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Núm. 114 ABC EL CORPUS EN PARÍS Pag. 3 ECOS DE VERBENAS 1 a ribera del Manzanares, el paseo del Prado y los barrios bajos ofrecen en esta época del año un espectáculo muy pintoresco. A lo largo del paseo de San Antonio de la Florida, ó del salón del Prado, ó de las calles de los barrios populares, lucen armazones de vieja madera y remendada lona, alegres farolillos y mostradores bien repletos, los clásicos tenderetes dispuestos en largas filas a ios lados. Aquí, el Tío vivo, con su organillo central, extrañas carrozas de madera y encabritados caballos de cartón; allí, la freiduría de churros y buñuelos, con sus viejos candiles de resplandor escaso y amarillo, mesas desteñidas, sucios taburetes, hombres con gorros y mandiles blancos, camareras muy entalladas, muy risueñas, muy habladoras, con muchas flores en sus peinados, rizados exageradamente; allá, el puesto de macetas con sus grandes tiestos de geranios, de claveles dobles, de albahaca y de palmeras, tras los cuales se desgañifa el vendedor pregonando á voz en grito su olorosa mercancía; acullá, la típica vendedora de cacahuets, avellanas, almendrucos y otras menudencias, que grita con toda la fuerza de sus pulmones, puestos los brazos en jarra: ¡Torraos calentitos! ¡Torraos! El pueblo de Madrid, el verdadero pueblo de Madrid, acude en masa á las verbenas. En todas partes suenan los organillos dando al viento sus notas alegres, rápidas, nerviosas, que al mezclarse en el espacio parecen reir con risa de musa popular. Otras veces suenan despaciosas, pausadas, con perezosa cadencia de un ritmo atrayente y soñoliento, míen tras la multitud zumbante, reidora y feliz, baila en parejas bajo los árboles copudos, que mecen en sus ramas farolillos polícromos... Todos gritan y cantan y bromean y ríen, como animados por un espíritu bohemio ambulante y feliz... Los típicos pañolones de Manila dibujan talles mórbidos y gentiles de hermosas mujeres. Caen graciosamente los largos flecos hasta el borde de los vestidos y se columpian en las caderas cimbreantes. Las mañuelas, tiradas por escuálidos caballejos, avanzan trabajosamente entre la multitud nerviosa y atronadora, luciendo dentro de ellas la gracia y la belleza délas mujeres madrileñas, que sonríen desde el coche contestando á la descarga de requiebros que las dirigen desde todos sitios... La luna alumbra el cuadro pálida y esplendorosa, y por sus rayos parece que suben hasta el cielo, como por escalas de luz, alegres y vibrantes los ecos de la verbena... LA BENDICIÓN DE LA FESTIVIDAD DEL CORPUS EN EL ATRIO DE LA IGLESIA DE LA MAGDALENA, DE PARÍS, EL DOMINGO INFRAOCTAVA DE DICHO DÍA Fot. Royer Los accidentes ó la declaración de ellos ha ido en auMás completos son los datos en lo que respecta á la mento no interrumpido durante el año, pues en Enero hora en que ocurrió el accidente, pues para total de se declararon 72 y en Diciembre 1 38, habiendo sido casi éstos falta sólo en tres semejante detalle, y resulta que constante la progresión; y lo mismo puede decirse con las desgracias aumentan á medida que avanza la jornada, relación á años anteriores, pasando de 582 en 1901 y variando algo las horas que dan mayor contingente según 978 en 1902 á la actual cifra de 1 i38, que acaso a) con- la estación del año. vertirse en definitiva aumente en 40 ó 5o unidades. Estudiando este punto y dividiendo el año en dos El hecho de que aumenten los accidentes es- -aunque partes, que comprende una- -verano- -los meses de Abril parezca bárbara paradoja- -síntoma excelente, porque en á Septiembre, y la otra los restantes, tenemos que las realidad indica que se cumple cada día mejor- -ó menos horas que dan el mayor contingente de desgracias son mal- -la ley de accidentes, no que éstos crezcan en número. las cuatro de la tarde y las once déla mañana, es decir, JUAN VALERO DE TORNOS Del total accidentes, 894 tienen consignado el día en las últimas horas de la jornada ó de la fracción de jornaque ocurrieron, y reduciendo el día del mes á día de la da; y cuando el verano alarga los días, cambia la hor? i que da e) máximo de accidentes, trasladándose de las accidentes: OS ACCIDENTES DEL TRABAJO EN semana, tenemos que se han producidoen martes vijj 4; en cuatro á las cinco. Asimismo se nota la disminución en En lunes, 16 a; en viernes, 146; MADRID miércoles, 136; en jueves, 121; en sábado, n 3 endo- verano de los accidentes en la una, las dos y las tres de la tarde, horas de siesta. Según noticias, los accidentes del trabajo registrados mingo, 7 2 en el Gobierno civil durante el año pasado- -la cifra es Conviene advertir que durante el tiempo estudiado En suma, la estadística de Madrid confirma verdades provisional aún- -ascienden á 1.238, repartidos como hubo dos fiestas que cayeron en sábado y una en viernes, averiguadas por estadísticas extranjeras; algún día vetesigue: y también que para fundar hipótesis en los datos del cua- mos si las confirma asimismo una estadística de toda Varones adultos, 1.093; hembras ídem, J 4 ni- dro anterior, sería preciso estudiar las causas de los acci- España. dentes, tarea imposible con las noticias que poseemos. ños, 1 1; niñas, 100; ancianos (más de 61 años) 20. JUAN JOSÉ M O R ATO L LA CORRIDA DE TOROS DE LA ASOCIACIÓN DE LA PRENSA Z i T i 1 it- i V f jT Í Í J J -i %5 r V Í- 1 -W ii, v- rf: -ísfcf s: 1 t r- ASPECTO GENERAL DE LA PLAZA DURANTE LA CORRIDA ntonio Fuentes brindando la muerte de sir primer toro á la presidencia. Ei distinguido diestro sevillano fue objeto de ana estruendosa ovación al salir al redondel y tuvo que ir saludando al publico de toda la Plaza. Después de la muerte de su primer toro, en cuya faena hizo alarde de su inteligencia y de su suprema elegancia, volvió á ser aplaudido con entusiasmo por sus admiradores, que premiaron así su labor y probaron su carine al matador que se brindó á tomar parte en la corrida de la Prensa no obstante su delicado estado, como consecuencia de la herida que sufrió en una corrida de Zaragoza el año pasado. Fot. Ascujo ÍA