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Pág. 8 EL HEREDERO DEL TRONO AB e Núm. vios que envolvía el primer escrito del citado Presidente al emplear reticencias para herir á cuantos han consagrado su actividad y fortuna en crear industrias que sor vida y progres de la gente trabajadora. La opinión, juez supremo en estos litigios, juzgará y comprenderá por qué en nuestro país se retraen muchos capitales cuando se trata de dar vida á grandes iniciativas industriales, y el por qué de la preferencia de buscar un interés en papel del Estado en vez de gastarse en edificios y maquinaria sumas que producirían, sin el menor trabajo, un. a pingue renta. Ya lo saben las empresas periodísticas y los dueños de todas las casas tipográficas de Madrid. Nuestro caso puede servirles de espejo donde observen la situación á q u puede llevarles el PresiJjnte de la Asociación de Impresores. En adelante nadie podrá prescindir de parte de su personal, ni por el motivo más justificado; la casa que lo haga será castigada con una huelga, si no tiene la suerte de contar como nosotros con obreros que, haciéndonos la debida justicia y honrándonos con su confianza, han sido los primeros defensores de nuestra conducta y de nuestros derechos, demostrando con su sensatez, con su energía y con su caballerosidad que son dignos de cuanto hemos hecho y hemos de realizar en plazo breve en favor de ellos. V Nuestra respuesta no se hizo esperar, y en ella manifestábamos que contestaríamos cumplidamente en el momento que nos demostrase el secretario de la Asociación su derecho para someternos á un interrogatorio. Pocos días después, la Junta directiva de la Asociación de Impresores convocó á junta general, y á ella concurrieron nuestros obreros. Expusieron una vez más las razones que habían motivado la salida de sus compañeros, y agregaron que no se explicaban la actitud del Presidente atacando y tratando de perjudicar á la Empresa de Ulanco y Negro, cuando ellos, que eran los que trabajaban en su imprenta, estaban muy satisfechos y nada tenían que reclamar. Estas observaciones de nuestros operarios eran irrefutables, y viendo el Presidente malogrados sus propósitos de demostrar su omnímodo poder arrastrando á nuestros obreros á una huelga, insultó al jefe de los talleres y á algunos operarios más, motivando tan incalificable conducta la retirada resuelta de nuestra gente, indignada por tal atropello. Al siguiente día se daba dz baja en la Asociación todo el personal de máquinas, excepción hecha de unos cuantos obreros que, siguiendo los consejos del Presidente, abandonaron el trabajo. El escrito que enviaron á la Sociedad y que firmaron 8 maquinistas, 3 marcadores y 6 mozos, decía así: Los que suscriben, obreros de la imprenta de Illancoy Negro se ven en el caso de participar á la Jlsociación de Impresores de Madúd su renuncia como socios, á consecuencia de la incorrecta conducta del Presidente de la mencionada disociación en la unta general verificada en la noche de ayer martes 4. La falta de tacto del Presidente, tanto al redactar artículos publicados en la Prensa diaria como al llevar la discusión y las desconsideraciones que ha tenido durante el debate con algunos de los abajo firmantes, á los cuales insultó groseramente, les impone el deber, como hombres que no se someten á una presidencia tan inaceptable, de darse de baja en las listas de la Asociación, de la cual se separan definitivamente con esta fecha. Muerte del rey de Sajonia S. A. R. DON ALFONSO, PRIMOGÉNITO DE DOÑA MARI DE LAS MERCEDES, PRINCESA DE ASTURIAS (Q E P D HEREDERO DEL TRONO, SEGÚN EL REAL DECRETO PUBLICADO EL DJA 1 8 EN LA GACETA tot. Hanzen LA YASOCIACIÓN DE IMPRESORES LA EMPRESA DE BLANCO Y NEGRO En el mes de Agosto último nuestro querido colega 151 Imparcial abrió en sus columnas una información para que las clases obreras emitieran sujuicío acerca de la situación en que trabajan y viven. El ¡y de Agosto publicó un artículo titulado Cómo vive el obrero de imprenta, autorizado con la firma del Presidente de la Asociación de Impresores. En este artículo