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Pág. 2 ABC Núm. 107 f EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA FRANCESA, M R LOUBET, ENTRANDO EN ROMA CON EL REY VÍCTOR MANUEL EL DÍA H. A DE ABRIL ULTIMO Fot I oí y Su Los cínicos y el cinismo 1 a ciencia emprende todos los días un ataque contra el misteno de la vida interior Se aspira a saberlo todo, a conocer el origen de todo La curiosidad humana es insaciable Antes, la religión señalaba fronteras a la sabiduría, acordonaba los limites del conocimiento Hoy gracias a la irónica y consoladora teoría de que el hombre es un animal metafisico y de que las religiones no pasan de ser caminos que hemos abierto en las horas de angustia para llegar al sosiego interior, la religión, It- jos de contener o moderar las audacias científicas las espolea El orgullo de los hombres se subleva contra ese impávido quietismo de la Iglesia ante los problemas espuituales que angustian a la humanidad Perduia, a despecho del tiempo, la doctrina de la predestinación, tal como la fijo San Agustín para explicar nuestras debilidades y nuestras caídas El D ¡os lo peí tinte, es una forma del fatalismo tan rotunda como el estaba escrtto La Iglesia defensora del libre arbitrio, necesitaba disimular las quiebras de esa teoría y se amparo en la doctrina de la predestinación prohijada y defendida por algunos santos padres Somos dueños de escoger entre el bien y el mal dice, pero cuando cedemos al mal, es que Dios lo ha consentido para redimirnos luego poniendo a prueba nuestra fe y nuestra fuerza La doctuna como se ve, no marra F) o r que somos cínicos ¿Que es el cinismo Un estudio muy prolijo de Emilio Tardieu aspira a fijar claves que nos orienten al través de esas obscuridades ¿Sera porque, entre la nobleza y el cinismo, la criatura humana opta voluntariamente por el segundo ¿Sera porque Dios T s hace deliberadamente cínicos para devolvernos mas t ide la piedad y el candor A despecho nuestro nos r ¿belamos contra esas puerilidades que han inventado los hombres para empequeñecer la idea del poder divino Mauricio Míeterlmck sostiene que Dios debe asistir al espectáculo de nuestros pecados con la divertida indulgencia con que presenciamos nosotros una querella de nuestros perros domésticos sobre una alfombra Esa conjetura del gran poeta me parece mas verosímil que la ferocidad que atribuyen a Dios desde Tertuliano al cura panoco de mi distrito ¿Por que somos cínicos Emilio Taidieu abre dos caminos al cinismo uno positivo, que comprende la sequedad cordial, la indiferencia que no interroga el por que de las cosas la astucia que sí abstiene, la cobardía que elude y el escepticismo burlón que se mofa Esta modalidad cínica es cruel irónica agresiva y satánica Falstaff el personaje de Shakespeare, y Swifft el autor de El pan de T- iliput son dos ejemplares muy visibles de esa categoría del cinismo El otro camino abierto por Emilio Tardieu a los cínicos es positivo y en el se alinean la ambición desenfrenada la fuerza despótica, el ínteres pronto a todas las contemporizaciones, la voluntad de dominio y de placer, la perversidad activa y les exptoits du sadisme Es el egoísmo consciente que se absuelve la sanción que damos a núes tros instintos brutales es en una palabra, el salto que da la humanidad sobre todo lo bueno lo noble lo pía doso y lo grande que han ingerido en nuestras costumbres las religiones y las filosofías El cínico desprecia todo eso se animaliza y se envilece Es mal amigo hijo ingrato marido egoísta padre desdeñoso Toda su persona es un trono para el Y sobre ese trono se asientan sus pasiones sus deseos sus apetitos y sus indignidades En lo intelectual su máxima asesora es aquel a frass de Gorgias Nada existe y si existe no puede ser conocido, y si es conocido no puede ser demostrado pijmilio Tardieu no ha estudiado aun el cinismo aplica do a la política Si se decidiese a emprender un viaje a España aquí le