Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Num. 8 ABC íoy convencido de que se puede curar la tisis ha dicho Mórton. El radio y los rayos X y el radio en su acción salutífera, son algo así como el puntapié para el hombre perezoso. Son un estimulante. Hacen reaccionar, forman nuevos tejidos, pero exigen mucho cuidado en su aplicación. Si el puntapié es muy fuerte, esto es, si el estimulante es muy violento, se puede fácilmente matar con él en vez Pág. 3 Para terminar: que es más difícil ir en el tranvía como es debido con arreglo al ritual, que licenciarse en Filosofía y Letras Yo me declaro insuficiente para viajar en regla, porque á lo mejor se me olvidan tres ó cuatro preceptos; y como no leo ningún cartel que mande tener memoria, hay veces que delinco gravemente, fumándome en pleno interior la disposición de conservar el billete, la de tener cuidado con los rateros, porque á mí no pueden quitarme nada, y la de no apearme andando. No cumplo con más disposiciones que con la de no hablar con el conductor, porque es muy ordinario entablar palique con quien no se conoce, y la de no escupir. En cambio no hay en los tranvías ningún cartelíto que prohiba el hablar en alta voz á los señores viajeros, que es una de las cosas que más molestan al resto del pasaje. Los que no necesitamos que nos prohiban fumar, y escupir, y hablar con quien no debemos, y meternos los dedos en las narices, y poner los pies encima del que va enfrente, etc. etc. sufrimos mucho con esos diálogos que se entablan de extremo á extremo, y que son de este tenor: ¿Se arregló aquéllo? -Aquello no, pero lo otro va por buen camino. ¿No vino ese? -Sí, vino, y se marchó en seguida al otro lado. -Huyendo de la quema, ¿eh? -No, huyendo de aquello aue usté sabe... -No recuerdo. -De lo de allá abajo. ¿Pero sigue aquéllo? -Sigue y no sigue. ¡Ya le diré á usté! Al llegar á este punto d: l diálogo, da ganas de decirles: -Si ustedes quieren, nos iremos nosotros para que hablen con libertad, porque lo cierto es que parece que estamos estorbando. Me permito creer que sería más práctico quitar todos esos carteles que ofenden íntimamente á la mayoría de los viajeros, y sustituirles por uno que dijera: Se prohibe atrepellar á los transeúntes, sea cualquiera que fuere su edad, sexo y condición social. ¿No les parece á ustedes bien? Esto se lo pregunto á los señores transeúntes. FÉLIX MÉNDEZ N UEVA LÍNEA SUBTERRÁNEA EN NUEVA- YORK La última palabra en punto á transporte subterráneo consideran los yanquis á la nueva línea que ha inaugurado el Consejo Municipal de Nueva- York. La línea une los principales barrios de la gran ciudad con los extremos, y se considera última palabra no porque la idea sea nueva, sino porque se ha construido con todo lujo y en condiciones de seguridad que no ofrece ninguna otra línea en el mundo. LL M i L O ALCALDE DE NUEVA- YORK Y EL CONSEJO MUNICIPAL, RECORRIENDO LA NUEVA LÍNEA SUBTERRÁNEA ESTABLECIDA EN AQUELLA CIUDAD Fot. Gribaycdoff Estatua de Viriato en Zamora I í 1 sábado de la semana pasada se verificó en Zamora el acto- de descubrirla estatua erigida á Viriato, el histórico pastor guerrero, terror de Roma. Es obra de D. Eduardo Barrón, que obtuvo con ejla medalla en la Exposición de Bellas Artes de Madrid. De su mérito pueden juzgar nuestros lectores por la fotografía que publicamos. TRAVÉS DE LA FRONTERA. PROGRESOS DE LA CIENCIA. Los periódicos norteamericanos hablan de las experiencias del doctor Morton acerca de la medicina radioactiva. La nueva idea, que consiste en utilizar las radiaciones en el tratamiento de ciertas enfermedades de los órganos, es considerada como muy original y atrevida. El doctor Morton, á lo que parece, no es un charlatán de los que buscan el reclamo del que en los Estados Unidos se abusa más aún que por estos andurriales. Ocupa una posición muy elevada y legítima en el mundo medical. Su reputación es garantía de su seriedad. Pues bien; afirma el sabio doctor que ha curado tres casos de cáncer con el tratamiento del radio. Otros dos enfermos puestos en cura han mejorado. El radio ó los rayos X ejercen una influencia satisfactoria cuando el cáncer se ha desarrollado sobre la pie! pero no sucede lo mismo cuando el mal ha afectado á los tejidos y á los sistemas nervioso y arterial. Opina Morton que suministrando remedios convertidos en fluorescentes por el radio, se podría distribuir por las arterias la luz líquida. La naturaleza quiere la luz para la sangre. El método se ajusta á esta ley natural. En algunos casos se introduce en el estómago una lámpara diminuta, y ejerce una acción eficaz. El enfermo puede, pues, absorber agua fluorescente, pero con la debida precaución, porque sus propiedades son peligrosas. Para tratar el cáncer, procede Morton del siguiente modo. Empieza por saturar el organismo del enfermo con quinina ú otra solución capaz de ponerse fluorescente por el influjo de los rayos X. Entonces somete al enfermo al tratamiento de los rayos X ó del radio. Así ha procedido el año último y ha logrado resultados felices. En cinco casos de la enfermedad de Hodgkias, ha conseguido considerables mejoramientos. Igual éxito ha logrado tratando casos de malaria crónica, de lupus, de tuberculosis, y en todas las enfermedades en las que es preciso reemplazar tejidos enfermos por otros nuevos capaces de resistir los microbios y las bacterias. Haciendo penetrarlas partes químicas de la luz en la sangre y empleando luego el radio, es- de curar. Muchos especial i stas. han hablado de los beneficios del radio, pero no detallaban, por lo cual sus experiencias no podían considerarse concluyentes. Si el doctor Morton ha acertado, la humanidad le deberá un bien inmenso y podremos considerar llegado el momento de ir declarando guerra á muerte á la muerte. AEMECE E UCACIÓN L APOR DTRAYECTOS Era una mañana gris, nubosa, fría, desapacible... En la calle de Fuencarral, frente á la del Divino Pastor, tomé el tranvía que muere en el barrio del Pacífico. Aquella mañana, no obstante mi repugnancia á ocupar el interior, entré á sentarme, no tanto por la crudeza del tiempo, cuanto por una señorita de rostro agraciado, la cual no hizo aprecio alguno de mi sacrificio, y hasta me parece que ni me miró siquiera. En vista del fracaso me puse á leer anuncios, avisos, rótulos, advertencias y todo ese fárrago de órdenes, mandatos, ruegos y súplicas que bien aprendido debe resultar una especie ds guía del perfecto viajero. Para viajar en el interior de los tranvías de Madrid, hay que someterse al siguienteprograma: Conservar el billete. (La empresa se reserva la comodidad de no decir hasta cuáncío. No fumar. No escupir. No hablar con el conductor. ¡Vaya un encarguito! Tener cuidado con los rateros. No apearse por la entrevia. No apearse estando en marcha. (Lo cual es imposible. Y no mandar parar sin la intervención técnica del cobrador. ESTATUA DE V 1 RIATO DESCUBIERTA EN ZAMORA EL DÍA l 6 DEL M L S CORRIENTE PARA PERPETUAR LA MEMORIA DEL CELEBRE GUERREKO I ul. Junquera y Aiv; ire