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Pág. 4 ABC Núm. 90 -Vaya, ahí tienen ustedes un carruaje que no necesita caballos ni muías. Ni tienen ustedss que cambiar de tiros en las largas distancias, ni existe ya el temor de que los animales se espanten ni se desboquen. Todo obedece á la exactitud calculada de la mecánica y podrán ustedes marchar como un reloj. ¿Y andará como un caballo al trote? -Andará. ¿Y podrá correr como un caballo á escape? -Correrá- ¿Y podrá salir disparado como un tren? -Podrá. ¿Y más que un tren... -Más; y á esa velocidad vertiginosa, si se tuerce una línea, tardará en despistarse varios metros tan poquísimo tiempo, que antes de poder advertirlo ni evitarlo, se hibrán ustedes estrellado contra cualquier cosa... Y entonces nos entusiasma y nos morimos por el automovilismo, en vista de que por el automovilismo podemos morirnos. Yo vi los toros e 1 París. Eran nuestros mejores diestros los que lidiaban y nuestros bravos toros los que se corrían y, sin embargo, aquello resultaba soso. Los toros tenían los cuernos enfundados y no había peligro. ¡Oh, el pel gro! Todo el problema del looping the loop, ó como se quiera llamarlo, está en la disposición de un aparato para que al recorrerlo un automóvil se admiren las maravillas de la fuerza centrífuga. Pues bien, seamos francos: si el automóvil solo ó con un muñeco recorriera la enorme viruta, ¿daría nadie un céntimo por verlo? No; es preciso que dentro vaya una criatura que pueda matarse al menor descuido, porque si no, no hay peligro, y sin peligro aquéllo 1 o sería más que un juguete. 3 ero ¿cómo extrañarnos de que lo peligroso sea el verdadero encanto y la great atraction de nuestros esDectáculos y de nuestros deportes? Lo decían en aauella zarzuela Tos Madrilzs: Está en ¡a masa. penumbra, y los hecnos de ayer se difuminan y se borran presidente? ¿Que va á despejar la tribuna? ¿A mí? Está para dejar lugar á Iqs del día en que vivimos. usted ya muy fané para hacer el despejo, D. Paco. Ya, Después de la muerte de Luis XIV, los caracteres de Buñolero, y gracias. Ahora, un rejonazo á Pellejín; es los nobles se templaron en la más negra de las adversi- decir, á Domínguez Pascual. Bueno va. General Linares, dades. La mujer francesa desempeñó digna y altivamente otra batalla que ha perdido V. E la de esta tarde. A su papel en otras Cortes que no fueron las Tullerías, y la ver, ¿qué es eso que lee Sánchez Toca? ¡Alza, le ha saliobra política que las mujeres realizaron es digna del con- do el tiro por la culata! Y ahora Pellejín sale con la teocepto altísimo que los franceses merecieron siempre de ría de que hace unos años no podía estar Linares en el quien quiera que supo apreciar los encantos del espíri- banco azul con prestigio, y ahora sí. Vamos, para Dotu exteriorizados por la más soberana de las gracias. mínguez Pascual, el banco azul es como esas comedias La dama va muy allá en sus disquisiciones, y segura- verdes que no pueden ver ni las casadas jóvenes, pero á mente que piensa mal con el delibzrado propósito de en- las que podemos asistir las jamonas; y el general Linares gañarse. Sus vaticinios son un medio como otro cual- ya está ajamonado del todo... Decíamos que novillada... quiera de hacer la oposición á los Poderes constituidos, ¡Quiá, vecina! Para las oposiciones, esta tarde ha habido y así como los panfletistas exajeran hasta donde su espícorrida de Beneficencia. ritu se lo consiente, esa pluma femenina que á maravilla maneja los recursos de su lengua, echa por el camino del sentimiento, á tal punto, que el propio M Jaurés se habría enternecido leyendo el elegante artículo. Ha resucitado diestramente las angustias de sus anteSr. D. Ángel María Castell. pasados en los últimos años del siglo xvm, y más diestramente aún las ha comparado con los actuales moraen