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Núm. ABC LA ROMERÍA DE SAN ROQUE EN V 1 GO s y- r 3 ií i V! -r- CAPILLA DE SAN RQQJE bN LA FINCA DEL CONDE DE VILLAR DE FUENTES BAILE DE LA DANZA EN EL PATIO DE LA FINCA DEL CONDE DEL VILLAR B repando por una ladera del cerro donde se asienta e! castillo de Castro, por un ancho paseo con muchos y frondosos arboles, que domina la bahía por uno y otro lado, y la riente y siempre verde campiña que gatea por las cumbres, se llega a la posesión del conde del Villar de Fuentes. Es legendaria la costumbre de ir en romería por la fiesta de San Roque- -Santo muy milagrero y que tiene mucho valimiento para los aldeanos- -a la mencionada posesión, y en ella, por espacio de tres días, se mezclan las fiestas profanas con las religiosas. Junto al fervor idolátrico de la sencilla aldeana que cumple una promesa arrastrándose de hinojos en la comitiva que da vuelta á la capillita donde está San Roque, y los que aumentan los millares de ex votos de cera que en forma de piernas, brazos, pechos, ojos, corazones y cuerpos, guarecen al Santo en la procesión hasta hacerle desaparecer, esta el otro fervor no menos idolátrico también de los que apuran los jarros del apetitoso y agrillo vtnho de Coya, consumen las rosquillas de Rivadavia que en hondos cajones exhiben las aldeanas, los melones y sandías por carretas, las peras, las sabrosas manzanas, las ostras tamañas como platos, los diminutos morrunchos y los croquei, las voluminosas empanadas de fresca sardina, las lluras y los pollos. Y todo este fervor, tanta idolatría parecen indiferen- BAILE EN EL ROBLEDAL DE LA CITADA cía comparados con el entusiasmo que despliegan los romeros y romeras en divertirse cantando, bailando y escuchando las coplas alusivas que va entonando en cada corro la nube de ciegos Paganinis, acompañados por el bullicioso compás de la pandereta. La romería de San Roque no se parece a nada de lo que haya semejante en Castilla ni en ninguna región de España, es peculiarisima, típica, especial; una fiesta en la cual se reúnen muchos millares de personas con el exclusivo y sano objeto de comer mucho, beber mas, y divertirse aún mas, si es posible superar a lo anterior. Y con beber mucho, porque ese vinillo gallego tienta á beber, y mas servido en! as hondas y blanquísimas cuneas de loza, fresco y bien oliente, bajo las enramadas de la robleda ó junto á los parrales, nunca origina pendencias. Y es que no puede hacer mal vino e que no lo es. Nunca entre aquella multitud de familias de todas las clases sociales, congregadas allí en grupos á la sombra de seculares arboledas, surgió la disputa que pone la navaja ó el cuchólo en la mano, como sucede, por desgracia, en la mayoría de nuestras romerías, aun aquí en algunas poblaciones del interior de Galicia. Y es que la familia viguesa es la bondad, la dulzura misma personificada, la franqueza realzada por la sencillez. Y los dos caminos que conducen á la romería se llenan y se vacían de millares y millares de personas que acuden hasta de las parroquias del contorno, y nada desagradable ocurre. Van y vienen como infinitos hormigueros las jardineras de mimbre, los coches de camino y los viandantes; cada grupo lleva su provisión para la respectiva lobada, un ancho cesto repleto y con. copete cubierto por una servilleta. Allí irían vituallas suficientes para resistir un asedio de ocho días... de no estar en San Roque. Pero por San Roque se come mucho en Vigo, y por las otras fiestas también. Todo la hace ese diablo de vinillo de Coya, tan apetitoso, tan estomacal y tan sano, agradable y fresco, que hasta sustituye al agua. Por la mañana, en los tres días que dura la romería, acuden los romeros á la fiesta religiosa de la capilla, á la procesión; por la tarde rinden culto á Heliogabalo y á Baco en hs infinitas tabernas (merenderos que decimos en Madrid) que hay bajo los robles, o simplemente 4 en el suelo del bosque delicioso. Músicas militares, las de los pueb os y las típicas danzas, alegran y animan todavía mas aquel trozo de paraíso. Pero las