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Núm. 128 torno suyo más que caras hoscas; que come un huevo frito por todo alimento y duerme en mísero jergón; pero ¡mire usted que lo que tenemos que sufrir los amos! A lo mejor toma usted una cocinera, y lo primero que le dice es que ha servido en casa de un duque y que la daban quince duros y medio para la compra y la regalaban un corsé- faja todos los sábados y la ponían á dormir en cama dorada. -Bueno, pues háganos usted de almorzar, -se la dice. La interesada entra en la cocina y empieza por poner defectos á las cazuelas y por menospreciar las honradas sartenes. ¿Y voy yo á guisar en estos cacharros? -pregunta. ¡Naturalmente! Aquí no hay otros. -A este puchero le falta un asa. ¡Qué le hemos de hacer! -Yo no estoy acostumbrada á guisar en pucheros mancos. A fuerza de reflexiones un tanto depresivas para el amo, éste consigue que la cocinera haga el almuerzo; y después resulta que las patatas saben á aceite de hígado de bacalao, y la carne parece suela y el arroz engrudo. ¡Pero, Ramona, esto no se puede comer! Y contesta Ramona: -Son ustedes los primeros que se han quejado de mi comida, y no creo que sean ustedes más delicados que los duques. A mí ya me ha pasado tener que ayudar á hacer la cama á la doméstica en vista de que no podía conciliar el sueño cuando ella me la hacía sola; y en cierta ocasión tuve una cocinera tan torpe, que antes de freír los huevos me llamaba á mí para que le dijera si estaba bien caliente la manteca. -Señorito, venga usted. -Estoy escribiendo. -Pues déjelo usted todo, que esto es más interesante. ¿Qué ocurre? -Hágame usted el favor de tenerme la sartén mientras yo vuelvo la tortilla. Todo el mundo habla de la crítica situación de nuestro Erario, del grave conflicto de las subsistencias, de la invasión del clericalismo y del menoscabo de la soberanía nacional el día que se apruebe el Concordato; se habla de todas estas cosas, y en cambio se hace caso omiso de otra gravísima cuestión: la del servicio doméstico. Yo puedo pasarme sin Maura, sin solomillo y, si á mano viene, sin cura, pero no puedo pasarme sin criada; lo cual es mucho más grave que todo lo que dicen los periódicos acerca de la actual situación político- económico- social. Luis T A B O A D A ABC LA CORONACIÓN DEL REY DE SERVIA EL CBTRO OE LA MONARQUÍA SERVIA ÚLTIMO RETRATO DS S. M. PEIJRÜ 1 KAKAGE 0 RGEV 1 TCH CON 7O1 AS SUS INSIGNIAS LAS FIESTAS DE GRAUS (HUESCA) CORONA Y JOYAS -ISCHA EN PARÍS CON ORO VIEJO CORONA BIZANTINA KARAGEOPGEVITCH DE LA ANTIGUA DE LA CASA EL DANCE Y TRENZADO DE CINTAS EN LA PLAZA MAYOR Fot. B. Agtúlar BROCHE DEL MANTO REAL USADO EN LA CORONACIÓN Fots Kasuvil