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Pag. 4 ABC Núm. 87 S, A. la Princesa Pi p s S. A. la hija menor de los Príncipes de Baviera, y, se gún cuentan las crónicas, como su cara angelical tiene de dulce y noble su alma, pues la ocupación preferente de la joven princesita es trabajar para practicar una de las Obras de Misericordia: vestir al desnudo Nació la princesa María del Pilar en Nymphenburg el i3 de Marzo de 1891, de modo que no cuenta aún trece años. Los periódicos de su país, haciéndose eco de algo que también se ha, dicho por aquí, no juzgan inverosímil que pueda un día la gentil princesa ceñir á sus sienes la diadema real española. Joven es, ciertamente; pero si acrecienta, como es de creer, las dotes de su belleza y de su virtud, pocas más dignas que ella habrá de compartir el trono y el cariño de nuestra nación. SEMANA. DIÁLOGOS CONYUGALES ¿Tienes algún amigo conceja! -Uno tengo. ¿Qué deseas de él? -Que atienda una súplica muy razonable. ¡Anda, anda! Si los concejales madrileños incurriesen en ia debilidad de atender las súplicas razonables, acabarían por perder la razón. ¿Qué le vas á pedir? -P o c a cosa. Las calles de Madrid no son calles, son barrizales. Ninguna señora puede transitar por ellas. Tengo la seguridad de que en el mismísimo Fez hay menos barro. -Y menos señoras transeúntes. -Bueno, pues que el Ayuntamiento de esta villa ponga coche á todas las madrileñas, ya que es imposible que éstas salgan á pie de sus casas, ó que limpien las calles del negruzco y pegajoso barro que las enloda. Ya ves tú que no es mucho pedir. -Efectivamente. Yo que las madrileñas optaría por el coche; es más cómodo y tal vez más fácil de conseguir que la limpieza de las calles. A los pueblos les sucede lo mismo que á los individuos. Unos nacen predispuestos a! aseo y otros son sucios desde la cuna. Madrid nació sucio. Le fundaron junto á un río que lleva más porquería que agua. Bebe desde hace algunos años el caudal que brota al pie de Guadarrama de la licuación de la nieve, y mírala desde el balcón, ¡qué blanca en la sierra! pues vela en la fuente de la cocina, ¡qué negra en el surtidor! No ha hecho más que llegar á Madrid, y ya mancha. De las afueras de nuestra población no hablemos; vivimos todo lo felizmente posible, rodeados por basureros y pozos negros. Es una forma de bloqueo que no se le había ocurrido aún á ningún original estratega. En el mismo centro de Madrid, cruzar de una acera á otra es empresa que pone terror en el ánimo más resuelto. Y de malas costumbres públicas, no digamos nada. Antaño, ciertas operacionas fisiológicas las verificaban recatadamente los madrileños en los portales de las casas. Hoy vivimos más á la luz del sol, y ya las efectúan con el mayor desahogo en las aceras de las calles. Así es que cuando algunos políticos dicen que quieren respirar el aire de las calles, yo me pienso: ¡pues buenas emanaciones van ustedes á meterse en los bronquios! Sí, sí; vete á los ediles madrileños con peticiones de limpieza. Empezarán por decirte que el presupuesto municipal, la escasez de numerario les impide pensar en cualquier reforma útil; y como aquí todo es paradójico, los representantes del pueblo más embarrado de Europa te argüirán que es imposible hacer lo que tú deseas, ¡porque no tienen barro á mano! Y luego que yo no sé si la limpieza de las calles corresponderá al Ayuntamiento. -Pues ¿á quién, al Consejo de Estado? -O a! Tribunal de la Rota; ¡cualquiera lo sabe! Dime tú: para que baje el telón en un coliseo poniendo término al acto ó fin á la función, ¿quién debe tocar el timbre avisador? -No sé; un traspunte, el director de escena... los colores de su club ó de su escuela, pues sabed que en- -Ca, mujer, el delegado del distrito. Inglaterra cada club y cada escuela tienen sus colores. ¡Qué disparates dices! El chaleco, generalmente, es de color. El gran chic es- ¿Disparates? Todas las noches en el teatro de la un chaleco d: tricot de lana muy fino