danzas merecen párrafo aparte. Una tropa de individuos trajeados con el más refinado arte de lo grotesco, sombreros de copa alta ó de paja con cintajos y plumas, c h a q u e t a s blancas, pantalones blancos, azules ó encarnados, pañuelos de seda ¡qué sé yo cuánta c o s a! acompañados del gaitero, el tambor y el bombo, danzan al compás de sus sonoras castañuelas, en torno á la capilla y luego en el patio de los dueños de la finca. Van con A ellos unos cuantos muchachos vestidos con huecas FINCA sayas y refajos, altos sombreros adornados de cintas de seda, plumas, abalorios y colgantes, con enormes pendientes de oro en las orejas, anchas y valiosas pulseras en las muñecas y un verdadero escaparate de joyas rancias en el pecho y en el cuello. Cuando han terminado su danza, el barril de vino y las monedas de plata que la prodigalidad del dueño de la finca les concede, hacen felices a danzantes, gaiteros y tamborileros. Va cayendo la tarde; los cohetes y las bombas rompen por entre el ramaje y estallan muy arriba, dejando una estela de humo; las músicas tocan con verdadera furia, el ambiente marino se filtra por el bosque, y las ambulantes y soñolientas coplas de los ciegos llegan acá y alia, comparando á los romeros con deputados, magnates, mentstros y generales. Su primera tonada suele ser: Vengo á dar muy buenas tardes, estrella del firmame. ito. de esta banda vengo alegre y aquí me encuentro contento. Y sigue la mujer del pandero: Este es familia de atento, devina reina y su alteza, viva flor de caballeros y amparo de su pobreza. Y torna el ciego del violín: Dtose aumente su riqueza en cadena de memoria: cuanto dé a los desgraciados, Vtose lo premie de gloria. Luego sigue improvisando; sigue la fiesta hasta clarear el día, se encienden farolillos, y el regocijo no cesa hasta dos días después de haber comenzado. ¡Cuánta envidia tendría la de San Isidro si conociera á la de San Roque! ROBERTO DE PALACIO Vigo, 18 Jlgosto NOTAS DE SPORT Terminadas las regatas con la prueba de balandros que hubieron de disputarse la magnífica Copa de la Liga Marítima, ganada por Gorri, del marqués de Tovar, hoy San Sebastián se prepara á la celebración de otro de los más importantes y hermosos números de las fiestas con que la Comisión de festejos del Municipio obsequia anualmente á los forasteros. El numero de referencia es el Concurso hípico, que promete dar mucho juego y por el cual reina gran animación y entusiasmo en la veraniega corte. Dícese que para tomar parte en él están inscriptos los más afamados sporísmen civiles y militares ya conocidos en estas lides del turf por sus triunfos en la mayoría de los Concursos celebrados en la presente temporada, y si á esto se añade que se espera concurran al mismo valiosos elementos del Extranjero, dicho queda que la hípica fiesta resultará muchísimo más brillante que la del año pasado. Los esfuerzos de la Sociedad Hípica Donostiarra no se limitan solamente á la celebración de estos animados Concursos, y en su estímulo por la práctica de este sport, han proyectado á su vez la celebración de unas carreras dz caballos que si, por premuras naturales del tiempo, no pueden este año llevarse al terreno de la práctica, serán un hecho en el próximo venidero. Al efecto, los Socios de la Hípica de San Sebastián, en unión con otros no menos entusiastas sportsmen andaluces, han examinado detenidamente el terreno conocido por los Juncales, hallándole, á lo que parece, muy adecuado para su deseo de formar allí un hipódromo. Bien por las iniciativas y entusiasmos de esos gentlemens guipuzcoanos, cuyos esfuerzos, tenacidad y constancia tienden de hermosa manera á colocar la culta capital del Cantábrico á la altura de otras afamadas poblaciones veraniegas del Extranjero. EL PRÓXICONCURSO DE SAN SEBAST I A N NUEVO HIPÓDROMO EN LOS JUNCALES MOTO- NAPHTA COPLAS DE CIEGO Estos días a la Prensa las noticias agradezco de que Juan esta en Cestona y en Zaldivar esta Pedro y Fulano esta en Biarritz y Mengano está en Oviedo porque así se que estoy libre de encontrarme aquí con ellos.