Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Hág. 5 más de sus trabajos diarios, otros de gran atracción que se están ensayando expresamente para esta fiesta. Con objeto de atender los insistentes deseos de asistir á la fiesta manifestados por grai número de personas, a Comisión ha decidido conceder derecho á invitaciones para la misma í todos los que se suscriban á la T evista Azul hasta el día 1 de Febrero. ABC yesca) y viene la catástrofe. Algo de esto ha ocurrido alguna vez en el Extranjero. I os tramoyistas y asistencias de nuestros teatros consti tuyen ese factor importantísimo de que hablo. Cuando llega el caso, se convierten en héroes. Por razón de mi oficio he pasado la mayor parte de mi vida en los bastidores de los teatros y he visto muchos principios de incendios sofocados inmediatamente por el arrojo temerario y la bravura indomable de esos obreros, en muchos casos con grave riesgo de sus vidas y casi siempre sin que el público se apercibiera del peligro que le amenazaba. Recuerdo- -entre otros hechos de la misma índole- -que en el antiguo teatro de Variedades (alfindestruido por el fuego unos cuantos años después) se inició un incendio una noche con el teatro Heno di oente, v de telón afuera radie- se enteró de nad; Empezó el fuego en el telar per una bambalina, y no bien rué notado, faca en mano y con despr ció d; la vida, lanzáronse a! telar como ágiles marineros, 1 tramoyistas y asistencias, y á cuchillada limpia aislaron primero y apagaron después los lienzos incendiados, ll. os se lastimaron, otros sufrieron quemaduras, pero el público siguió tranquilo viendo h función. Esos beneméritos obreros, verdaderos leones cuando llega el caso, ganan generalmente dos peales, y el que más una peseta. No se dirá que los mueve el interés. Está bien que las autoridades tomen cuantas, medidas sean opcrtur. as, pero bueno es que sepan que el mejor telón metáiieo lo constituyen esos obreros. Porque están hech: s del más puro metal de nuestra raza. FRANCISCO F L O R E S GARCÍA Núm. 90 no nos importa un ardite. ¿Por qué no citan á los que juegan al escondite? El terrible Villaverde no llegó á comerse á Maura; ó esté se hallaba muy duro ó aquél no tenía ganas. El Gobierno es lo contrario de Casarías el tenor: precisamente en Marina es en lo que está peor. JUAN PÉREZ ZUÑIGA A PRIMERA QUIJOTE EDICIÓN DE DON -PC R Ó- El tipo de imprenta con que se estampó la primera edición de Don Quijote de la Mancha, fue grabado y fundido por un impresor de Basílea, de fines del siglo xv y principios del xvi, llamado Amerbach. Con ese tipo imprimió las obras completas de San Agustín, y ese nombre conserva en la antigua nomenclatura tipográfica de las naciones latinas, excepto España. Amerbach fue quien sustituyó los caracteres góticos con caracteres romanos, y probablemente los primeros que empleó fueron los que sirvieron para imprimir el Quijote. En España dicha letra se llamó A- tanasia, acaso por haberse impreso con ella las obras de San Atanasío. NUESTROS CONCURSOS COPLAS DE CIEGO CARTEL ANUNCIADOR DEL BAILE AZUL La T evisía Jlzul dedicará á esta fiesta un número extraordinario con multitud de fotografías reproduciendo todos los palcos con las máscaras que á ellos concurran, y otras escenas y detalles de la misma. Mostró deseos la pobre Mina Alix el otro día de volver á ias andadas, que es volver á las caídas. Lo mismo les pasa á todos los astros de Ja política: suben, se estrellan, y juego desean volver arriba. ¿Con que es un fraile ejemplar y un patriota? ¡Madre míal Yo creo que todavía le van á canonizar! n cumplimiento de las bases del Concurso que hemos venido anunciando, publicamos hoy el número del billete depositado en nuestra Administración. Es el N OTAS TEATRALES. EL MEJOR TELÓN METÁLICO Aquí no nos acordamos de Santa Bárbara hasta