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Pág. 6 Missisipí practican con excelente resultado ese sistema. Cierfo que en Nueva York las costumbres son más severas y han exigido que, hasta hoy, las mujeres vayan envueltas en esa larga y pesada envoltura que se llama traje de amazona, que las obliga forzosamente á sentarse de costado sobre el caballo. Las provincianas aceptaban con resignación el cambio. Dibían sublevarse, y se sublevaron. Había que jpreverlo. Además, la reforma no es una locura, está conforme con el buen sentido y la experiencia. ¿Quién podrá negar que la monta á horcajada es más cómoda y la única que permite combinar los esfuerzos con desenvoltura y desprenderse con facilidad en caso de accidente? Verdad es que la antigua posición de la mujer á caballo tenía una gracia encantadora, pero la relación de los movimientos entre las piernas y los brazos era incompleta. El látigo, bien ó mal- -generalmente mal, -debía caer siempre á la derecha, es decir, al costado donde la carencia de pierna es absoluta. En esas condiciones la mujer no podía montar más que caballos adiestrados expresamente para ella. Pero aunque así no fuera, lo que hay de cierto en todo esto es que las americanas han arrojado el guante á las recalcitrantes europeas. Y ya veréis cómo las primeras en recogerlo van á ser las parisienses. ¡Oh, sí! Como que ya los grandes costureros preparan la nueva toiíetfe. Y ese día, ya tan cercano, no dudéis que la reforma se aceptará sin vacilar. Ahora oid lo que dicen las heroínas de esta cruzada. MissTweedie asegura que, gracias á la innovación, ella ha podido recorrer sin la menor fatiga trescientos sesenta kilómetros en tres días. Cosa- -dice- -que jamás he podido realizar cuando montaba por el antiguo sistema. JÍSce. W. H. Irving, otra propagandista de la nueva moda, fue la vencedora del concurso hípico de Wynning. Ella lo atribuye á las ventajas que da esa posición. Y la célebre amazona Cherokee Dora venció en otro reciente torneo hípico á los más acreditados cow- boys. Cierto es- -dice- -que yo jamás he montado de otra manera que como debe montarse: á caballo. Tal vez algunos encuentren antiestética esa nueva posición de la mujer sobre el noble bruto. Pero á eso responden los que alientan el movimiento feminista: No. Cuando las hemos contemplado paseando á caballo por el Central Park ó corriendo en las cacerías de Lakewood, la s hemos encontrado más bellas, más graciosas, más elegantes... más mujeres. Y efectivamente, la figura adquiere más relieve, más gracia, más desenvoltura en los movimientos. No pierde en agilidad y gana en estética. Otra condición que puede influir mucho en que la moda sea ó no aceptada, es que, como veis, la toilette no es menos bella que la de antigua amazona Y este es un punto importantísimo, capital, para que las mujeres se decidan tal vez antes de lo que esperamos. Así sea. F MORA ABC Sociedad se proporcionarán una verdadera satisfacción al presenciar la alegría y contento que produce la posesión de un juguete á los que entraron en el mundo por la puerta de la desgracia. La casa de Matías López, los señores de la Comisión Ejecutiva y el Asilo de la calle de Bravo Murillo, 42, admitirán los frutos de la caridad v agradecerán tan buenas obras. Núm. 8o CONCURSO DE A B C 1 J EMOS recibido y damos á la publicidad la siguiente curiosísima carta, cuya lectura recomendamos á nuestros lectores: Caree! Modelo de Madrid, 3 Diciembre de ic o3. EL TIMO DEL ENTIERRO Sr. Director de A B C. Muy señor mío: ¡Día aciago para mí fue el día 20 del corriente! En ese desdichado día llegué á esta Corte, ¡ojalá hubiese descarrilado el tren antes de llegar! con el noble anhelo de ganar gloria y provecho trabajando en mi lucrativa y expuesta profesión. Yo, señor Director, no conozco las calles de Madrid: no he estado nunca en la Corte. Ocupado desde mi más tierna infancia en trabajar para ganarme la vida, sólo las provincias de Andalucía y de Levante han sido teatro de mis memorables hazañas. Desconocido en Madrid, pensé que esta Corte sería la Jauja de mis sueños, y ¿cómo describirle á usted, señor Director, la emoción que se apoderó de mis dedos al guipar en una calle á un señorjte que iba tan descuidado y tranquilo, con los brazos abiertos, la levita abierta y dejando asomar por el chaleco la incitante anilla de un reloj de oro, que desde luego me pareció de los más pignorables? Acercarme disimuladamente