no se limitaba su autor á exponer las necesidades de los obreros de su clase y á abogar por su mejor remedio, como habían hecho los demás presidentes de las Asociaciones obreras, sino que recurriendo á reticencias mortificantes, como si este procedimiento fuese el mejor para estrechar los lazos de afecto que deben existir entre obreros y patronos, decía, entre otras cosas, que excepción hecha de los seis ó siete peiiódicos diarios que tienen imprenta propia y dos ó tres más de las llamadas de obras, donde los jornales de los operarios, lo mismo de máquinas que de estereotipia, están regularmente reh ¡buidos, el resto, hasta el número de 120 que aproximadamente existen, los jornales son sumamente mezquinos, tanto, que no alcanzan á cubrir las más perentorias necesidades. Y terminaba diciendo: Viga si tendremos razón para celebrar mitins de protesta contra todo el que, llevándose sólo del lucro de la avaricia y de la soberbia, no tiene para nada en cuenta la vida del obrero, que después de iodo es el que hace que el capitalista triunfe y derroche en orgías y bacanales, en lo que él carece de alimentación, habiendo pioducido todo. La Empresa de Blanco y Negro y A B C, considerándose aludida en tan injusto é intempestivo articulo, pues no podemos estar incluidos ni entre los periódicos diarios ni entre las imprentas llamadas de obras, se hizo cargo de él y contestó en estas columnas el día 25 de Agosto, diciendo que los datos aducidos por el Presidente de la Asociación de Impresores eran inexactos. Una comisión de nuestros obreros visitó además al citado Presidente rogándole que rectificara sus afirmaciones; pero él, no sólo no lo hizo, sino que publicó un nuevo comunicado en Imparcial insistiendo en sus injustos cargos. En esta situación las cosas, ocurrió en nuestros talleres un accidente: se rompió el electromotor de una máquina doble á la que servían un maquinista, dos marcadores y dos mozos. Desde que A B C, á fin de preparar su publicación diaria, dejó de ser bisemanal para publicarse una vez á la semana, había en los talleres exceso de personal, que aumentó, naturalmente, con el de dicha máquina al averiarse. Se acordó, en consecuencia, prescindir de una parte del personal sobrante (un maquinista, un marcador y un mozo) no sin explicarles la causa de su separación, por ellos perfectamente conocida, que no era otra, según decimos, que el exceso de personal por las razones indicadas. El Presidente de la Asociación de Impresores llamó á nuestros operarios y les pidió explicaciones sobre la salida de sus compañeros. Los convocados expusieron y demostraron la razón de la despedida. Pero el Presidente de la Asociación no estaba dispuesto á atender razones, y deseoso de demostrar que podía mandar como amo y señor en nuestros talleres, nos dirigió una carta firmada por el primer secretario de la Asociación de Impresores, exigiéndonos le explicáramos por qué habíamos prescindido de los servicios de los tres citados obreros. Antes de las veinticuatro horas se presentó, sin solicitud ninguna de nuestra parte, nuevo personal que nos ofreció darse de baja en la Asociación y prestarnos sus servicios en los puestos que habían dejado vacantes los obreros salientes, lo que prueba con toda evidencia que, afortunadamente, hay entre los obreros tipógrafos quienes nos conocen y nos hacen la debida justicia, Y como caso curioso, por cierto, merece citarse el de un guardia de Orden público de la pareja que prestaba servicio en la calle de Serrano, y que al enterarse de lo que ocurría se presentó, ofreciéndonos renunciar á su destino si aceptábamos su trabajo como marcador. Lo aceptamos, y en la casa está, vistiendo la honrosa blusa en lugar del decoroso uniforme. Tal es la historia de los hechos. Fáltanos agregar que gracias á la lealtad, á la honradez y á 1 energía viril de nuestros obreros, no han dejado de publicarse nuestros periódicos, como deseaba la Junta directiva de la Asociación de Impresores, sin fundamento racional alguno y sin otro motivo que el haber prescindido del servicio de tres obreros, con los que