que Me dijo ayer Inés Comas: truena. Menos mal si alfinescarmentamos en cabeza aje- -El tal baile no me pera, na y echamos las barbas en remojo cuando vemos pelar pues yendo al Real sin careta es imposible dar bromas. las del vecino. ¿Qué importa? -la dije yo. El incendio del teatro de la Opera Cómica de París, ¿No van al Congreso así? en el cual hubo que lamentar muchas desgracias perso ¡Pues dígame usted si allí nales, determinó en nuestras autoridades el propósito de se dan bromazos ó no! adoptar en nuestros teatros toda clase de medidas de precaución, al objeto de evitar cualquier siniestro que pudiera poner en peligro la seguridad y la vida del púHablando de los salones, blico. más de un cronista sencillo cita en sus informaciones Entonces se pusieron telones metálicos y de agua, se quiénes juegan al tresillo. agrandaron y aumentaron las puertas de salida, se sustiEsto, bien lo sabe Dios, tuyó el alumbrado de gas por el eléctrico y se hizo, en fin, todo lo que ordenaron las autoridades. Todo eso fue muy digno de elogio. En tal sentido toda precaución es poca, y más vale pecar por carta de más que por carta de menos. hora, con motivo del formidable incendio del teatro de Chicago, catástrofe espantable que ha ocasionado crecido número de víctimas, vuelven nuestras autoridades á ponerse sobre aviso, practicando el saludable axioma de que es mejor precaver que tener que lamentar. Nunca será ese celo bastante elogiado. Al efecto, el gobernador de Madrid, asesorado por una junta técnica, ha girado una visita de escrupulosa inspección á los teatros, ordenando y adoptando nuevas medidas, todas ellas encaminadas á evitar que los espectadores corran el menor riesgo en el desgraciado caso de un siniestro. Repito que, tratándose de tan importante asunto, más vale pecar por exceso de precaución que por sobra de confianza, porque nunca pudiera decirse con más razón que en la confianza está el peligro. A I tratar esta cuestión capitalísima, he de sentar un hecho por extremo consolador. Hasta el momento actúa) -en buena hora lo diga, -á pesar de haberse incendiado buen número de teatros en Madrid y en provincias, á Dios gracias, no hemos tenido que lamentar desgracias personales, y todo se ha reducido á la perdida de los edificios; pérdidi lamentable, sin duda, pero insignificante si se compara con la vida de una sola persona. Nuestros teatros se han incendiado siempre, que yo recuerde, á altas horas de la noche, después de haber sido evacuados por el público. ¿Suerte? ¿Casualidad? Sin negar en absoluto que esas amables diosas hayan deseado favorecernos, tengo motivos para achacar el milagro á. otro factor importantísimo, de carne y hueso, que el público español tiene la fortuna de poseer. En la mayoría, en la casi totalidad de los casos, el incendio de un teatro se inicia en el escenario. Si las personas que se encuentran en dicho sitio aprietan á co Doctor al enfermo. -Esté usted tranquilo. Por el momento no es nada. La lengua está bien. Si rrer á i s primeros chispazos, el fuego se propaga con rapidez vertiginosa (porque las decoraciones arden como- la fuerza que tiene usted en ella la tuviese en el cerebro, sería usted el primer gobernante de Europa. y sus cifras, como se ve, suman 19. Hemos recibido 11.207 boletines; pero sólo cinco contenían el número 16.930. Los firmantes de estos boletines son: Luis J. Santandreu, Barcelona. Olegario Sánchez, Madrid. J o s é Aguirre Hortelano, Cádiz. Juana M Alvarez, Madrid. Wenceslao Gutiérrez de Vals, Valencia. Si el número 16.930 resulta premiado en el sorteo de la Lotería Nacional que se verificará hoy, el importe del premio se repartirá entre ías cinco personas citadas. Si no resultase premiado, cada una de ellas podrá recoger 25 pesetas en la Administración de. A B C EFECTOS DE LA RETORICA A y fc