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Núm. 106 Aquí me tiene usted olla vez, en el seno de la mayolíct. A Be furiosamente, pues además presentaba en la parte externa diez erosiones grandes. El Juzgado emoezó á instruir diligencias y dispuso la ausentes, y layando, en un sitio próximo á la choza, María Pastora Domínguez, esposa de este último. Entró en la choza Antonio Vega y se apoderó de una arquilla en que Castillo guardaba 1 23 pesetas. La mujer de Castillo, al apercibirse de la acción, trató de impedir que Vega se llevase el dinero, forcejeando ambos y desparramándose las monedas, hasta que, por ultimo, el acusado cogió una pequeña hacha ú hocino que había próximo, dándole un golpe en la cabezaá María Pastora, que instantáneamente cayó muerta; como los hijos de ésta, Manuel, de cua 1 tro años, y Juan, de dos, empezaran á llorar, el criminal dio á cada uno de ellos un golpe con la misma herramienta, matándolos también. Después, Antonio Vega ocultó el dinero y las botas -Bienvenido sea aquél que, habiéndose alejado momentáneamente del redil de sus mayores, torna de nuevo á reconocer mi jefatura indiscutible, -dijo Maura. ¿Es veldad que va usted con nuestlo sobelano á la indusllial Balcelona? -Verdad es. -Ni una palabla más, -añadió Peílejín, girando sobre sus talones. Y al día siguiente tomaba el tren en la estación de Atocha, á fin de hallarse en la ciudad de los Condes cuando el presidente del Consejo hiciese en ella su entrada. Faltaban dos días para el fausto acontecimiento, y Pellejín los dedicó en absoluto á preparar las cosas de manera que el arribo de Maura fuese algo así como el suceso más trascendental de la presente centuria. Habló á los mozos de la fonda para que acudiesen al paseo de Gracia provistos de una bandera nacional y dos repollos, símbolo de la patria y de las legumbres nacionales; conquistó la voluntad de un limpiabotas de la Ram- bla, que hasta aquel momento venía siendo libertario en sus ratos de ocio; convenció á un cochero de punto algo borracho y anarquista de suyo, y compró dos docenas de bengalas de colores, distribuyéndolas entre los chicos para que las quemaran á la puerta del alojamiento del presidente. Hecho esto, fue á ver al marqués de Comillas, á quien encontró envuelto en una sobrepelliz y firmando la correspondencia, que es un modo como otro cualquiera de hacer compatible las prácticas religiosas con los negocios navieros. -Yo soy Pellejín- -le dijo, -el centinela avanzado de Maula. Vengo á Baícelona á piepalaí el tliunfo de nuestlos ideales. PEDRO FERNÁNDEZ 1 ÓPEZ, LOCO MUERTO EN EL H O S P I T A L DE MADRID, CRÉESE QUE VIOLENTAMENTE prisión é incomunicación de dos enfermeros, un mozo y un vigilante de la sala de observación de dementes donde Pedro ingresó. El esclarecimiento de este hecho miste- -Mejol que mejol. Pol mucho Higo nunca es mal rioso interesa mucho al público, á quien toda pena le paaño. Lleyo aquí cualenta y ocho holas y ya cuento recerá poca si, como se. cree, se trata de un crimen. con doscientos y pico de vivas pala Maula. AdeSESINATO DE É Valencia acaba de verse en UNA MUJER juicio por jurados la causa semás, le echalemos una colona de fióles natulales y uz EN VALENCIA g ¿contra José Velasco Porsiete palomas. car, acusado de haber esperado Comillas sonrió. á Teresa Balaguér oculto en la Senda del Aire, el día 14. ¿Por lo visto es usted un verdadero entusias- de Marzo de 1902, de seis á seis y media de la mañana, ta de D. Antonio? -preguntó á Pellejín. arrojándose sobre la Teresa y abusando de ella para degollarla después cori: un arma blanca. El veredicto la- -jSoy frenético! -Ya he mandado construir un arco, -objetó Comillas. A EL CRIMINAL ANTONIO VEGA Y SU MUJER MARÍA HINOJO Fot- l