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Num. j 2, ABC Pág. 5 por los siglos de los siglos y no se seque jamás el amargo manantial del dolor y de las lágrimas! ¡Día feliz aquel en que la humanidad sepa poner el corazón y la cabeza á igual a tura, y á un mismo nivel la bolsa y el amor! Habrá más tranquilidad, aunque haya níenos poesía... Felicitemos, no obstante, á nuestra convecina por el resultado de su labor, que excediendo del tipo de los gemelos corrientes, no ha llegado al de los gemelos de cadeneta... Felicitémosla, pero deseando que el caso no se repita... Y he aquí en este deseo consignada la inferioridad de nuestra especie. La hembra de cualquiera de los animales domésticos- -para citar solamente los que están más á la mano, -nos ofrece de una vez un puñado de hijos, como la cosa más natural y sin presumir por ello. La gallina incuba su bandada de pollueios, y la perra y la gata, cumpliendo su misión reproductora, lanzan al mundo innumerables vastagos y á todos los atienden y alimentan... L: mujer, compañera del rey de la. creación y por ende re aa consorte, se satisface con dejar un príncipe después de grandes dolores y trabajos. Y cuando por excepción pasa del número, la bendicen los estadistas y la celebran los escritores... ANTONIO PALOMERO LA FERIA DE LINARES -1 L. rf ALMA AMERICANA O carta firmada por una dama cubana; como un jirón de nubes desgarrado por el viento que deja transparentar un fragmento de cielo, había en jos trazos apretados, menudos y firmes de mi comunicante, la huella de una esperanza débilmente acentuada. Me parecía ver entre lineas una tristeza melancólica algo impregnada de romanticismo, un vacro ensueño de o r o o N o hace muchos días llegaba á mis manos una extensa ENTRADA AL PASEO DONDE ESTA EL REAL DE LA FERIA l pt. Corral y Mairá mujer. idealista que rechaza con violencia las crudezas de la vida positiva. Esta clase de mujeres va desapareciendo de todas partes; hasta la literatura se complace en desterrarlas de la novela, pintándonos siempre á la hembra dolorida por el sufrimiento, ó á la hembra impúdica, miserable esclava de la Naturaleza, fatalmente sujeta al yugo del hombre. Tal vez sea esto un fenómeno que responda á un estado particular de psicología social; lo cierto es que la carta de esa señora americana me produce extraña impresión, y veo claramente el reflejo de un alma delicada, cubana por el nacimiento, pero española de corazón. No resisto al deseo de copiar algunos párrafos que pintan con matices impregnados de ternura sentimental una aspiración idealista digna de meditación y de respeto. Yo no sé por qué- -dice- -aún flota en nuestro ambiente el sentimiento español; los yanquis nos impusieron durante algunos meses una disciplina americanista; el impulso de sus millones transformó á nuestra ciudad, trabando algunas grandes vías, derribando viejas murallas, haciendo derroches de iniciativas emprendedoras y maravillas de activ: dad; pero seguíamos pensando en español, sintiendo en español. ¿Será esto debido á la influencia poderosa del idioma? No lo creo; el lenguaje es en este caso un factor muy importante, pero nada más que un factor. Me dispensará usted que haga aquí una pequeña digresión. Hace varios años, en unas excavac ones practicadas en las afueras de México, se halló un ídolo de piedra de la religión primitiva; er un dios azteca, de facciones duras, borrosas, á las que el granito desprendido y recortado le daba un aspecto de extraña solemnidad, de misterioso simbolismo. Durante todo el día se trabajó en apartar la tierra que lo ocultaba, y casi por entero al descubierto se le dejó en las primeras horas de la noche. Se comprenderá la importancia del hallazgo recordando que todos los virreyes de México habían destruido los templos, estatuas, ídolos y dioses de la antigua religión mexicana, para que el cristianismo no tuviera que luchar con las sombras de la idolatría. Pues bien; á la mañana siguiente, cuando los trabajadores fueron á reanudar su tarea, seguidos por muchedumbre de curiosos, se vio con inmenso asombro que el dios azteca, el ídolo primitivo, estaba cubierto de flores; manos superticiosas, con religiosa solicitud, habían improvisado multitud de guirnaldas, cubriendo con ellas la estatua y esparciendo flores á su alrededor. Este atavismo religioso, esta prueba de persistencia misteriosa, tal vez de una ingenuidad infantil, la relaciono mentalmente con el hecho indudable, real, de fácil comprobación, alejado de la vulgar idea de patriotismo, de que en Cuba se ama hoy, si puede decirse así, con irías ardor y más vehemencia la memoria de España. Nada se hace para fomentar estas relaciones; no hay nada que avive estos sentimientos; pero tenga usted la ssguridad de que las mujeres cubanas y las de toda América latina sienten la nostalgia española. Lc dirán á usted qu: casi todas las americanas van á París; no es culpa nuestra que sea París el centro de la elegancia universal; p? ro tenga usted la seguridad, y pudiera citarle muchos casos- de que antes ó después de pisar tierra francesa, las americanas visitan alguna población española. -Cordita. Por la copia, PUENTE SOBRE LA RÍA DE PONTEVEDRA 1 tw- 1 1- lsM NDAMIAJK MONUMENTAL PARA LA INSTALACIÓN DE UN TABLERO METÁLICO EN UN PUENTE SOBRE LA RÍA DE PONTEVEDRA, Fot. Hevia. LA CANALIZACIÓN DEL MANZANARES CARMEN DE BURGOS SEGUÍ OPERACIONES DE SONDAJE QUE SE PRACTICAN AHORA JUNTO AL PONTÓN DE SAN ISIDRO Fot. Vtrrec