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Pag. 6 L CRIMEN DE PAREDES ABC Núm. 94 mientras que el segundo es una siembra dramática, una vulgarización teatral- -como se ve en el teatro de Belleville, de París, y puede comprobarse en nuestro Novedades cualquier domingo ó día de fiesta, -hablaré de éste. Según Eugenio Morel, el teatro popular tiene, en primer término, un fin de higiene pública. Los trabajadores acuden á la función no ya solamente á esparcir el ánimo, sino á fortalecer la energía física por medio de un sosiego saludable Después, y ya alzado el telón, el obrero halla en las representaciones una fuente de energía revividora que sostiene y exalta su espíritu. Sírvele, al par, de luz para su ensombrecida inteligencia, porque la comedia ó el drama despiertan su cerebro y le enseñan á juzgar de los hombres y de las cosas. Y finalmente, puesto que el teatro para la clase pobre no es un acto ordinario, sino un acontecimiento, una solemnidad en cada casa, también entraña el regocijo y la alegría, y es por consiguiente un positivo restaurador moral. Hay en el artículo de Morel una observación muy curiosa. El teatro- -dice- -da á estas buenas gentes que se entusiasman, emociones, deleites, felicidades... Eso que las religiones llaman la otra vida Y así es: cuando uno de esos jornaleros atentísimos se agita en su asiento del teatro por una ternura ó por un odio de la escena, la blusa es una casulla pobre y el trabajador un sacerdote del ideal. El teatro popular tiende, pues, al cultivo de la bonhomie, al aprovechamiento de ese entusiasmo ingenuo y ardoroso que huye de los irreverentes paliques del Español v se refugia en el silencio de misa de Novedades. Propónese, además, el teatro para gente del pueblo, redimir al trabajador del yugo de la crítica, yugo tan de ia entraña burguesa, que el tendero que va al teatro lo primero que hace es preguntar: ¿Qué dicen los periódicos de ia obra? Y en último término- aunque éste sea acaso el principal, -la tendencia del teatro demócrata es eminentemente socialista, no sólo como medio de educar á la masa, sino como instrumento de asociación. Un pensador estimadísimo, Camilo Sainte- Croix, lo ha profetizado diciendo: teatro popular será socialista ó dejará de ser. Aquí, por lo que toca al socialismo escénico- -no en las obras, que de esto no hay que hablar, sino en el procedimiento de representarlas, -apenas si hay otra cosa que las veladas en los Centros obreros y- -descartando el matiz musical- -los orfeones regionales. De teatro para el pueblo, exclusivamente popular, únicamente democrático, estamos en ayunas. Y es lástima, porque los llenos de Novedades sor. un argumento en contra; no caben silencio mayor, atención más recogida, pensamientos más ávidos ni corazones más propicios que los del buen público creyente. Y bien mirado, es un crimen esto de que en campos tan fértiles y en tierras tan soleadas y fecundas no haya otras siembras que las de J ocambole. En Paredes, pueblo de la provincia de Palencia, se cometió el día 4 de este mes un espantoso crimen. Gregorio Valdajos, que hace poco salió de presidio, mató de un tiro á su mujer Vicenta Barón (a) Monjera, de la que estaba separado. Realizado el crimen, puso fuego á la casa donde vivía la víctima, y después disparó el arma contra sí el Gregorio sobre la sien derecha, quedando en gravísimo estado y muriendo poco después. Hará próximamente de dieciséis á dieciocho años, Gregorio Valdajos contrajo matrimonio con Vicenta Barón, la cual lo hacía en segunda? nupcias, y de cuyo primer El. CABSVER DE VICENTA BARO 1 S ASESINADA POR SU MARIDO GREGORIO VALDAJOS, matrimonio tenía una niña de EN EL DEPO. ilTO JUDICIAL ANTE EL JUZGADO pecho. Al año de casados, Gregorio y Vicenta tuvieron sucesión, y el primero, sin duda para que su hija pudiera en su día disfrutar sola de los bienes que tenía el matrimonio, concibió la criminal idea de hacer desaparecer de este mundo á la niña del primer matrimonio, y al efecto, intentó matarla de una manera cruel. Los Tribunales le impusieron la pena de catorce años de presidio. Cumplidos éstos, en su mayor parte por indultos, volvió al pueblo deEL CADÁVER DE GREGORIO VALDAJOS, PARR CIDA, INCENDIARIO Y SUICIDA cidido, según había dicho en Fols. W Vázqu alguna ocasión, á cumplir su promesa de matar á su mujer, á quien creía culpabi; de la D E L TEATRO POPULAR, CRÓNICA pena que se le impuso. Hace unas noches, á los postres de una cena amigable, Dicenta, Cadenas, Viérgol, Fernández Shaw y el que esto p I lunes 8 por la tarde se celebró en el teatro Espa- firma hablábamos del Teatro Libre. Después el fogoso ñol un ejercicio escolar por los alumnos de las clases de cronista ha expuesto en EZ Liberal, amen dz una catilinaDeclamación que en el Conservatorio dirige el ¡lustre actor ria contra el abono, la necesidad de crear un teatro indeD. Fernando Díaz de Mendoza. El espectáculo resultó sim- pendiente, con todas las soberanías del arte puro, con pático en grado sumo. todas las amplísimas libertades de una estética señoreada. La obra puesta en escena fue la hermosa comedia de Lope Algún crítico respondió á las excitaciones de Dicenta de Vega, refundida por Bueno y Valle Inclán, titulada Tuen- con la ritualesca fórmula de me adhiero A la hora ie Ovejuna. La interpretación fue de unidad admirable, y en ella se presente, ninguno, que yo sepa, ha expuesto las consideraciones- -á mi juicio de rigor en ocasión tan oportuna veía la mano del notable actor y cariñoso profesor. Se distinguieron mucho la Srta. Concepción Oria en su como ésta. Yes el caso que, por unos y por otros, sigue papel de Laurencia: es una actriz de quince años, muy bonita la casa sin barrer. de cara, que dice bien, se mueve con soltura y habla con enNo voy yo á ser más papista que el Papa. Pero llega cantadora naturalidad; y el Sr. Rivero, que hizo de modo á mis manos La J evue á Arl dramaiique y en ella un admiperfecto el personaje de Usteban. rable estudio de Eugenio More! sobre el teatro popular; Para todos hubo muchos aplausos y frases de estímulo. y como tengo para mí que el proyectado Teatro Libre El público hizo cariñosas manifestaciones de simpatía á María Guerrero, á Fernando Díaz de Mendoza y á los de- debe ser consecuencia del genuínamente pobre, porque el más artistas del Español, que trabajaron en la obra como primero es una selección- -y ahí están como ejemplos Antoine, en París, y el teatro Jntitn, de Barcelona, -comparsas. Ejercicio escolar en el Español ¡Cuánto más ganarían el pueblo, los autores, y, sobre todos ellos el arte, si en vez de arrinconar á Novedades porque su público es de posada, arrinconásemos á Apolo y la Zarzuela, cuyo público de irgabinete bien amueblado representa el último grado de la vacuidad! CRISTÓBAL DE CASTRO ESCENA ÚLTIMA DE LA COMEDIA FUENTE OVEJUNA REPRESENTADA EN EL TEATRO ESPAÑOL EN LA TARDE DEL LUNES 8 DEL MES CORRIENTE, POR LOS ALUMNOS DE LAS CLASES DE DECLAMACIÓN QUE DIRIGE EL SR. DÍAZ DE MENDOZA EN EL CONSERVATORIO Fots. Baglletfo