OYENDO L MISA CFIEB ADA EN MUKDEN EL DÍA 6 DE OCTUBRE CO (O PREPARACIÓN DE LA BATALLA DE CHEO Photo IU! ¡Pau! -balbuceaban unos. ¡Pau! -repetían otros atrepellándose para í- i diputado nacionalista por París M r Gabriel Syveton, huir, si no al Extranjero, por lómenos de los cari el que abofeteo en pleia Cámara al ministro de la Guerra, general Andre, ha aparecido muerto en su casa el d a ñosos trasportes de efusión. Pero poco á poco, y aun mucho á mucho, fueantes de comparecer ante el Trib inal para responder de aquel hecho La muerte fue por asfixia que le produjo un escape ron encarrilados hacia las jaulas que les habían serde gas en su despacho Todo los indicios son de que Syvevido de mansión en el viaje y los habían de servir ton se suicido, jgnorise por que motivos, y solo loe; nade encierro hasta pocas horas antes del sacrificio. cionalistas quieren improvisar una aureola al difunto, propalando la idea deque el diputado por París ha sido victima de- ¡Esto es insufrible! -gritaban otros congéneun ciimen También Boularger, el creador del naciona 1 smo, res al ser dulcemente depositados en el suelo de murió trag camente, sino que entonces no pudo crearse la golpe, con jaula y todo, desde el vagón. novela que ahora pretenden los inquietos nacionalistas- ¡Nos tratan peor que á cerdos! -clamaron otros sobre la cual jaula caía la de aquellos. ¡Señores, tengan ustedes un poco de cuidado, que me han estropeado la barba! -decía uno enfurecido y lastimado. ¡Y á mí el frac! -agregaba otro de relucientes y bien cuidadas plumas. ¡Pobrecitos! -lloriqueaba una gallina. -Así hacen con nosotras, sin la menor galantería, y apenas si protestamos. ¡Querría yo verlos á ellos aquí dentro y á nosotros fuera, á ver lo que pasaba! -vociferaba encrespado uno de los más grandes. -Mira: hazme el favor de no pisar tan fuerte, que estoy aquí encogidito para ver si puedo conciliar el sueño, porque no he conseguido cerrar el ojo en todo el viaje. ¡Eso es una falta de educación; para hacer esas cosas se vuelve uno! ¡No haberte puesto debajo! Se encalabrinan y alborotan los interlocutores, juegan los corvos y acerados picos, las ganchudas uñas, y á los pocos momentos corre la sangre de las congestionadas y carnosas barbas. Se impone la represión, y para ello asoma una vara nudosa por entre los travesanos de la jaula, cae repetidas veces encima de los combatientes, y cesa la lucha. GABRIEL SYVETON, DIPUTADO POR P R 1 S C U SE HA SUICIDADO EN SU CASA LA VÍSPERA Dfc COMPARECER- ¡Bárbaros! -protestan; ¡hasta en nuestros ANTE EL TRIBUNAL PARA RESPONDER DE SU AGRESIÓN asuntos se tienen que mezclar! AL GENERAL AMDRE Las jaulas forman ya una pila; los del piso bajo no pueden erguirse y andan jorobados asomando su cuello como vecinas curiosas; los de arriba se CRÓNICA, VIAJEROS EN JAULA alargan á placer. Pero los últimos serán 1o s priUnos cuantos vagaban sin rumbo fijo, aun cuan- meros. áo instintivamente buscando la salida cerca de los los de arriba ecupan la planta baja en el carro, V andenes de la estación del Norte. son objeto de burlas y aun mancillas en su rostro Ningún empleado ni mozo ni guardia acudía á por los muchachos, que les tocan el colgante moco, apuntándoles á los ojos siempre tan expresivos y sacarlos del apuro y a decirles: dándoles golpes en los costillares. -Caballeros, por aquí. Sino que, al contrario, dos individuos armados Asi es que cuando llegan á disfrutar de la liberde respetables vastagos de nudoso fresno, llega- tad provisional delante de la pollería, juzgan que ron enfurecidos, y sin tener en cuenta lo limpia es un sueño de su acalorada imaginación. que los extraviados tenían ¡a ropa, comenzaron á ¿Fuera de la jaula semoviente, y además con sacudírsela con extraordinaria solicitud y no me- amplios cazolones de pan mojado y con salvado á nos extraordinaria prisa. su disposición? ¡So tales! ¿A dónde ibais? Sin duda es un sueño. EL SUICIDIO DE SYVETON Una hilera de gente los contempla embebecida. ¡Quizás envidian su suerte y sus manjares! Pero ¡ah, que la felicidad es pasajera, y allí donde más sazonado se halla el fruto de la dicha, surge terrible la desgracia! Y así, de aquella hilera de gente embebecida se destacan algunos compradores que, después de elegir con la vista entre el grupo, cogen por las patas sin miramiento ni cuidado á varios de la dichosa grey los palpan y aprietan y se los llevan suspendidos cabeza abajo. Uno de los elegidos por sus morbideces, suplicaba así á su opresor: -Caballero, no es por mí, yo soy altruista; pero le ruego que me coloque mejor, porque voy á ponerme enfermo y les voy á sentar mal á ustedes. ROBERTO DE P A L A C I O NOTICIAS Y COMENTARIOS De la Prensa de estos días: Por orden del juez Sr. Escobar, el medico forense reconoció al Sr. Sonano y en el no hallo lesión algum Si es bufo que dos duelistas hagan como que se zurran y L, -e después el Juzgado haga como que los busca, mas bufo es contar que el uno pinchó al otro en la trifulca y luego le vio el forense... y no le encontró la pupa. ü SH En Puerto- Arturo, según ditalles de la situación de sus defensores, los oficiales en su mayoría se han quedado sordos ¿Conque allí, según se ve, á fuerza de ruidos gordos hoy la mayoría de los oficiales son sordos Pues somos en esto iguales que aquellos rusos valientes: aquí, entre o oficiales hay uruchos que son tenientes. iü u Cada día preocupa más á las clases menesterosas la cuestión délas subsistencias. Y un poco mas abajo: Estas noches dan á los abonados del Teatro Real La Tiebrea, interpretada por la Darclee... iQue cosas, Virgen Maríal Hay quien á costa de apuros come judías hoy día, ¡y en cambio mi amigo Muros se gasta en el Real tres duros para ver una judia 1 n n Pronto se dará punto á los alumnos de las Facultades y de los Institutos con motivo de las Pascuas. Mi chico, que estudia y bien, apenas comida toma, y yo deseo, no es broma, que llegue pronto el Belén solo para que le den á mi chico punto... y coma. JUAN PÉREZ ZUÑIGA