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Pág. ABC Núm. 79 noche del 24 todos los útiles del ruidoso instrumental que Se expende en la plaza Mayor; pero yo estoy seguro de que aquellos pastores no se pondrían á dar trastazos sobre cualquier objeto de su uso con el solo fin de hacer ruido. Porque desde que hay humanidad, una cosa habrá sido la música y otra el estrépito, y siempre habrá habido gentes de tímpano delicado á quienes haya molestado el golpazo como única manifestación de regocijo. Pero aquí lo hemos entendido de otro modo, y parecemos parientes cercanos de aquel bárbaro guerrero oriental que dispuso antes de morir que de su piel bien curtida se hiciera un tambor, con el fin de que le redoblaran en ¡os combates y poder continuar haciendo ruido después de muerto Hay una porción de gentes que no quieren que ninguna tradición se pierda, sólo porque es tradición: éstos han visto con dolor la desaparición de otra costumbre tan musical como la del día 24, que consistía en ir á esperar á los Reyes arrastrando cencerros y hojas de lata por las calles. Hubo un alcalde, Dios se lo premie, que puso mano en los cencerros, y de esta culta fiesta ya nos hemos librado; pero de las serenatas de la Nochebuena no se vislumbra en todo el horizonte sensible la autoridad que se halle decidida á libertarnos. Hay que dejar á las gentes que se expansionen dicen algunos nombres sesudos; y las gentes se expansionan que es un gusto, aprovechando el consejo. Alborotar todo lo posible, cantar millares de coplas obscenas, soltar una blasfemia gorda de cuando en cuando, pegar una puñalada si se ofrece, y ahí tienen ustedes la Misa del Gallo que oye lo que se llama el verdadero pueblo de Madrid. Esa es la tradición- -dicen, -y hay que respetarla; bueno, mas á mí no me place guardarla ningún respeto, y voto en contra mientras no se demuestre que con el tamLOS PERIODISTAS PORTUGUESES Y ESPAÑOLES EN El, BANQUETE DADO POR LOS PRIMEROS EN HONOR DE LOS SEGUNDOS í ot Asenjo bor y la zambomba se puede ejecutar algo agradable y bernas para mantener el fuego sagrado de la alegría es- armónico. El día 24 por la noche no parece que en Madrid se trepitosa que les anima, y muchos de esos feligreses no llegan á la Misa por lo que tienen que hacer en la preven- festeja al Redentor del mundo; al contraiio, parece que f on motivo del viaje del Rey D Alfonso á Lisboa, los peción del distrito, donde paran invariablemente; pero ¡ay! nos empeñamos en demostrar que todavía no nos ha redi riodistas de aquella capital han colmado de atenciones á los corresponsales españoles que han ido á cumplir la misión muy tarde, porque antes se han destrozado las manos eje- mido nadie, y que además somos incapaces de redención. de informar á sus respectivos periódicos de los detalles de la ¡Caramba con la costumbre, y qué bonita es, y qué cutando sonatas con sus agradables intrumentos. regía visita. La proverbial cortesía portuguesa ha quedado de Las autoridades sólo han intervenido un año en estas gusto el de los ejecutantes de la serenata! manifiesto una vez más, y nosotros, por nuestra parte, agraYa sé las primeras palabras que al venir al mundo manifestaciones de amor al Hijo de Dios, aquel en que decemos en el alma lo que con nuestros compañeros han helas latas de petróleo hicieron su aparición como tambo- habría pronunciado el Niño Jesús si el portal de Belén cho los que en el reino vecino y hermano cuentan con nuestro res. El estrépito fue tal, que un gobernador de buen oído está situado en Madrid y su pueblo acude á saludarle afecto leal y eterno. En el hotel Central obsequiaron a los con el tambor, el almirez y alguna sartén ó perol sonotuvo que prohibir el uso inmoderado de la lata. periodistas españoles con un esplendido banquete. Gracias á este oportuno aviso de la autoridad, la mú- ro; hubieran sido éstas: Presidia el doctor Alfredo Cunha, director del Diario de- -Si lo sé no bajo. JVolictas, por enfermedad del presidente de la Asociación de sica se ha contenido en sus primitivos límites y no ha la Prensa, quien envío una carta sentidísima de adhesión y EMILIO S Á N C H E Z PASTOR llegado al uso del obús, ó del petardo de dinamita en la un