Mi querido amigo: Tiene usted mucha razón al hacer tos como el despertador espiritual más eficaz para los que resaltar la diferencia que existe entre la opinión, reflese desinteresan de las cosas públicas, en las cuales po- jada en la Prensa, en nuestro país y en el extranjero. El drían influir conforme al dictamen de sus conciencias. solo anuncio de que pensábamos reunimos en Madrid Y es probable que ni éstos despierten, ni aun cuando sigan dormidos contemplen otro noventa y tres; porque con motivo del Centenario del Quijote en Asamblea protectora, de que dieron cuenta Le Tigaro y Le Temps, la concordia, cuando no se muestra, es que aguarda un momento más propicio para surgir al exterior. ha motivado bastantes cartas de personalidades distinguidas de fuera de España, que desearían acudir al ConCONSTANTINO ROMÁN greso en proyecto. Aquí no nos ocupamos del particular. Y sería ciertamente oportuno que estudiásemos con la N EL CONGRESO. IMPRESIONES DE ayuda de gentes que se ocupan y preocupan de estas UNA SEÑORA PARLAMENTARIA cosas, sobre todo estando sobre el tapete, como suele deLUNES. -Bien, muchas gracias, vecina. La verdad, no cirse, las leyes protectoras. creí que íbamos á volver aquí tan pronto. En la tertulia Pero diríase que nuestras energías son de poco tono de casa había apostado á que Maura no abría las Cortes y á que la pobrecita Mina Alix se estrellaba. Y ya y vigor. Nos entusiabnumos, nos indignamos y nos deve usted, no he acertado más que lo peor. Dos desgra- sesperamos por accesos de contractura blanda, si sz me cias. Por lo visto, es menos expuesto gobernar con los permite la palabra, á manera de niño mimado que se pies por alto que hacer él hooping the hoop. Verdad es pone rígido y patalea, y á los dos minutos, flácido y lloque este Gobierno no era fácil que se rompiese la cabs- roso, se desmaya. za. ¿Qué, usted cree que hoy va á haber mucha zalagarEs preciso, pues, que sepamos á qué atenernos, que da? No sea usted inocente, hija. Estos días ha habido muchos arreglitos y componendas. ¿Ve usted á cuatro ó hablemos claro de una vez. cinco golfos cuando un señorito deja caer una colilla de ¿Vamos á estar en gruñido permanente, rezongando, habano? Parece que se van á matar cuando se lanzan to- maldiciendo y renegando de todo y de todo; sin buscar dos sobre ella; pero luego lo piensan mejor... y apuran remedio eficaz á los males de la patria? Pues que nos la colilla entre los cuatro, chupando por turno. Eso es lo que se ha acordado en estos días. El único conquisten cuanto antes, ó que nos alquilen como á los que parece no haberse enterado es Expedito Silvak. niños desvalidos, para excitar la piedad internacional. Mírele usted, ya está interpelando y haciendo gestos ¿Queremos sacudir de una vez la pereza y ser homcomo si le arrancasen los pelillos de la nariz. ¡Pobre bres? Pues á ocuparnos de los hombres del porvenir, á criatura, qué manera de gastar saliva en tonto! Ahora rehacer organismos, á proteger débiles, á extirpar de una dice que es preciso poner el pecho á los republicanos. ¡Quiá, niño, si ya están muy bien criados y tienen dien- vez lo dañino, lo corrompido. Pío Baroja en su admirable libro La Busca, con fototes y hasta los enseñan! Sólo les falta la muela del juicio, y dicen que está echándola el Sr. Salmerón. Ya sale ahí grafías de verdscopo, nos presenta la vida de los desgraSánchez Guerra enseñando también la dentadura y ha- ciados con un realismo que espanta. El que después de blando del Rabí de Carrión. Ya sabes tú con quién dis- asomarse con el artista en todos los antros de la vida cutes: si tuvieras enfrente á Canalejas ó á Romanones, veríamos á qué rabíes te agarrabas. Aún queda otro rabí maleante de Madrid, no sienta una inmensa piedad y por desollar. ¡Atiza! Nocedal se levanta y empieza a pe- deseos de poner remedio