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Núm. 114 ABC Pág. diese facilidades para viajar, contando como primera facilidad la economía, y como segunda la comodidad, que es lo que se hace en otros países, y por eso se viaja tanto en ellos. Las Compañías ferroviarias han entrado por el buen camino. Ellas y el público en general resultarán beneficiados. Los que no puedan veranear se quedarán ponderando las excelencias que tiene Madrid, para soportar hasta con deleite los rigores del calor. Es una de las manifestaciones del sagrado derecho del pataleo. Porque convendrán ustedes en una cosa: que sólo deja de veranear el que no puede. Por gusto nadie se queda en la Corte. El gusto para todo bicho viviente es descansar quince ó veinte días, ó treinta ó sesenta, y cambiar de vida y respirar otros aires, y alejarse temporalmente de Madpd, para cogerle después con más gana y más cariño. Esta es la verdad, y afirmar otra cosa es reñir con la sinceridad. Los asistentes á los Jardines del Buen Retiro, que son también los abonados á la playa de Recoletos protestan ahora porque el Gobierno pretende arrebatarles aquel sitio de fresco recreo para hacer un edificio destinado á Correos y T e légrafos. Si el asunto se sometiese á un plebiscito popular, el proyecto ministerial tendría una votación de tres á cuatro mil votos en contra por cuatrocientos noventa y seis á cuatrocientos noventa y siete mil en pro, ó cuando menos, papeletas en blanco. Votarían en contra todos los vecinps que pueden gastarse diariamente una peseta y se la gastan en entrar en los Jardines. A los que no pueden hacer ese gasto, que son la inmensa mayoría de los madrileños, el proyecto les es simpático, ó cuando menos les es indiferente, porque de los Jardines no pueden disfrutar. Las tres ó cuatro mil almas que, á lo sumo, los frecuentan, defienden sus Jardines con entusiasmo. El resto del vecindario no los considera suyos porque no puede adquirir el derecho diario de disfrutarlos dos ó tres horas, y veranea de noche en el Prado, en los bulevares, en la Plaza de Oriente, en el Paseo de Rosales, y en último caso en las calles donde vive, en amena tertulia sobre la acera, porque no se le da Jardines gratis, ni Retiro abierto é iluminado, ni paseo alguno con atractivos de luz y música En el plebiscito perderían los jardinistas- -como pierden la noción de la realidad cuando alegan que Correos y Telégrafos no estarán bien en la plaza de Castelar porque el sitio está lejano del centro de la villa, como si Madrid no aumentase en población y en radio y como si dentro de diez ó de doce años no hubiese de ser, si no lo es ya, la citada plaza el centro de la Corte; -perderían en el plebiscito, porque no había de ir la mayoría inmensa del vecindario madrileño á votar para que ellos se diviertan antes que dotar á Madrid de un edificio que, con los otros tres que forman la citada plaza, harían de ella una capaz de competir con las más hermosas y monumentales de las mejores capitales extranjeras. Además, ni los Jardines son jardines ni su centenar de árboles, si á tantos llegan, deben perderse, porque sitios hay bien necesitados de ellos adonde poder trasplantarlos. Amén de que ese amor á los árboles tiene mucho de platónico, porque arboleda frondosa que ofrece bajo sus copas saludable fresco tiene, por ejemplo, la Florida, el lugar más hermoso de cuantos tiene Madrid en sus alrededores, y no la pisan los jardinistas, ni los no jardinistas, ni casi alma viviente. Y si tomase la palabra para alusiones el Botánico, más céntrico que aquélla, haría probablemente idéntica manifestación. El veraneo en Madrid tiene pocos recursos; pero querer reducirlos á sólo unos Jardines del Buen Retiro, que de jardines y de retiro bueno tienen muy poco, es tanto como admitir que los pájaros gustan más de encerrarse en una jaula dorada que volar en un campo, por limitado que sea. ÁNGEL MARÍA C A S T E L L UNA FIESTA ESPAÑOLA EN PARÍS r 1 LOS BAILADORES ANDALUCES, Y EN EL PONDO LOS PELOTARIS VASCOS, EN LA FIESTA CELEBRDA EN EL FRONTÓN t 7, EL ESCENARIO DEL IMPROVISADO TEATiRO DE FLORES EN EL FRONTÓN PARA LA FIESTA ESPAÑOLA Fots. Rol Trcsca y C. a EL ASUNTO PERDICARIS EN TÁNGER BIBLIOGRAFÍA CONFESIONES LASFO, NOVELA PORDE UN PEQUEÑO FILOSOJ. MARTÍNEZ RUJZ. MADRID. FE, 1904. UN VOLUMEN EN 8. DE 124 PÁGINAS. DOS PESETAS. El pequeño filósofo va todas las mañanas al Retiro; todas las tardes al Ateneo; todas las noches á la redacción. A veces. le encuentro; á veces voy á buscarle. Hablamos; mejor dicho, hablo yo y el pequeño filósofo me escucha. Esto es mucho; esto es algo portentoso y admirable. La mayor parte de los españoles no sabe escuchar á quien tiene algo que decirles. CRUCERO NORTEAMERICANO BROOKLYN 9 3 EL ACORAZADO INGLÉS H M S. PR 1 NCE OF WALLES FONDEADO EN AGUAS DE TÁNGER, Fots Marcos BUQUE INSIGNIA DE LA ESCUADRA YANQUI EN TÁNGER Esa mayoría está habituada á atender, tan sólo á quien le habla en forma oratoria, es decir, á quien nada tiene que decir; porque ya sabréis que en forma oratoria, desde que el mundo es mundo, no se ha dicho ninguna cosa nueva. Leed la Oración por la paz, de Isócrates, ó el Discurso por la corona, de Demóstenes, etc. etc. y no aprenderéis absoliitamente nada. Hay un libro de cierto, Sr. Palacín y se titula Eí fondo de la oratoria y el fondo del orador. Leyéndolo se viene en conocimiento, de que uno y otro fondo son la vulga- dad y la nada.