al señor silbando una canción guerrera, meterle mano y apiolar la alhaja, fue cosa de un abrir y cerrar de ojos. Mas ¡ay, señor Director! ¡cuan engañados vivimos en provincias con respecto á la gente de Madrid! Aquel señor de la levita abierta, con aquella cara de papanatas, no bien sintió el tirón, comenzó á gritar como un desollado: acudió la gente, me corrieron, y al llegar á un paseo ó calle con árboles, de la cual ignoro el nombre, la mala sombra me echó encima una pareja del Orden... Verlos y apresurarme á esconder el reloj debajo de un banco, fue to do uno: pero la precipitación en la fuga no me dejó enterrarle, sino solamente taparle con un poco de arena; de suerte que si usted, señor Director, ó uno de los lectores de A B C quieren hacerse con un remontoir de primera, no tiene más que buscar el banco que sea (ya digo que ignoro si es en una calle ó paseo de Madrid, aunque afirmo que en ella hay árboles y bancos) y SIN ESCARBAR NI AHONDAR, sólo con pasar la mano por el suelo, descubrirán el escondite del reloj. Y si, en premio del hallazgo, puede usted ó el que lo encuentre hacer algo por mí, se lo agradecerá en el alma su affmo. s. s. q. b. s. m. J. LÓPEZ (a) Largo. Por nuestra parte sólo tenemos que añadir: Que es cierto que el entierro del reloj se verificó debajo de uno de los bancos públicos de Madrid; que el reloj es de oro de ley, y que para descubrir el entierro basta pasar suavemente y de plano la mano por el suelo, sin escarbar ni ahondar el terreno. Échense á buscar los lectores de A B C y encontrarán un objeto equivalente al reloj, que deberán presentar en nuestra Administración, Serrano 55, para hacer las comprobaciones necesarias y recibir la alhaja buscada. ALMANAQUE MEMORÁNDUM l E R N E S 25 Fiesta de precepto: la Natividad de Nuestro -Señor Jesucristo; Santos Anastasio y compañeros mártires. La Misa y Oficio Divino son de la Natividad. Rito, doble, primera clase; color, blanco. Cuarenta horas: Parroquia de San Luis. 1836. Espartero levanta el cerco puesto a Bilbao por lo carlistas. El día dura nueve horas y dieciocho minutos. Luna creciente 3 á las 1 2,19 de la tarde en Aries. C. ÁBADO 26 San Esteban, protomártir; San Zósimo, papa; San Mariano, mártir. La Misa y Oficio Divino son de San Esteban. Rito, doble; color, encarnado. Cuarenta horas. Oratorio del Santísimo Sacramento. zfe 1871 Reunión de los radicales en el circo de Price. Eí día dura nueve horas y dieciocho minutos. y San Juan, apóstol y evangelista y San Teodoro, mártir. La Misa y Oficio Divino son de San J) uan. Rito, doble, segunda clase; color, blanco. Cuarenta horas: Oratorio del Santísimo Sacramento. 1799. Nace en Málaga D. Serafín Estébanez Calderón. El día dura nueve horas y dieciocho minutos. 1 UNES 28 Los Santos Inocentes, San Cesáreo, mártir; San Eutaquio, y compañeros mártires. La Misa y Oficio Divino son de los Inocentes Rito, doble mayor: color, morado. Cuarenta horas Religiosas Salesas. 1866. Se condena á Ríos Rosas á la deportación por haber protestado contra la violación de las Cortes. El día dura nueve horas y diecinueve minutos. No se devuelven los originales IMPRENIA HE (BLANCO Y NEGRO Sueltos diversos f on motivo de las próximas Pascuas, tenemos el gusto de recordar á las personas caritativas que la Sociedad Protectora de los Niños alberga gran número de criaturas desgraciadas que esperan, como de costumbre, el juguete ó la golosina que tanto les seduce y constituye su única ilusión. Además, es tan grato hacer el bien á los pequeños, que no dudamos de que nuestros lectores que visiten el Asilo de la P S. Un fotógrafo guasón tuvo la ocurrencia de retratarme en el momento de esconder el reloj, y después ha tenido la poca vergüenza de remitirme la fotografía, que le mando por si pueden serle útiles para dar con el sitio del entierro. Hasta aquí la carta de nuestro distinguido comunicante, á la que acompaña la fotografía que reproducimos. LO QUE PIDEN DE AGUINALDO NUESTROS POL TICO? ¿QUE Maura pide fervoroso que Santa Rita le otorgue el milagro del Decreto de disolución de Cortes. QUE PIDEN DE AGUINALDO NUESTROS POLÍTICOS? Moret, viendo el Guadarrama Don Eugenio, aunque! os fríos después de abrir los cristales, no le suelen sentar bien, le pide dos pulmonías sale á la calle pidiendo, para quienes él señale. como aguinaldo, el Poder. Don Nicolás pide al cielo ó al infierno, igual le da, que siga mandando Maura y así vendrá... lo demás.