á esa grave dolencia social, es dir documentos. ¡Parece que le ha hecho la boca el padre indigno de ser español. Nozaleda! Pues para hablar en voz alta, sin tapujos, sin declamaMARTES. -Hoy sí que vamos á trabajar para el arzo- ciones, de estas cosas, debemos reimos. Si como suele bispo. Mire usted á Soriano peleándose con Sánchez acontecer en las consultas de todo género, no damos con Toca, ó sea el alfa y la omega de las narices. Esto me el remedio, ¡qué se le va á hacer! pero hablemos claro una recuerda el cuento célebre de los baños: -Yo he venido vez por todas. aquí á dejarme las narices, -parece decir Sánchez Toca. En resumen: ¿nos reunimos ó no? -Y yo á ver si tomo unas poquitas que me hacen mucha Pregúnteselo á Cavia á ver si á usted le contesta, y falta, -contesta Soriano. Lo mejor sería que entre los dos llegasen aun acuerdo y á una nariz aceptable. ¡Bravo! disponga de su verdadero amigo Ahora, lucido galleo á cargo de Romanones. ¡Venga de MANUEL DE TOLOSA LATOUR ahí! Dice que los frailes deben estar metidos en su convento. ¡Eso, y cuanto más lejos, mejor! Añade que el padre Nozaleda es el fraile más fraile de todos los frailes y que la masonería es una birria. ¡Cómo tuerce el gesto Morayta, que ya le tenía bastante torcido antes! ¡Uf, uf! Apartarse, que habla Escupejumos, digo, Maura. Ahora 1 e choco sobremanera a un viajero ver en cierto pueblo va á soltar una frase. Atención... ¡Ya Ja soltó! La luz un puentecillo sobre un precipicio que tenía barandilla que baña mi cara la bañaría de sonrojo. ¡Carape, eso en uno solo de sus lados, y dijo al cicerone aue le acomoaparece el anuncio de los baños de luz! ¡Cursilón! Ahora ñaba: ¿Cómo han puesto ustedes así la barandilla del puente? propone la canonización de Nozaleda. Bueno; por m! ¡Ah, señor! Es obra muy reciente, y era muy necesaria. que lo hagan un santo, y si va á Valencia no será difícil. El puente ha estado mucho tiempo sin ella, y no sabe usted Y que canonicen también al comodoro Dewey. Después de todo, tan comodoros son unos como otros. Ahora cuántas personas se han caído al precipicio. -Comprendo la necesidad de la barandilla, y celebro que dice que á él le importa un comino de la opinión. Ya lo se haya puesto para evitar que siga cayéndose la gente; pero habíamos conocido hace tiempo. Y habla del cacicato de lo que no me explico es que sólo la tenga el puente por un la publicidad y de que él gobernará unos quinquenios ó lado. unas semanas. Así es este hombre. Lo mismo le da una- ¡Es que por el otro, contestó el cicerone, no se ha caído semana que cinco años. Pero, por si acaso, ya que tanto nadie todavía! Esta parsimonia para no evitar los peligros hasta después le gustan los frailes, bueno será que diga lo del reverende que suceden las catástrofes, viene á tener una elocuente do: -Para lo que voy á estar en este convento... confirmación en los recono mientos y precauciones que vaMIÉRCOLES. -Hoy, novillada, ¿verdad, vecina? Ya está mos á hacer y á tomar en vista de la caída de la pobre Mina ahí el lagartijitto chico, digo, Rodrigo Soriano, recor- Alix. Es una verdad indudable que más vale tarde que nunca; tando, capote al brazo, al Gobierno... ¡Hola! Esos son más que recortes. Está bien eso de la espuma de la fan- pero aunque me lo prediquen frailes descalzos, yo no puedo farronería. ¡Y Maura se traga la espuma! ¡Bravo, Ro- creer que los peligros se conjuren á gusto de las gentes. ¿Por qué? drigo! Eso de el Nozaleda de Santiago de Cuba es un Pues porque precisamente el peligro es la sal y pimienta par de frente. ¡Y cómo les escuecen á esos de la mayo- de nuestras aficiones. ría! ¿Pues no quedábamos en que Nozaleda era un santo Inventa la ciencia y construye ja industria un aparato para y un patriota? ¡Plancha, plancha, Romero! ¿Qué dice el nuestra comodidad, el automóvil, por