í Aguado -Eso basta para que yo le quiera á usted desde este momento como á un hijo. -Glacias, malqués. ¿Quiere usted tomar algo? -Tomalía unas cuantas acciones de la Tlasatlántica. -No sea usted bromista... Pellejín limitóse á tomar la puerta y corrió á la estación del ferrocarril. Hallábanse esperando al presidente unos cuatrocientos policías secretos, cien guardias de seguridad vestidos de paisano, cincuenta guardias civiles sin disfraz y muchísimos otros vigilantes de ojo avizor y chaqués pasados de moda, procedentes de las casas de préstamos más acreditadas en la capital del Principado. Pellejín esperó impaciente que llegara el tren; y no había hecho más que entrar en agujas, cuando henchido de frenesí y sin tener en cuenta que mil ojos le contemplaban, comenzó á gritar: ¡Viva D. Antonio! ¡Viva el único y veldadelo jefe del paludo conselvadol! sustraídas y participe? a su mujer con posterioridad lo que había hecho, entregándole dieciséis pesetas por si le hacían falta durante la ausencia de él. La sentencia dictada por el Tribunal condena á muerte á. Antonio Vega. Respecto dé sttmujer, fue sobreseída la causa. El día de Jueves SALTO Y HO- á las ocho de la Santo de 1902, noche, la cuaMICIDIO: UNA J O V E N H E- drilla de ladrones compuesta de Miguel Galindo (a) BusROICA gueta, Antonio Almodóvar Cochinito, Agustín Peinado (a) Cañamón, Indalecio García (a) Gozque, con otros dos, y disfrazados y armados, penetraron en la casa de Pedro Melero, de la aldea de Pozo de la Serna, próximo á Valdepeñas, para robarle; arrojáronse precipitadamente sóbreles tranquilos moradores, y sin que pudiese evitar que mataran al Pedro Melero, su hija Ramona (cuyo retrato publicamos) joven de dieciocho años, que se hallaba sujeta y amenazada con un puñal por uno de los criminales, arre- A r- i t -i J r i- V J -i i i i 4 Después, sin cesar de agitarse, esperó que el coche donde venía Maura llegase al andén, y, rápido como una corza, antes de que pudiera echar pie á tierra, fue á estrecharle contra su corazón... Pero cíen garrotes cayeron sobre la cabeza del malaventurado Pellejín. ¿De dónde procedían aquellos garrotazos? ¡De la policía! Luis TABOADA U ¿Á K CRÓNICA DE CRÍMENES UN el triste hecho M UERTE DE EL conmovidaenconHospital GeneLOCO EN ocurrido el HOSPITAL DE ral de Madrid. Pedro FernánMADRID dez López, de cuarenta y tres años, portero de una casa de la calle de Goya, ingresó el día 17 en el Hospital General, previo consejo facultativo, y acompañado hasta aquel establecimiento por su esposa y un guardia de Seguridad. El siguiente día apareció muerto en su lecho el desgraciado demente. Practicada ía autopsia, encontraron los médicos que el finado tenía doce costillas rotas y fracturado el esternón, todo lo cual demostraba que el cadáver había sido golpeado La opinión está profundamente EL CRIMINAL JOSÉ VELASCO POIÍCAft Fot. Qidmcx sido de culpabilidad, y la sentencia ha condenado á José Velasco á diecisiete años, cuatro meses y un día de reclusión temporal por el delito de violación, é igual pena por el de homicidio. era acaba un crimen HOMICIDIO É horrendo. de juzgar en la maOcurrió INCENDIO EN ñana del 1 1 de Junio de 1903, JEREZ entre diez y once; el procesado, Antonio Vega Romero, dirigióse á la choza enxjue habitaba con su familia José Castillo Moreno, en la dehesa de Los Caños término de Jerez de la Frontera, en ocasión en que Castillo y su hijo mayor estaban L lOBO, TRIPLE E 1 i ado d e J. er FTM- LA HEROICA JOVEN RAMONA MELERO Fot J. Majan bato á éste el arma, y les- hizo huir á todos, hiriendo á uno de ellos y salvando asi á su madre de! a muerte. La vista de lá causa se ha celebrado estos días en C udad Real. Los seis criminales han sido condenados á cadena perpetua.