con motitas de seZarzuela puedes ver al delegado del distrito ejerciendo da de color. Los colores más en moda son el rojo obsesas funciones. Si mientras tanto los cacos desvalijan curo con las motitas en rojo claro, violeta ó azul cielo. una casa ó hay alguna puñaladita, eso importa poco. Lo Pero el colmo de la elegancia es el chaleco de tricot blanimportante para la policía y lo inherente á su cargo, es co y las ranuras de seda dorada, negra ó amarilla. Todo que caiga el telón en el momento oportuno. Los randas ribeteado con ancha trencilla del mismo color. no caen nunca, pero los telones sí. Mira cómo progreEl sombrero es más ancho y más alto. La bota, larga samos. Ttem más: ya los teatros no se rigen por los regla- y puntiaguda. El pantalón, ajustado sin exageración, mentos referentes á espectáculos públicos, sino por una debe caer absolutamente recto, y el pliegue del centro ley votada en Cortes nada menos. ¡Por la ley del Tim- de una perfección impecable. bre! ¡Y todavía hablaremos mal de Maura! ¡Qué injusEsos feísimos y antipáticos cuellos altos de camisa ticia tan grande! tienden á desaparecer. Se prefieren ahora abiertos y al- -Me deja verdaderamente asombrada todo eso que tos, con las puntas redondeadas. La corbata es más amme dices. plia, y volvemos á los grandes plastrones. El color prefe- -Pues no he concluido aún. ¿Te acuerdas de haber rido es el violáceo ó rojo de tonos no muy vivos. leído en la sección de sucesos de algún periódico la coY para terminar os daré un detalle muy importante. letilla de el autor no ha sido habido, La elegancia exige muchas alhajas. Cadenas, botones de- -Todos los días y en todos los periódicos. chaleco, de camisa, etc. deben ser de una gran riqueza. -Pues ya ha sido habido. Se llama Pedro Pablo Ru- Hasta las hebillas de los tirantes son de oro. Y no se bens. llevan alfileres de corbata más que con la de forma plas- ¿Lo mismo que el famosísimo pintor? trón, y... sin abusar. Aquellos tiempos en que una senci- ¡Naturalmente! como que es el pintor mismo. lla cadena de oro era un atentado contra el buen gusto, ¡Pero si Rubens murió hace infinidad de años y no están ya lejos. Quantum mutatus ab tilo. tuvo nada de común con la gente maleante! ¡Bah, eso es F. MORA imposible! París, Enero 1904- ¿Imposible? Pues un delegado de policía encontró la semana última en el escaparate de una librería la plena y fotográfica demostración de sus crímenes, y por primera providencia la hizo retirar escandalizado de la vista del público. ¿Pero qué era- ello? ¿alguna oreja ensangrentada? -No, mujer; una reproducción de su admirabilísimo cuadro Las tres Gracias. La protesta más enérgica que se ha hecho contra el género chico. ¿Y qué encontró el delegado de penable en ese cuadro? -Que las tres estaban desnudas. ¡Toma! ¿y eso qué? ¡Y: as vestirán Jos Quintero! -Pero mientras tanto, ofendían el pudor de la grey policiaca. Considera dónde ha ido á refugiarse el sentido artístico. Un delegado, es censor teatral, otro toca el timbre, otro ejerce la crítica pictórica... ¡Y dentro de poco, los guardias de Qrden Público estrenarán cascos! Madrid se ha convertido en Atenas graciasá sus autoridades. El conde de San Luis es ya una especie de Pericles, y el marqués de Lema un Alciblades sin perro. No te quejes, por consiguiente, del barro que ensucia las cállesele Madrid; aunque tú creas 1? contrario, es un lodo ateniense; si los barrenderos de! a Villa lo recogieran, nacerían de él estatuas de concejales. -Entonces más vale dejarlo en su sitio. Malo es que ensucie nuestro calzado y nuestra ropa, pero peor que manche nuestra vista. -Y que siempre, para salvar su indumentaria del callejero lodo, les queda un supremo recurso á las madrileñas. ¿Cuál? -Circular por las calles de Madrid como las Gracias de Rubens. ¡Jesús, qué atrocidad! Les perseguirían todos los DOÑA CONCEPCIÓN ALE 1 XANDRE, delegados de policía. DOCTORA EN MEDICINA Y C 1 RUJÍA Y REPUTADÍSIMA TOCOLOGA, ¡Cá! ¡A las que se