saludo á los españoles. Llegada la hora de los brindis, el calle, para dar las notas que el cuerpo les pida á esos fedoctor Cunha saludó á la Prensa española en nombre de la lices conmemoradores del misterio del portal de Belén. Los periodistas portugueses Asociación lusitana y por su periódico. Levantóse después el notable periodista Magalhaes Lima, pronunciando un elocuente y bellísimo discurso. Hablaron también, expresándose en términos de sincero cariño hacia España, los Sres. Júnior, Guimaraes, Mendoza y Costa, Fraga de Lima, Silveira, Víctor y Colago que improvisó cantares andaluces tan sentidos como este: Jinda, ve y düe á tu T (ey que me quedo con achares por no haberle dicho ar paso: ¡Ole, que viva tu mare! En nombre de la Prensa española brindó el Sr. Marqués de Valdeigiesias, hablando después los Sres. Muñoz, García Plaza, Blanco, T u r y Asenjo. Nuestro compañero de redacción Sr Asenjo hizo la fotografía que publicamos. Esta noche es Nochebuena y no es noche de dormir, La Universidad de Salamanca dice la copla, y en Madrid se cumple como si en vez de cantar fuera un bando de la autoridad competente; no es noche de dormir y nadie duerme, porque para impedirlo están ahí las patrullas de músicos que utilizan las melodías tiernas que son capaces de producir los utensilios de la cocina. La tradición cuenta que, al nacer el niño Jesús, los pastores de las cercanías fueron á alegrar sus primeras horas tañendo rústicos instrumentos lo mejor que sabían, y por eso sin duda se tocan en Madrid durante la o n grandísima justicia ha acordado el Congreso que el Estado sostenga las Facultades de Medicina y Ciencias de la Universidad de Salamanca, la mas gloriosa de cuantas existen en España, una de las muy pocas que tienen razón de ser. La noticia produjo en la ciudad salmantina indescriptible jubilo popular. La población se declaró en fiesta y acudió en masa á la estación para recibir á los comisionados, que tan felizmente habían realizado las gestiones que se les encomendaron en Madrid. La alegría de Salamanca está justificada, y nosotros enviamos nuestra enhorabuena á la sufrida ciudad que legítimamente fue llamada en otros tiempos la pequeña Atenas CRÓNICA, SANTA COSTUMBRE La tradición es una cosa muy respetable; pero supongo que será lícito protestar contra ella cuando crea costumbres enojosas y que no tienen razón alguna de existir. La tradición autoriza para que en la noche próxima en que la Iglesia conmemora el nacimiento del Hijo de Dios, los hijos de este pueblo se lancen á la calle armados de esos instrumentos que constituyen el más armonioso de los cuartetos. ¡El tambor! ¡La zambomba! ¡La pandereta! ¡El almirez! ¿Quién ha inventado esa orquesta? ¿Cuál ha sido el alma sensible y profundamente artística que ha combinado esos dulcísimos instrumentos para que acompañen los villancicos, que ya en sí llevan el atractivo de ser cantados por voces purísimas y de timbre alcohólico en medio de la vía pública? Es lástima que esto se ignore, porque el individuo á quien tales sinfonías despiertan en su pacífico sueño, no tiene á quién maldecir, como desahogo legítimo de su justificado malhumor. Pero hay que resignarse ó morir. Después de cenar espléndidamente los buenos cristianos de esta villa, tienen que ir á la Misa del Gallo, y para cumplir tan piadoso deber es preciso hacer ruido, mucho ruido, y manifestar el regocijo aturdiendo al vecindario con aullidos, golpazos, gritos y alguna que otra bofetada en honor del Mesías, que no vino al mundo para nada que se relacione con esos acordes de zambomba y almirez con que aquí conmemoramos su nacimiento. Claro es que lo de la Misa constituye un pretexto nada más, porque esas patrullas de mozos ebrios y mozas á medio alegrar se acuerdan de la iglesia y de sus misterios como de la primer camisa que usaron. Toman el camino de la parroquia, pero no arriban nunca, porque es preciso ir echando carbón á la máquina para resistir la helada y el ejercicio; hay que ir parando en todas las ta- MANIFESTACIÓN POPULAR ANTE EL AYUNTAMIENTO DE SALAMANCA, Fot A. Martin POR HABER ACORDADO EL CONGRESO QUE EL ESTADO COSTEE LAS FACULTADES DE MEDICINA Y CIENCIAS DE AQUELLA UNIVERSIDAD