ejemplo, y nos dicen: HABLEMOS CLARO E No le den vueltas Jos prudentes ni se escandalicen los precavidos: lo tenemos en la masa de la sangre. Sí las cogidas graves de los toreros, las caídas terribles de los acróbatas, los terremotos de Andalucía y las erupciones de ¡a Montaña Pelada se pudieran anunciar como los eclipses, habría que poner trenes extraordinarios y habría puñaladas para tomar billetes. A auncie usted que se va á tratar en el Congreso del pro yecto más útil para España, y la curiosidad por conocerlo tendrá paciencia para esperar en casa á que el periódico vaya á contárselo; pero avise usted que va á haber un conflicto en que va á peligrar ésto, lo otro ó lo de más allá, y verá usted qué cola de gente se agolpa á las puertas. Y los mismos que corren el peligro se animan y se crecen y se entusiasman, y si pueden le aumentan. Cada lunes y cada martes vemos un político lanzarse rápidamente por el looping the loop de los conflictos. J mucho, eso sí; pero en esta montaña rusa de las emociones nos hacemos neurasténicos, poraue los sustos nos entusiasman y no ganamos para sustos. Un repórter amigo mío palidece y se inmuta en cuanto oye la palabra crisis. Es el encargado de proporcionar á un periódico los retratos de los nuevos ministros, y cuenta que cuando llega al domicilio de éstos tiene que darse una de paseos y de carreras que no tienen fin, porque en aquellos momentos se están mudando á una casa de más empaque que la que tenían. Y tan aferrado está á la idea de que los ministro entrantes están de mudanza, que en cuanto oye hablar de crisis sale disparado, y al cabo de un rato vuelve diciendo: -No hay nada de crisis. Vengo de conferenciar con las empresas de los carros de mudanzas! CARLOS LUIS DE CUENCA APUNTES FINANCIEROS No ha desaparecido el mal humor de los mercados; Jos valores españoles siguen perdiendo céntimos y más céntimos, que al cabo de algunos días suman enteros. A pesar de los antecedentes del actual Ministerio, algo se esperaba del Sr, Osma, un esfuerzo por pequeño que fuera, un plan, una idea, principalmente en lo referente a! cambio. Después del silencio guardado con inusitado empeño, todo se reduce á una ley de alcoholes, á la concesión de varios créditos extraordinarios, á una revisión de las tarifas del impuesto de transportes y á una ley de escuadra que á nadie satisface, ni á los partidarios deJ fomento de nuestro poder naval, á quienes parece, con razón, insuficiente un presupuesto de 3o millones repartidos en tres anualidades, ni á los defensores de las economías, á quienes preocupa un gasto que no por ser insignificante deja de revelar una tendencia nefasta Sí deseamos recibir gratas impresiones, apartemos la vista de las cotizaciones de la Bolsa y de los propósitos del Gobierno, fijémosla en el país, en su obra de incesante trabajo; veremos entonces que ha progresado y sigue progresando. Al principiar un año podemos, con cifras comparativas, darnos cuenta del camino andado. La exportación á Francia de nuestros vinos, que fue de hectolitros 640.162 en 1901 y de 342.251 en 1902, ha sido de hectolitros 914. iy 5 en 1903. La recaudación de las once principales compañía ferroviarias ha sido en 1903 de cinco millones y medio de pesetas más que en 1902; de este aumento corresponden 3.700.000 al Norte de España y Í. 600.000 al Madrid- Zaragoza- Alicante. Los datos de la producción azucarera acusan también notable mejora. Para terminar, el Banco de España tiene en sus arcas i3 millones y medio más de oro y 4.5 millones y medio más de plata que en Enero de J OJ; los billetes en circulación han disminuido en 35 millones. Este conjunto de datos de diversa índole demuestra que eí renacimiento económico es un hecho; para coronar el edificao sólo falta la intervención de un hacendista práctico, sagaz y con iniciativas. COSAS