desnudan no las recogen! QUE HA LEÍDO UN MAGNIFICO D 1 SCUKSO EN LA INAUGURACIÓN UNA MU 1 ER ILUSTRE JOSÉ DE ROURE DEL CURSO DE LA SOCIEDAD GINECOLÓGICA ESPAÑOLA Malos comienzos ha tenido para el crédito de la nación el año 1904. Menos el Interior, cuyo principal mercado está en España y se mantiene alrededor de 77, por la excesiva abundancia del dinero que huye de la industria y prefiere coloLos parisienses están contentos: más que contentos, contentísimos, orgullosísimos. Y la verdad es que no es carse en valores del Estado, as demás cotizaciones españopara menos, pues acaban de conquistar un cetro que des- las, aquellas que dependen, del Extranjero, revelan una atmósfera de desconfianza. El Exterior, en poco tiempo, ha de hace cerca de un siglo habían perdido: el cetro de la perdido 4 por 100 en París y Londres: los francos están á moda masculina. 3 y; las acciones de ferrocarriles han bajado cerca de 35 enOid, en efecto: teros. El inglés, estirado, seco, antiestético, se elegantiza. ¿Cómo e- xplicar el contraste entre la buena, tendencia de Hemos podido observar que de poco tiempo á esta par- aquí y el mal humor de fuera? En la Prensa extranjera encontramos la clave. El silencio profundo guardado por el señor te toma las modas francesas, de las que, entre paréntesis, tanto se había burlado. Y claro es que si esto lo dijera Osma acerca de sus proyectos, se interpreta de diversos un periódico parisiense, nc tendría gran importancia; modos y nunca en sentido favorable. El sesudo Temps asegura que nuestro ministro de Hacienda para nada se preocupa pero es una revista de Londres ¡á que lo dice. de la opinión de fuera, y desea que nuestros títulos, en poY son los elegantes londinenses los que ¡o prueban der hoy día de extranjeros, vuelvan poco á poco á España. adoptando las modas francesas de i83o, las de los dandis, Partiendo de este supuesto, compara las opiniones atribuidas las que aún nos seducen en esas viejas estampas desteñi- al Sr. Osma con las manifestaciones recientes del Sr. Luzzatti, das que representan á Lamartine soñando al borde del ministro de Hacienda de Italia, que, á pesar del estado prósLago, á Musset oyendo las voces de las musas de otoño, pero del país, hace un llamamiento á las demás naciones para que después de haber ayudado á la nación en su obra de á Alfredo de Vigni besando la mano de su esposa. Se acabaron las vagas amplitudes que daban á los emancipación pojítica, la presten apoyo financiero. También influyen mucho en el ánimo de la especulación trajes formas de sacos; se acabaron las telas de grandes extranjera los proyectos de escuadra y los aumentos en cuadros, de rayas multicolores; se acabaron los pantalo- Guerra. El conflicto ruso- japonés, sj. no existieran otras caunes inmensos y los anchos zapatos á lo yanqui. Hoy todo sas de desconfianza, en vez de producir ¡a baja de nuestros vuelve á ser fino, espiritual y dandi. fondos, podría indirectamente ejercer en ellos excelente inPero procedamos por orden. fluencia. Con una situación financiera más despejada, el ExPara los abrigos, levitas y chaquets, etc. grandes so- terior sería el refugio de los capitales deseosos de colocarse lapas y ancho cuello, y ante todo, un talle muytajustado. en valores en nada relacionados con los acontecimientos de Extremo- Oriente. Las ventas de valores internacionales se Para ser elegante hoy día, es preciso tener buen talle. Los grandes vientres quedan desterrados y maldecidos. convertirían en compras de renta española. año pasado por Es oportuno, recordar aquí lo dicho el Así la moda exige hoy á los hombres el uso del corsé, Rouvier: La vitalidad financiera es la más necesaria de tocomo si fueran espirituales demoiselles. Algunos llevan el das; sin ella el ejército más numeroso, la escuadra más póderefinamiento de la elegancia hasta llevarlos de seda con sa se verán siempre inmovilizados. MODA MASCULINACAMBIO LACOMPLETO. VUELTA UN LAS MOA DAS ROMÁNTICAS APUNTES FINANCIEROS