cumplimos hasta el último momento cuantos compromisos teníamos con los mismos contraídos. Y ahora preguntamos: si una Empresa como la de Blanco y Negro, que paga sueldos tan altos como la casa que más los pague; que ha empleado enorme capital, una verdadera fortuna, en montar talleres con sujeción á las mas estrechas reglas de higiene; que ha convertido su casa en escuela tipográfica donde, además de máquinas las más perfeccionadas, han venido obreros del Extranjero que han educado y hecho obreros españoles, dándose el caso de que muchos qu; entraron como mozos, aprendices y marcadores, sean hoy notables maquinistas que honran el arte tipográfico nacional; que da á sus operarios asistencia médica y botica gratis en sus enfermedades, además de la consulta facultativa dos días por semana en la propia casa de Blanco Negro; que á los enfermos les paga íntegro su jornal y á los inválidos para el trabajo les asigna una pensión vitalicia, como ocurre desde el año pasado, y cuenta que esta Empresa no lleva más de catorce años de existencia; si una Empresa así, repetimos, es de tal modo maltratada por el Presidente de los impresores asociados ó por los que se abrogan su representación, forzoso será reconocer que no hay estímulo posible para trabajar en nuestra patria. Pero nosotros creemos, es más, tenemos la seguridad de que la conducta de su Presidente no está de acuerdo con el espíritu de la Asociación de Impresores; nosotros creemos que en ésta hay muchos asociados, como nuestros obreros, que no cierran los ojos á la luz de la razón; que hacen justicia á nuestro derecho y á nuestros desvelos en pro del trabajador, eficaz auxiliar de nuestros proyectos y de nuestras tareas; que no menosprecian nuestros esfuerzos en favor suyo; que no olvidan concursos como aquel del Mérito Obrero que organizó Blanco y Negro, en el cual conseguimos que, además de nuestros premios, obtuvieran condecoraciones del Gobierno y magníficos regalos de los Reyes los obreros elegidos por personalidades tan salientes como Azcárate, Canalejas, Dato, Gasset y Romero; creemos, en fin, que el proceder del Presidente de la Asociación de Impresores no puede motivar que se crea á esta casa como Empresa que no paga á sus obreros, como Empresa merecedora de sufrir los quebrantos de una huelga y los: agra- I- -í n el castillo de Pilnitz falleció el día i5 del corriente el rey Federico Augusto Jorge de Sajonia. La enfermedad que le ha llevado a) sepulcro fue agravada, á juicio de muchos, por los disgustos que le produjo la fuga de su nuera la princesa Luisa Antonia. El finado nació el 8 de Agosto de i832 en el estillo don ha muerto, y sucedió en el trono á su hermano Alberto el 19 de Junio de 1901. Sueltos diversos a información fotográfica relativa al entierro de. S. A. R. la Princesa de Asturias, nos ha obligado á ultima hoia á retirar algunos artículos, entre ellos uno de D Luis Taboada y otro de D. José de Roure, nuestros ilustres colaboradores; originales que por no perder actualidad, aparecerán en el numero próximo. I BURLA BURLANDO I I n viajero muy afligido le dice al jefe de estación: ¿A qué hora pasa el tren directo para Madiid? -A las cuatro y cincuenta. ¡Dios mío! el caso es que voy á llegar tarde; está mi tío muriéndose y quería recoger su último suspiro. -Ah, pues póngale un telegrama para que aguarde hasta que usted llegue. Ccaja un caballero del tranvía, sube un joven al mis. no tiempo y ambos se tropiezan. El caballero va á poner en hora el reloj con el de la PueitT del Sol y nota que no lo lleva. ¡Ese me lo ha robado! -exclama, y echa á correr tras el tranvía hasta alcanzarlo; cuando lo logra, busca al joven con quien tropezó, le agarra por el cuello y le dice: ¡Venga el reloj, ó le estrangulo á usted! El joven, aterrado, le entrega el reloj; baja el caballero, y cuando llega á su casa le recibe su esposa diciendole: -Toma, hombre, toma, que te has ido de casa sin reloj. El caballero había robado el otro inconscientemente. I- -i 1 niño á su papá: ¿Qué es eso del peligro amarillo? El papá al niño: -La ictericia, indudablemente.