facilitaríamos materiales para ese trabajo MANUEL BUENO PAPELES VIEJOS Madrid, 1 d Mayo de 1860 kuerida Mana Hoy he cumplido tu encargo yendo a ver a Carolina Coronado en su domicilio de la calle de Alcalá Voy a satisfacer tu curiosidad Carolina e hoy una mujer de unos cuarenta años, alta elegante, con una hermosa cabellera negra que cae en grandes bucles sobre sus hombros Tiene ei color moreno pálido, la frente alta el arco de las cejas bien delineado la nariz recta y la barba de un dibujo correcto un perfil verdaderamente griego Los ojos son negros muy grandes capaces de reflejar todo los matices de la pasión y la boca bien delineada, de labios gruesos, un poco vueltos húmedos y carnosos, i on una expresión de sensualismo que no esta en armonía con la pureza soñadora az la mnada y la severa dulzura de sus acciones Estaba vestida con un traje de lana azul marino liso y ajustado que dejaba ver un camisolín de batista blanca con cuello alto y gran corbata anudada como las gastan los hombres lina rosa encarnada con un ramo de hojas verdes, sujeta al descote, daba una nota alegre a la majestuosa figura de nuestra poetisa Carolina estaba sala M r Perry su esposo que como sabes es secretario de la Legación de los Estados Uní dos había llevado de pas 0 i sus hijas Me recibió en el despacho, en el cual se veían por todas partes los ramos de flores y las macetas que invadían hasta la mesa de escritorio Carolina es muy tierna muy femenina y se esfuerza en paiecerlo aun mas cuando la virilidad de sus versos la hace aparecer varonil Lo que mas atrajo mi atención fue un cuadro del Di vino Motates colocado frente a su mesa de trabajo Representa a Santa Teresa en actitud de escribir y la figu ra de la Santa la dulce exaltación del amor místico se retratan de tal modo en Carolina qiii el cuadio parece un retrato suyo Testimonios de admiración de sus amigos llenan la es tancia, allí esta la corona dedicada a Rodriouez Rubí i noche que se estreno La T ueda de la Foiluna, y que el ha puesto galantemente a sus pies Vi el álbum con mas de 820 poesías de nuestios mas notables escritores y entre ellas una muy bonita de Pepe Espronceda Allí estaban las obras de Santa Teresa lo que no pu de hallar por ninguna parte fueron los veiso de Safo ni el estudio que tu deseas Le pregunte por u obra ios genios gemelos pero no conseguí que me dejase ver ningún ejemplar, pues ha puesto un empeño singular en destruirla Estudiando noches enteras las obras de Teresa y Safo Carolina tuvo una visión de los sentimientos de las dos nadie mejor que ella podía comprenderlas Dice en esa obra que yo recuerdo haber leído Mu chas veces el amor se hace profano por el objeto sensual que elige Muchas veces se idealiza el amor poique se consagra a un objeto inmaterial Carolina siente que el amor va unido siempre al corazón como el perfume a la rosa el fijarse en un objeto detei minado es una circunstancia que depende de la ca sualidad Por eso concibió a Santa Teresa con la voluntad sometida a la superstición apartándose con miedo del amor de los hombres, que se le presentaba como culpable para ir a exhalar su pasión al pie de la Cruz El amor de Teresa, para Carolina, tenia tanto de carnal como de divino La división tiene mucho de falsa y metafísica di e Jesús se materializa a los ojos de la San ta Safo de espir tu semejante a Teresa tiene la libertad de pensamiento y de costumbres del paganismo idealiza a su amante lo espiritualiza le ama como a un dios y convierte la pas on por Faon en amor divino, mientras Teresa ama a jesús como si fuese un hombre Esta es la síntesis de este estudio que tanto deseas co nocer Carolina lo escribía hace bastantes años Litando su mente y su corazón Jibre de preocupaciones absolvían a Safo y compadecían a Teresa cuando ningún conven cíonalismo pesaba sobre su espíritu de poeta- ioy han pasado los años la vida pictórica y tranquil c una su inspirac on, esta influ da por las ideas que ID